En la práctica, Yemen no tiene actualmente un mercado laboral unificado. El gobierno reconocido internacionalmente controla zonas que incluyen Adén, Hadramaut, Marib, Shabwah, Abyan, Lahj, Taiz y Al Mahrah, mientras que las autoridades hutíes controlan partes de las regiones de Saná y el mar Rojo. Las dos zonas utilizan instituciones, normas, monedas, sistemas de pago y datos laborales distintos. Por eso, el acceso a un empleo, el valor de los ingresos y la oficina responsable pueden depender tanto del lugar de residencia como del lugar donde se realiza el trabajo. La última Encuesta Integral de la Fuerza Laboral de hogares se realizó en 2013–2014. Registró una tasa de participación laboral del 36,3 % y un desempleo del 13,5 %; el desempleo alcanzó el 24,5 % entre las personas de 15 a 24 años y el 26,1 % entre las mujeres. Cerca del 73,2 % de las personas trabajadoras se encontraba en el sector informal. La encuesta registró el nivel educativo de la fuerza laboral: aproximadamente un 68,6 % tenía educación primaria, un 23,0 % secundaria y un 7,9 % terciaria. Las cifras nacionales actuales son limitadas, y muchos indicadores recientes de la Organización Internacional del Trabajo y el Banco Mundial son estimaciones modelizadas, no una nueva encuesta nacional de hogares. El trabajo diario u ocasional fue la fuente de ingresos familiares comunicada con mayor frecuencia en la encuesta telefónica del Banco Mundial de agosto de 2025, con alrededor del 37–38 % de las fuentes de ingresos de los hogares. El empleo público representó aproximadamente el 18 % en las zonas controladas por el gobierno reconocido internacionalmente y cerca del 4 % en las zonas controladas por los hutíes. El trabajo agrícola supuso alrededor de una quinta parte de las fuentes de ingresos de los hogares en estas últimas y menos del 5 % en las zonas encuestadas controladas por el gobierno reconocido internacionalmente. Cerca del 19 % de los hogares informó depender del trabajo infantil u otros trabajos arriesgados. Estas cifras reflejan condiciones locales muy diferentes, no un único patrón nacional. La encuesta de 2013–2014 situó los servicios en el 55,6 %, el comercio en el 22,7 %, la agricultura en el 29,2 %, la industria en el 14,5 % y la administración pública en el 12,7 %. Estas categorías se solapan y no deben sumarse. El comercio y la agricultura siguen siendo esenciales para la economía no petrolera, pero el conflicto, las interrupciones de las importaciones, la escasez de insumos de producción, las interrupciones del suministro y la doble imposición han reducido la previsibilidad. Las exportaciones de petróleo desde las zonas controladas por el gobierno reconocido internacionalmente quedaron en gran medida bloqueadas después de octubre de 2022, y los ingresos de divisas relacionados con el petróleo no han recuperado el nivel anterior desde finales de 2022. La pesca aporta alrededor del 3 % del producto interno bruto y cerca del 2 % del empleo, especialmente en zonas costeras como Hadramaut, Adén, Lahj y las costas del mar Rojo y el golfo de Adén. La demanda local ha creado oportunidades prácticas en sistemas solares y bombas de agua, reparación de equipos, transformación de alimentos, atención veterinaria, pesca, mantenimiento de embarcaciones y tecnologías de la información y las comunicaciones. Estas oportunidades no garantizan empleo estable: dependen de la seguridad, el poder adquisitivo local, la movilidad, los equipos, el acceso a los mercados y el proyecto o empleador concreto. Las cualificaciones a menudo no coinciden con los puestos disponibles. Las vías formales incluyen educación secundaria y superior, educación técnica y formación profesional (TVET), institutos técnicos, colegios comunitarios, aprendizaje conocido localmente como تلمذة مهنية, formación en el puesto y programas empresariales o de emprendimiento. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo apoyó la formación de más de 1.500 mujeres y hombres jóvenes en 24 distritos de nueve gobernaciones; las mujeres representaron más del 58 % de los participantes. A finales de 2024, la Federación de Cámaras de Comercio e Industria de Yemen y la Organización Internacional del Trabajo apoyaron la formación de 100 técnicos solares procedentes de siete gobernaciones. Estos programas muestran iniciativas locales específicas, no un sistema nacional universal de certificación. No se ha verificado que exista un sistema nacional para reconocer todas las competencias y certificados. No se pueden comparar los salarios de forma fiable utilizando un único valor nacional de referencia. La encuesta antigua indicó un salario mensual nominal medio de 52.500 riales yemeníes, aproximadamente 40.400 para las mujeres, 53.300 para los hombres y 34.500 para los trabajadores jóvenes; las cifras no son actuales ni directamente comparables entre las dos zonas monetarias. En 2025, el rial yemení de Adén cotizó temporalmente a cerca de 1.676 por dólar estadounidense, mientras que el tipo de cambio de facto en las zonas controladas por los hutíes rondó los 540 por dólar. La inflación, los costes de importación y la depreciación monetaria redujeron drásticamente el poder adquisitivo. Los salarios públicos en zonas controladas por el gobierno reconocido internacionalmente pueden retrasarse o pagarse parcialmente, mientras que los pagos de salarios públicos en las zonas controladas por los hutíes han estado en gran parte suspendidos. El Ministerio de Asuntos Sociales y Trabajo es la institución formal de intermediación laboral de los servicios gestionados desde Adén y tiene instituciones homólogas en las zonas controladas por los hutíes. Según el marco laboral, quien busca empleo puede inscribirse en el Ministerio o en una oficina municipal de empleo de su lugar de residencia, indicando ocupación, cualificaciones, experiencia y dirección. El certificado de inscripción, شهادة قيد, debería ser gratuito. Se espera que el Ministerio empareje a los candidatos según su idoneidad y orden de inscripción. Los empleadores deberían comunicar vacantes y nuevos puestos, incluido el salario, en un plazo de siete días y confirmar el inicio del trabajo en diez días. En la práctica, las redes informales, el trabajo diario, los contactos con empleadores y la contratación por proyectos tienen mayor peso que un sistema público unificado de colocación. El portal del Ministerio de Adén ofrece búsqueda de empleo, formación y voluntariado, una base de datos de trabajadores locales y talentos, inscripción y renovación, quejas laborales, servicios para mano de obra local y extranjera y visados de entrada para trabajadores extranjeros. Un Banco Yemení de Competencias Técnicas independiente, gestionado mediante el Ministerio de Comunicaciones y Tecnología de la Información, sirve a las instituciones relacionadas con las tecnologías de la información y las comunicaciones en Saná. La Ley Laboral yemení n.º 5 de 1995, modificada en 1997, 2001 y 2003, considera el trabajo un derecho y un deber, establece la igualdad ante la ley y reconoce los contratos laborales escritos u orales. Fija protecciones mínimas y comités para las disputas laborales, pero su aplicación se ve limitada por la división institucional, la informalidad y el conflicto. El marco no se aplica del mismo modo a los empleados del servicio público, el personal militar y de seguridad, los trabajadores domésticos, los ocasionales y parte del trabajo agrícola. Los contratos de aprendizaje deberían ser escritos e indicar la ocupación, la duración y el pago; si el aprendiz sigue trabajando al menos dos años, el período de formación puede contar como tiempo de servicio. No se ha verificado una prestación nacional por desempleo en efectivo. La migración forma parte del mercado laboral yemení. Yemen es país de origen, tránsito y destino. Históricamente, los trabajadores yemeníes han migrado sobre todo a Arabia Saudita y otros países del Golfo, y las remesas representaron alrededor del 12,0 % del producto interno bruto en 2024. La Organización Internacional para las Migraciones registró 16.784 retornados yemeníes desde Arabia Saudita entre abril y julio de 2024; el 97 % eran hombres. La migración desde el Cuerno de África a través de zonas accesibles de Yemen implicó principalmente a personas etíopes y somalíes que viajaban hacia Arabia Saudita u Omán. Una estimación de abril de 2024 contabilizó unos 42.000 migrantes en zonas accesibles de diez de las doce gobernaciones controladas por el gobierno reconocido internacionalmente, a partir de una estimación de población de septiembre de 2023. Los viajes irregulares, el tráfico ilícito, la explotación y la violencia conllevan riesgos graves, mientras que el acceso formal al empleo es limitado. Los visados de entrada para trabajadores extranjeros y los permisos relacionados involucran a autoridades laborales, del interior, migratorias o de pasaportes, y los procedimientos varían según la zona. Las mujeres, los jóvenes, los desplazados internos y los migrantes pueden afrontar obstáculos adicionales relacionados con la seguridad, la movilidad, las normas sociales, la documentación, las responsabilidades de cuidados y el acceso a los mercados. Una evaluación realista debe comparar la autoridad local, la moneda, el historial de pagos, el contrato, las condiciones de desplazamiento, el reconocimiento de competencias y la fuente de contratación, en lugar de basarse en un promedio nacional.
Mercado laboral en Yemen
El mercado laboral de Yemen está dividido entre las zonas controladas por el gobierno reconocido internacionalmente y las controladas por las autoridades hutíes. El trabajo informal, diario y ocasional proporciona ingresos a muchos hogares, mientras que el conflicto, las diferencias monetarias, los salarios públicos atrasados y la escasa intermediación laboral limitan el empleo estable. La agricultura, el comercio, la pesca, los servicios de reparación, la tecnología solar, la transformación de alimentos, la atención veterinaria y las tecnologías de la información y las comunicaciones ofrecen distintas oportunidades de subsistencia y formación.
Consejo
Considere el mercado laboral de Yemen como una decisión local y específica de cada zona, no como algo que pueda evaluarse con promedios nacionales. Antes de aceptar un trabajo o pagar una formación, compruebe la ubicación, la autoridad que la controla, la moneda de pago, el contrato, las condiciones de seguridad y la demanda de competencias verificada. Utilice la inscripción formal si está disponible, pero mantenga también contactos con empleadores, proyectos y profesionales adecuados porque la intermediación informal está muy extendida.

