El marco penal de Tuvalu incluye el Código Penal, el Código de Procedimiento Penal, la Ley de Drogas Peligrosas y su enmienda de 2025, la Ley de Armas y Municiones, las leyes de orden público, la Ley contra el Terrorismo y la Delincuencia Organizada Transnacional, y la Ley de Protección Familiar y Violencia Doméstica. La Policía de Tuvalu es responsable de mantener la ley y el orden, proteger la vida y los bienes, y prevenir y detectar delitos. El Falekaupule y el Kaupule también deben apoyar la prevención y detección y remitir las conductas delictivas a la Policía. La mediación comunitaria puede ayudar en algunos conflictos, pero no sustituye la actuación policial cuando hay peligro, violencia o un posible delito. Llama al número de emergencia de la Policía, 911, si hay peligro inmediato. Se puede presentar una denuncia en la comisaría de la isla donde viva la persona denunciante, donde viva el presunto autor o donde se haya cometido el delito. La denuncia por violencia doméstica puede presentarla la víctima o una persona que tenga conocimiento del caso. Con su consentimiento, puede ayudar a presentarla un familiar o amigo, trabajador social o comunitario, profesional del derecho, consejero, proveedor de atención médica o director de una escuela. Denunciar lo antes posible ayuda a preservar las pruebas; sin una denuncia, es posible que la Policía no investigue. La ley protege de responsabilidad civil o penal a quien facilite de buena fe información sobre violencia doméstica. El número de contacto de la Policía citado en las orientaciones sobre agresiones sexuales es +688 20725. La Ley de Facultades y Deberes de la Policía de 2022, revisada, regula facultades policiales como la investigación, las órdenes judiciales, los registros, las detenciones, el manejo de pruebas y las citaciones. Cuando haya motivos razonables para sospechar violencia doméstica o un riesgo relacionado, la Policía puede emitir una orden policial o explicar por escrito por qué no la emite. Una orden policial puede exigir la entrega de armas, que una persona abandone una vivienda o que deje de contactar, acercarse, acosar, acechar o interferir con bienes. El incumplimiento puede dar lugar a nuevas medidas policiales o judiciales. La Ley de Protección Familiar y Violencia Doméstica permite solicitar una orden de protección oralmente, por teléfono o radioteléfono, por escrito, por fax o por correo electrónico. Un tribunal puede aceptar una solicitud fuera del horario habitual si esperar causaría dificultades excesivas. Una orden de protección de emergencia dura hasta 72 horas y puede prorrogarse una vez por otras 72 horas; una orden de protección temporal puede durar 30 días y una orden provisional, hasta dos años. Una orden definitiva puede tratar cuestiones de alojamiento, custodia, manutención, indemnización, armas y condiciones de asesoramiento o apoyo. Los hijos de la víctima quedan protegidos automáticamente en el marco pertinente de órdenes de protección. Las víctimas pueden solicitar asesoramiento o representación jurídica al Abogado del Pueblo, también conocido como Ofisa o Loia o Tino, en asuntos penales y familiares. La Fiscalía General lleva un registro de consejeros autorizados, y el Departamento de Asuntos de Género y las Directrices We Care apoyan una primera respuesta coordinada y centrada en la persona superviviente frente a la violencia de género. La capacidad médica y forense es limitada: el Hospital de Funafuti y personal de enfermería formado en las islas periféricas pueden prestar la atención disponible, pero un examen forense completo, el tratamiento o la medicación después de una violación o agresión sexual pueden requerir derivación a Fiyi o Australia. Los gastos de transporte, tratamiento y otros costes deben aclararse para cada caso, no suponerse gratuitos. El índice legislativo actual no muestra una ley nacional específica sobre ciberdelincuencia ni un equipo de respuesta a emergencias informáticas de Tuvalu (CERT) cuya actividad esté verificada. La Política Nacional de TIC de 2021 propuso una ley de ciberdelincuencia y un CERT, mientras que el Departamento de TIC y Tuvalu Telecommunications Corporation realizan funciones pertinentes de prevención y comunicaciones. Ante una estafa, un ataque informático o una filtración de datos, conserva los mensajes, los registros de cuentas, los datos de pago y la información del dispositivo; contacta con el proveedor pertinente y denuncia el asunto a la Policía. No afirmes que hay un CERT disponible actualmente sin confirmar que está operativo. A efectos de las garantías pertinentes, una persona es menor de edad si tiene menos de 18 años. El interrogatorio policial solo debe realizarse si es posible contar con un familiar, amigo o abogado, y con esa persona presente; no se deben imponer multas mediante notificación a menores. Un menor puede recibir apoyo en una denuncia por violencia doméstica. Existen reglamentos que restringen la circulación de menores por la noche, pero hay que confirmar su aplicación local en lugar de darla por sentada. Las pruebas disponibles públicamente no establecen una serie nacional actual de estadísticas policiales delictivas para Tuvalu. La División Central de Estadística publica censos y encuestas, no estadísticas delictivas continuas. La encuesta MICS de 2019–20 indicó que el 44% de las mujeres de 15 a 49 años que habían estado casadas o en pareja sufrieron alguna vez violencia física, sexual o emocional por parte de su pareja; el 34% la sufrió durante los 12 meses anteriores. La violencia sexual por personas que no eran la pareja se situó en el 11% a lo largo de la vida y el 1% durante los 12 meses anteriores. Una fuente del Departamento de Estado de Estados Unidos describe la tasa de delincuencia como baja, pero esa descripción no mide la prevalencia actual y no debe usarse para comparar islas ni restar importancia a la infradenuncia. Entre las preocupaciones prácticas de seguridad se encuentran la violencia doméstica y de género, la violencia sexual, los menores, los incidentes relacionados con el alcohol o las drogas, la seguridad de los bienes y las estafas en línea. La escasa población de Tuvalu no elimina el riesgo, y la centralización de servicios y el transporte entre Funafuti y las islas periféricas pueden retrasar la respuesta. Por eso, denunciar pronto, conservar las pruebas de forma segura y contactar directamente con la Policía son opciones más fiables que depender únicamente de acuerdos informales.
Delitos en Tuvalu
En Tuvalu, los delitos incluyen violencia doméstica y sexual, delitos relacionados con drogas y armas, delitos contra la propiedad, alteraciones del orden público y estafas en línea. La Policía de Tuvalu recibe denuncias, investiga y ofrece protección inmediata, mientras que los tribunales y servicios de apoyo se ocupan de las órdenes de protección, la asistencia jurídica y las necesidades de las víctimas. Las estadísticas delictivas son limitadas, por lo que una tasa baja de delitos denunciados no demuestra que se detecten o denuncien todos los delitos.
Consejo
Si existe peligro inmediato, trátalo como una emergencia y contacta con la Policía de Tuvalu sin esperar a una mediación informal ni a tener pruebas perfectas. Si el peligro continúa pero no es inmediato, conserva lo que puedas, denuncia cuanto antes y pregunta por una orden policial o de protección adecuada al riesgo. No permitas que el reducido tamaño de Tuvalu, las estadísticas limitadas, los costes inciertos o el acceso desde las islas periféricas retrasen una decisión de seguridad.

