El marco penal de Somalia combina el derecho escrito, la sharía y el Xeer, un sistema consuetudinario transmitido oralmente. La Ley Constitucional n.º 51 de 2026 sustituyó o actualizó el marco constitucional provisional anterior, mientras que el Código Penal de 1962 sigue siendo una base sujeta a revisión. El Código de Procedimiento Penal data de 1963 y, según un informe de la ONU, se modificó en 2024. La Estrategia del Sector de la Justicia 2025–2029 marca una orientación general para las reformas. El marco constitucional y los principios de la declaración de derechos de 2012 establecen garantías, pero los derechos concretos deben verificarse en el texto constitucional vigente y el sistema regional aplicable. El Código Penal abarca delitos y contravenciones y reconoce los principios de legalidad, dolo o negligencia, tentativa, legítima defensa, estado de necesidad, autoría y participación. Sus categorías incluyen delitos contra el Estado, las personas, la propiedad y el orden público, así como delitos sexuales, contra la moral, de tráfico, de seguridad y de terrorismo. También se aplican normas especiales en virtud de la Ley Antiterrorista n.º 7/2023, la Ley de la NISA n.º 3/2023 y la Ley de modificación n.º 40/2025 contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Las normas regionales sobre delitos sexuales difieren, y en la última evaluación disponible de la ONU seguían revisándose la legislación nacional sobre violación, indecencia y lucha contra la mutilación genital femenina. Un asunto penal puede comenzar con una denuncia o un informe policial. La parte perjudicada puede denunciar un delito, aunque algunos delitos solo se persiguen tras la presentación de una denuncia. La Fiscalía General del Estado, Xafiiska Garyaqaanka Guud, recibe expedientes, dirige investigaciones policiales, redacta acusaciones, gestiona testigos y pruebas, supervisa las prisiones y mantiene antecedentes penales. La Policía Somalí, incluido el Departamento de Investigación Criminal, investiga los delitos ordinarios. La policía y los fiscales de los estados miembros federales pueden actuar en paralelo, por lo que la autoridad responsable depende del territorio y del caso. La policía puede solicitar una orden judicial. El Código de Procedimiento Penal también permite detener, registrar o incautar sin orden en circunstancias urgentes. Según el Código, la persona detenida debe comparecer ante un tribunal en un plazo de 48 horas, sin contar el tiempo de traslado. La libertad bajo fianza solo está disponible cuando la ley lo permite y puede exigir una garantía u otras condiciones. La investigación puede incluir recopilación de pruebas, trabajo forense y un registro diario antes de que la acusación llegue al tribunal competente. El recorrido judicial ordinario va del Tribunal de Distrito al Tribunal Regional, el Tribunal de Apelación y el Tribunal Supremo. Los tribunales militares se ocupan de ciertos asuntos militares y de seguridad. La persona acusada se beneficia de la presunción de inocencia, del derecho a conocer el motivo y la naturaleza de la acusación en una lengua que entienda, de la notificación a su familia, de la protección contra la autoincriminación y la coacción, del acceso a un abogado y de la defensa financiada por el Estado cuando no pueda pagarla. Los procesos penales también deben ofrecer una audiencia pública, asistencia, la posibilidad de impugnar pruebas, un intérprete cuando se necesite y visitas de familiares, médicos o abogados. Existen mecanismos legales de apelación y nuevo juicio, pero no se conocen de forma fiable los plazos nacionales actuales ni los límites de detención posteriores a la regla de comparecencia ante el tribunal en 48 horas. El Código Penal anterior enumera las multas, la prisión, la cadena perpetua y la pena de muerte como sanciones principales, y en su texto de 1962 establece penas de prisión de cinco días a 24 años para los delitos. No deben considerarse vigentes los antiguos importes de multas en chelines somalíes. La legislación especial y las medidas de seguridad pueden afectar al resultado; las condiciones penitenciarias y la supervisión varían según la capacidad, las condiciones de derechos humanos y el territorio. La Fiscalía General tiene funciones de supervisión penitenciaria. La parte perjudicada puede apoyar el proceso penal, aportar pruebas y testigos y solicitar daños civiles dentro del propio proceso. La Sección de Testigos y Pruebas de la Fiscalía General tiene asignadas la protección de testigos amenazados y la asistencia a víctimas. La Ley Federal de Asistencia Jurídica n.º 47, publicada en abril de 2026, crea una base formal para la asistencia jurídica, pero la elegibilidad, la cobertura y las redes de proveedores siguen variando según la región. La violencia de género y sexual tiene gran relevancia práctica; el estigma, la infradenuncia y un entorno jurídico regional mixto afectan al acceso a recursos formales. La Ley de Justicia Juvenil n.º 48, publicada el 5 de abril de 2026, establece normas específicas para niños respecto de la detención, la prisión provisional, el procesamiento, la rehabilitación y las penas. En agosto y septiembre de 2026 aún se estaban desarrollando los reglamentos de aplicación y los procedimientos estándar. La investigación disponible no establece edades mínimas nacionales ni límites fiables para las penas, por lo que no deben presentarse las normas anteriores de 1963, 2007 o Puntlandia como derecho nacional vigente. La Policía de Tráfico aplica el Código de Circulación, Decreto Legislativo n.º 4/1962, las normas de seguridad vial y las investigaciones de accidentes. Las infracciones de tráfico pueden dar lugar a una multa, un procedimiento de conciliación o actuaciones ante un Tribunal de Distrito. Las normas vigentes sobre permisos, matrículas y tasas son específicas de cada región, y las lesiones graves o las muertes también pueden constituir delitos conforme al Código Penal. El derecho penal digital sigue en desarrollo: el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de ley de ciberdelincuencia el 21 de agosto de 2025, pero aquí no se han verificado su texto definitivo ni su cuadro de sanciones. La Cámara del Pueblo aprobó la Ley de Ciberseguridad el 26 de enero de 2026; la Autoridad Nacional de Comunicaciones es el máximo órgano de gobernanza cibernética y SOMCIRT está en funcionamiento desde el 7 de marzo de 2026. La Ley de Protección de Datos de 2023 puede imponer hasta 1.000.000 USD y dos años de prisión por incumplir una orden de la Autoridad de Protección de Datos. El acceso formal es mayor en las zonas urbanas y bajo control de seguridad, y más limitado en zonas rurales o afectadas por conflictos. Somalia no cuenta con un cuadro nacional fiable de tasas de presentación de causas penales ni de duración estándar de los casos. Los ancianos de Xeer, los procesos de qadi o imán basados en la sharía, los mecanismos alternativos de resolución de conflictos y la mediación comunitaria pueden ser más rápidos o baratos, pero su exigibilidad, la presión social y la protección de mujeres, minorías y desplazados internos varían. El PNUD informó de que más del 95 % de las controversias se resolvían fuera de los tribunales formales, principalmente en asuntos de tierras, entre clanes o familiares; esa cifra no establece la proporción de causas penales. Los delitos graves requieren una derivación cuidadosa a las autoridades formales, ya que una indemnización consuetudinaria o la mediación no equivalen a una condena penal estatal. Somalilandia tiene un sistema jurídico e institucional de facto separado, y las normas del Gobierno Federal de Somalia no se aplican allí automáticamente. En las zonas controladas por Al-Shabaab se emplea una adjudicación coercitiva no estatal que no constituye una alternativa legal equivalente al sistema penal estatal de Somalia.
Derecho penal en Somalia
Somalia cuenta con un sistema formal de derecho penal basado en el Código Penal y el Código de Procedimiento Penal, que coexiste con la sharía y el Xeer en un contexto federal y regional fragmentado. La policía, los fiscales y los tribunales investigan presuntos delitos y tramitan los casos en el sistema judicial, mientras que leyes especiales abordan el terrorismo, la seguridad nacional, el blanqueo de capitales, la justicia juvenil y la protección de datos. Las normas aplicables y su aplicación práctica pueden variar según el territorio, el delito y las condiciones de seguridad; las disposiciones antiguas del código y los importes de las multas no reflejan de forma fiable la práctica actual.
Consejo
Considere el territorio, su papel y la urgencia del hecho como las primeras decisiones en cualquier asunto de derecho penal en Somalia. Ante una detención, lesión grave, violencia sexual, caso que afecte a un menor o acusación de terrorismo o seguridad, dé prioridad a la vía formal de la policía, la fiscalía y los tribunales y solicite asesoramiento jurídico cuanto antes. Recurra al Xeer o a la mediación solo tras comprobar si el asunto puede gestionarse así de forma segura y legal, ya que la rapidez o el menor coste no hacen que un resultado informal equivalga a una resolución penal estatal.

