Una persona consumidora particular es alguien que actúa al margen de una actividad profesional o empresarial. Los proveedores deben informar de los precios, los límites de responsabilidad y las condiciones especiales. Las ofertas, instrucciones, garantías y recibos deben utilizar un idioma oficial de Yibuti. Se prohíben la publicidad engañosa y las cláusulas contractuales abusivas; la garantía mínima debe indicarse claramente, y los proveedores no pueden negarse injustificadamente a vender, imponer cantidades forzosas ni vincular un producto o servicio con otro. El sistema está fragmentado. El Ministère du Commerce et du Tourisme y su Inspection de la concurrence, de la consommation et de la répression des fraudes se ocupan del fraude, los precios, la calidad y las prácticas engañosas o desleales. La Agence Djiboutienne des Normes et de la Qualité (ADN) se ocupa de las normas y la calidad. Los tribunales y el Procureur tramitan las sanciones y la indemnización. La inspección puede examinar las importaciones y la distribución, los precios, la calidad y el cumplimiento de las normas. Un informe o acta de inspección puede transmitirse al Ministro de Comercio y después al Procureur. Las multas suelen oscilar entre 50.000 y 3.000.000 DJF; el importe puede duplicarse si la conducta genera un riesgo para la salud y un negocio puede cerrarse hasta tres meses. El plazo de prescripción de estas infracciones es de tres años. Los alimentos y productos sanitarios tienen controles adicionales. Los alimentos preenvasados deben seguir los requisitos de etiquetado del Codex STAN 1-1985, incluidos la identidad, los ingredientes, la información nutricional, el origen y las instrucciones de uso seguro. Está prohibido vender alimentos, bebidas, productos agrícolas y medicamentos falsificados o adulterados. Por lo general, los medicamentos requieren autorización de la AMMD, y las farmacias, las importaciones y la distribución mayorista se rigen por normas farmacéuticas y controles. El Code Numérique se aplica a los pedidos, contratos y transacciones en línea. El proveedor en línea debe mantener permanentemente accesibles su identidad, los precios con o sin impuestos y los gastos de entrega, la fecha de entrega, el procedimiento de queja, las condiciones de devolución y reembolso, las garantías y la información sobre el derecho de desistimiento. La entrega debe realizarse dentro de los 30 días, salvo que el contrato establezca expresamente otro plazo. Por lo general, las personas consumidoras disponen de 14 días para desistir sin indicar un motivo; si falta la información sobre el desistimiento, ese plazo puede ampliarse a tres meses. El proveedor debe reembolsar el importe en un plazo de 30 días. Hay excepciones para servicios totalmente prestados, productos personalizados o perecederos y ciertas reservas de alojamiento, transporte, alquiler de automóviles, restauración y ocio con fecha fija. El contenido digital precintado también puede estar sujeto a una excepción una vez abierto. En caso de falta de conformidad de una compra en línea, la persona consumidora debe comunicar el problema en los 14 días posteriores a la entrega. La ley establece una presunción de 24 meses a favor de la persona consumidora, reducida a seis meses para bienes usados. El proveedor debe reparar o sustituir el producto sin coste o, cuando corresponda, reembolsarlo o reducir el precio. La solución debe aplicarse en un plazo máximo de un mes. La reclamación por falta de conformidad dura dos años y las reclamaciones por vicios ocultos, dos años desde que se descubren. Las telecomunicaciones y la energía tienen procedimientos sectoriales. El proveedor debe mantener un sistema de quejas transparente y tramitarlas en el plazo de un mes. En telecomunicaciones, primero se contacta con el proveedor y, si la respuesta no es satisfactoria o no se resuelve el problema en un mes, se puede acudir a la Autorité de Régulation Multisectorielle de Djibouti (ARMD). La ARMD puede exigir condiciones contractuales justas, mediar, inspeccionar e imponer sanciones administrativas. Para asuntos de electricidad, primero se contacta con EDD por interrupciones del servicio, facturación, conexiones o posibles indemnizaciones y, si la controversia sigue sin resolverse al cabo de un mes, se acude a la ARMD. Se puede contactar con la ARMD en contact@armd.dj o en el +253 21 44 13 10. El Banque Centrale de Djibouti (BCD) supervisa las entidades de crédito, los intermediarios financieros y los proveedores de microfinanzas. Los proveedores autorizados deben ofrecer información clara, accesible y actualizada sobre condiciones y tarifas; el BCD puede regular los intereses, las comisiones y las condiciones comerciales. Antes de formalizar un contrato, las aseguradoras deben informar sobre el precio, la cobertura y las exclusiones; los contratos de seguro deben redactarse en un idioma oficial. Las fuentes disponibles no acreditaron un defensor general para consumidores de servicios financieros. Las reservas de viajes en línea cuentan con las protecciones del Code Numérique, pero los alojamientos, transportes, alquileres de automóviles, servicios de restauración y actividades de ocio con fecha fija pueden quedar excluidos del desistimiento; tampoco se identificó una autoridad nacional general de protección de las personas consumidoras de viajes ni un sistema automático de reembolso. Para presentar una queja, conserve el contrato, el recibo, la publicidad, los mensajes, las fotografías y las pruebas de pago. Envíe un requerimiento escrito al proveedor y especifique la solución que solicita. Acuda a la Inspection de la concurrence, de la consommation et de la répression des fraudes o al Ministerio ante fraudes, problemas de precios o calidad o riesgos para la salud; a la ARMD para telecomunicaciones y energía tras seguir el procedimiento del proveedor; y al Procureur o a un tribunal si se requieren actuaciones formales o una indemnización. Las fuentes disponibles no identificaron una tasa general de queja ni un plazo estándar de tramitación. El contenido ilegal o el fraude en línea también se pueden denunciar a la policía, mientras que las quejas sobre protección de datos corresponden a la Commission nationale de protection des données.
Protección de las personas consumidoras en Yibuti
La protección de las personas consumidoras en Yibuti abarca los derechos y las garantías de particulares que tratan con empresas y proveedores profesionales. El marco combina la Loi n°28/AN/08/6ème L, el Code de Commerce, el Code Numérique y normas sectoriales, pero Yibuti no tiene una única oficina de protección al consumidor que gestione todos los casos. Las quejas sobre precios y calidad, contratos en línea, servicios financieros, medicamentos, telecomunicaciones y energía corresponden a autoridades y procedimientos distintos.
Consejo
Trate cada problema de consumo en Yibuti como un caso específico del sector: identifique la institución competente, reclame primero al proveedor cuando corresponda y conserve todas las pruebas. Los principales riesgos son dejar pasar los plazos para compras en línea, suponer que toda compra permite desistir en 14 días y dirigir la queja a la autoridad equivocada. Un expediente escrito completo ofrece una base más sólida para escalar asuntos de fraude, productos sanitarios, telecomunicaciones, energía o servicios financieros.

