Una deuda empieza cuando una persona, un hogar o una empresa recibe dinero o un servicio ahora y se compromete a devolverlo más adelante. El acuerdo suele especificar la cantidad prestada, los intereses, el calendario de pagos y las consecuencias de no pagar a tiempo. Las tarjetas de crédito son una forma de crédito renovable. Se puede pedir dinero prestado varias veces hasta alcanzar un límite, y pueden aplicarse intereses si se mantiene un saldo en lugar de pagarlo según las condiciones de la cuenta. Los préstamos a plazos se devuelven mediante pagos programados durante un período determinado. En Estados Unidos, algunos ejemplos habituales son los préstamos para automóviles, las hipotecas, muchos préstamos personales y algunos préstamos para estudios. Una deuda garantizada está vinculada a un bien sobre el que el prestamista puede tener derechos si la persona prestataria no paga. Una deuda no garantizada no está vinculada a un bien concreto, pero los impagos aun así pueden dar lugar a gestiones de cobro, demandas o daños al informe crediticio. El tipo de interés indica el coste de pedir dinero prestado, mientras que el importe total de devolución muestra cuánto podría costar la deuda con el tiempo. Una cuota mensual más baja puede deberse a un período de devolución más largo y aumentar el total de intereses. Los informes y las puntuaciones de crédito resumen algunos aspectos del historial de préstamos de una persona. Pueden afectar al acceso a préstamos, vivienda, seguros o servicios, pero no reflejan por completo el carácter ni la capacidad financiera de una persona. Los problemas de deuda suelen agravarse cuando los gastos esenciales superan los ingresos, coinciden varios saldos de alto coste o se dejan pagos pendientes. Ignorar los avisos puede dificultar la situación, porque pueden seguir acumulándose intereses y penalizaciones, y continuar las gestiones de cobro. Un plan de devolución sólido enumera todas las deudas, protege el pago de las facturas esenciales, mantiene una pequeña reserva para emergencias cuando sea posible y destina el dinero extra según una prioridad elegida. La orientación gratuita o de bajo coste de una entidad de asesoramiento sin fines de lucro puede ayudar cuando no es posible gestionar las cifras por cuenta propia. Antes de pedir un préstamo, compara el coste total y pregúntate si podrás pagar las cuotas después de cubrir las necesidades básicas y los ahorros. Pedir prestado debería resolver una necesidad definida, no cubrir un déficit recurrente del presupuesto del hogar.
Deudas en Estados Unidos
Una deuda en Estados Unidos es dinero que se toma prestado con el compromiso de devolverlo, normalmente con intereses y posibles comisiones. Entre las formas habituales están las tarjetas de crédito, los préstamos para automóviles, las hipotecas, los préstamos para estudios y los préstamos personales. Una deuda puede ayudar a cubrir necesidades importantes, pero también puede limitar las opciones futuras si las cuotas se vuelven demasiado elevadas.
Consejo
Una deuda se puede gestionar cuando se conocen todos los saldos, pagos, tipos de interés y fechas de vencimiento. Si las cuotas ya dificultan cubrir las necesidades básicas, ponte pronto en contacto con los prestamistas, deja de añadir saldos evitables y busca ayuda de confianza antes de que la situación se vuelva urgente.

