El marco migratorio de Somalia se basa en la Ley de Inmigración, la ley de la HSJS y sus reglamentos de aplicación, junto con las normas constitucionales y el marco de protección de las personas refugiadas. La Constitución de 2012 atribuye la ciudadanía y la inmigración al nivel federal. Se informó de la aprobación de una nueva Constitución el 4 de marzo de 2026 y de su firma el 8 de marzo de 2026, pero el material constitucional de acceso público todavía no ofrece normas detalladas que sustituyan a las de inmigración o ciudadanía. Algunas referencias jurídicas anteriores también usan numeraciones contradictorias para la Ley de Inmigración, por lo que los solicitantes deberían confirmar la norma vigente y la oficina responsable antes de basarse en una cita legal. La HSJS, conocida comúnmente como ICA, se ocupa de visados, permisos de entrada, residencia temporal y permanente, servicios de residencia relacionados con el trabajo y funciones de ciudadanía. El Ministerio de Seguridad Interior tiene competencias adicionales sobre decisiones migratorias. El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (MoLSA) tramita permisos de trabajo, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores se ocupa de visados diplomáticos y especiales. Las solicitudes y la aplicación de las normas pueden verse afectadas por las condiciones de seguridad, la falta de documentos y una aplicación regional desigual. Desde el 1 de septiembre de 2025, quienes viajan con pasaportes extranjeros generalmente necesitan una autorización electrónica de viaje a través de eTAS antes de viajar. Normalmente, la autorización está vinculada a un pasaporte válido durante al menos seis meses y puede exigirse una copia al llegar. La autorización eTAS estándar permite una sola entrada, su tasa no es reembolsable y su período de validez puede extenderse hasta 180 días a partir de la fecha prevista de llegada. Ruanda y Malasia figuran como excepciones sin visado. Los nacionales de Etiopía, Burundi, Yibuti, Mauritania, Tanzania, Uganda, Argelia, Libia, Túnez, Egipto y Comoras figuran entre quienes pueden obtener un visado a la llegada. Están exentos de eTAS los titulares de visados de entradas múltiples, permisos de residencia y salvoconductos de las Naciones Unidas. Una aerolínea o autoridad fronteriza puede denegar el embarque o la entrada si falta la autorización o el documento exigido. Entre los fines de entrada disponibles figuran el turismo o las visitas familiares, los negocios, el tránsito, las actividades remuneradas, los estudios de corta duración de hasta seis meses, el tratamiento médico, el matrimonio o la unión civil y las visitas académicas. Por lo general, el visitante necesita un billete de regreso o de continuación del viaje, o una garantía financiera. El permiso de visitante dura hasta tres meses desde la entrada y puede prorrogarse dos veces por períodos de tres meses. Para el tránsito se requiere documentación de continuación del viaje, un billete o medios suficientes, y está limitado a tres días. Los estudios o la investigación suelen requerir una institución reconocida y pueden exigir una garantía financiera. El visado especial depende de una invitación gubernamental y de la consulta al Ministerio de Asuntos Exteriores. El visado de entradas múltiples requiere al menos dos entradas legales anteriores, un garante legal, una dirección o alojamiento y un propósito detallado. La residencia temporal puede durar hasta un año y normalmente depende de una entrada legal, un visado válido o una garantía, y del cumplimiento de las condiciones del permiso. Un permiso de residencia sin autorización de trabajo no permite realizar actividades lucrativas. Las solicitudes de empleados suelen requerir una petición del empleador, una garantía de seguridad y pruebas de medios de vida, un pasaporte válido durante al menos un año, un contrato de trabajo aprobado por el MoLSA, un permiso de trabajo, dos fotografías y un certificado de competencias o currículum vítae. También pueden solicitarse un documento nacional de identidad o un certificado médico. Las solicitudes de inversores suelen requerir una solicitud escrita, un seguro, un permiso empresarial del Ministerio de Comercio, un pasaporte válido durante al menos un año, fotografías y un perfil empresarial o pruebas de competencias. Los casos gubernamentales, de las Naciones Unidas, intergubernamentales y diplomáticos siguen procedimientos de autorización especiales. La tarifa publicada para el servicio de estancia es de 5 USD, pagaderos mediante dinero móvil o en un banco de un centro regional, pero esto no constituye un arancel completo para todos los permisos. La autorización de trabajo es independiente del permiso para entrar o permanecer. Los documentos indicados por el MoLSA para obtener un permiso de trabajo incluyen un pasaporte válido, una fotografía, un visado de entrada, un currículum vítae, una titulación académica, un informe médico y el comprobante de pago. El empleador debe solicitar la autorización antes de que comience el trabajo legal. Las tarifas publicadas son 320 USD por tres meses, 490 USD por seis meses y 780 USD por doce meses. La residencia vinculada al empleo depende del empleador patrocinador. El empleador tiene responsabilidades de garantía y puede tener que pagar los costes de regreso. Si termina el empleo, debe notificarlo al MoLSA y a la ICA en un plazo de 15 días, mientras que el trabajador extranjero debe avisar con siete días de antelación. Un permiso vigente no autoriza a cambiar de empleo ni a iniciar un negocio independiente; para un nuevo empleo o el trabajo por cuenta propia generalmente se requiere salir del país y presentar una nueva solicitud desde el extranjero. La residencia permanente, llamada Deganaansho rasmi ah en la terminología jurídica local, está disponible tras al menos cinco años de estancia legal y continua y exige buena reputación. Puede extenderse al cónyuge y a los hijos menores de 18 años que vivan con el titular. Caduca tras una ausencia superior a seis meses. La residencia permanente no genera automáticamente la ciudadanía somalí. En el material revisado no se identificó una prueba vigente de idioma ni de integración cívica. Las solicitudes de protección siguen un marco independiente para personas refugiadas y solicitantes de asilo. La Constitución establece un principio de no devolución, es decir, no se debería devolver a una persona a un lugar donde se enfrenta al riesgo de protección pertinente según la ley. El registro puede regularizar la estancia mientras se tramita la solicitud y permitir el acceso a servicios públicos y asistencia. La Comisión Nacional para los Refugiados y los Desplazados Internos (NCRI) se ocupa del sur y el centro de Somalia; la Agencia Nacional para el Desplazamiento y los Refugiados (NDRA), de Somalilandia; y la Dirección de Asuntos Humanitarios y Protección del Ministerio del Interior, Asuntos Federales y Reconciliación (HPD-MoIFAD), de Puntlandia. ACNUR apoya el registro biométrico. Los solicitantes deberían presentar pasaportes, documentos de identidad y registros familiares cuando estén disponibles, sin aportar información fraudulenta. Puede expedirse un comprobante de registro o un certificado de solicitante de asilo. Las personas procedentes de Yemen reciben reconocimiento prima facie en toda Somalia; Somalilandia también aplica ese enfoque a personas afganas, sirias y palestinas. Los demás casos suelen pasar por una entrevista individual para determinar la condición de refugiado. Las entrevistas son confidenciales, puede ser posible contar con representación jurídica, normalmente se espera una decisión dentro de los tres meses posteriores a la entrevista, aunque puede haber demoras, y se puede recurrir una decisión negativa. Los servicios de asilo son gratuitos. La ciudadanía se rige en lo sustantivo por la Ley de Ciudadanía de 1962, cuyo estado actual en cuanto a enmiendas y procedimientos sigue sin estar claro. La ciudadanía puede adquirirse por nacimiento u origen. Por lo general, la naturalización exige ser mayor de edad, haber residido al menos siete años, mantener una conducta civil y moral adecuada y declarar la renuncia a la ciudadanía extranjera. El período de residencia se reduce a dos años para los hijos de una madre somalí, aunque ella no sea ciudadana. La concesión se realiza mediante decreto presidencial a propuesta del ministro del Interior, tras la consideración del Consejo de Ministros. La ley anterior contiene disposiciones desiguales que afectan a las mujeres casadas y a los hijos, mientras que la Constitución de 2012 reconoce una única ciudadanía somalí y establece que no se puede privar de ella a una persona solo porque haya adquirido una ciudadanía extranjera. La ICA es responsable de la ciudadanía y la naturalización, pero no se ha publicado una lista completa y vigente de requisitos, un arancel ni un plazo de tramitación. La autorización migratoria puede modificarse o revocarse por información falsa, ocultación de datos importantes, incumplimiento de las condiciones del permiso o trabajo no autorizado. El ministro del Interior puede cancelar la entrada o la residencia por motivos justificados. La notificación escrita debería indicar el motivo, la fecha de entrada en vigor y el plazo de salida. Una condena penal también puede dar lugar a la revocación. Entre los posibles motivos de expulsión figuran una orden de expulsión anterior, medios insuficientes, narcóticos, trata o tráfico ilícito, armas ilegales, una afección de salud pública peligrosa, entrada ilegal o documentos no válidos, una solicitud de refugio rechazada, o riesgos relacionados con el orden público, la seguridad nacional, el interés público o la moralidad. La expulsión puede derivarse de una orden judicial, una decisión política o una decisión migratoria. La orden escrita de expulsión debería indicar el procedimiento y normalmente permite hasta siete días para salir, salvo que un tribunal establezca otro plazo. Puede haber detención durante la expulsión, los costes de expulsión pueden garantizarse mediante un depósito y el patrocinador puede tener que pagarlos si la persona carece de fondos. Las prohibiciones de reingreso duran al menos seis meses, salvo que un tribunal fije otro plazo, y el ministro puede levantar una prohibición de expulsión no dictada por un tribunal. En las fuentes nacionales revisadas no se identificó un procedimiento administrativo específico de recurso; por ello, las decisiones de denegación, detención y expulsión requieren asesoramiento jurídico urgente. Somalilandia aplica prácticas de entrada y visado independientes a través de sus propias autoridades, incluida la Inmigración y Control Fronterizo de Somalilandia (SIBC) y el Ministerio del Interior. Puede que allí no se acepte una autorización electrónica de viaje o un visado externo, y es posible que se exija un visado de Somalilandia por separado. No obstante, las aerolíneas pueden exigir la eTA del Gobierno Federal para viajar a Somalilandia. El registro de protección en Puntlandia se tramita a través de HPD-MoIFAD, mientras que la aplicación de las normas de entrada y residencia no está plenamente estandarizada en el material revisado. Quienes viajen o presenten una solicitud deberían verificar los requisitos por separado con la autoridad portuaria pertinente, la aerolínea, la ICA y, cuando corresponda, la SIBC. Al entrar, complete los formularios de pasajeros y tenga disponibles el pasaporte, la eTAS o el visado, el permiso de residencia y los documentos justificativos. Si se produce una entrada irregular y no es posible comunicarla de inmediato, la persona debería presentarse en la oficina de la ICA más cercana en un plazo de 24 horas. Las personas que residen en la zona fronteriza pueden necesitar un pase fronterizo de la ICA.
Derecho migratorio en Somalia
El derecho migratorio en Somalia regula la entrada, los visados, la residencia temporal y permanente, el trabajo, la protección, la ciudadanía, la expulsión y los recursos contra decisiones migratorias. El sistema del Gobierno Federal es administrado principalmente por la Hay’adda Socdaalka iyo Jinsiyadda Soomaaliyeed (HSJS), también llamada Agencia de Inmigración y Ciudadanía (ICA), pero las prácticas regionales varían, especialmente en Somalilandia y Puntlandia. La autorización de entrada, la situación de residencia y la autorización de trabajo son asuntos distintos: un visado o permiso de residencia no autoriza automáticamente a trabajar ni conduce a la ciudadanía.
Consejo
Planifique la inmigración en Somalia como una comprobación de documentos y autoridades, no como una sola solicitud. Confirme por separado las normas del destino, la autorización de entrada, el fundamento de residencia y el permiso de trabajo; obtenga instrucciones vigentes de la autoridad o el transportista pertinente antes de pagar o viajar. Guarde pruebas escritas de cada autorización, plazo y condición, porque las prácticas regionales y la información disponible sobre recursos no son uniformes.

