Siria no tiene un presupuesto familiar nacional único y estable ni una lista de precios única. Damasco y Alepo suelen ser más caras que muchos mercados pequeños o rurales, mientras que los daños del conflicto, los desplazamientos, la sequía, la escasez de combustible, las variaciones del tipo de cambio y la disponibilidad local de servicios pueden alterar rápidamente los costos. El presupuesto mensual debe indicar la gobernación, el tamaño del hogar, el entorno urbano o rural, la moneda, el tipo de mercado y la fecha de cada precio. La Canasta Mínima de Gastos (MEB) del Programa Mundial de Alimentos de marzo de 2026 ofrece un punto de referencia útil para un hogar de cinco personas. Incluía alimentos, servicios públicos y otros recursos básicos, pero excluía el alquiler. La referencia era de 2,65 millones de libras sirias antiguas, de los cuales unos 1,735 millones correspondían a alimentos, y había aumentado un 9 % desde febrero. La Canasta Mínima de Supervivencia (SMEB) tiene otra finalidad y definición, y no debe combinarse con la MEB. El alquiler y los costos de vivienda requieren un cálculo por separado. Durante la redenominación monetaria siria de 2026, los presupuestos deben distinguir entre libras sirias antiguas y nuevas; no se deben sumar ni comparar importes sin registrar la denominación. La cifra oficial del salario mínimo era de 750.000 libras sirias antiguas, alrededor del 28 % de la MEB de marzo. Una reforma salarial anunciada para mayo de 2026 se refería a 1,257 millones de libras sirias antiguas. En marzo, los salarios diarios notificados eran de unos 63.000 en el noreste y 49.000 en las zonas centrales, mientras que la estimación nacional era de unos 83.000, todos en libras sirias antiguas. El USD se utiliza habitualmente como moneda de referencia o para fijar el alquiler, y el TRY es especialmente pertinente en el noroeste de Siria. Los tipos oficiales y los del mercado paralelo pueden diferir, así que cada comparación necesita una fecha y una referencia de mercado. La vivienda suele representar la mayor parte del presupuesto. Muchos hogares se enfrentan a viviendas dañadas o escasas, pagos anticipados de alquiler, depósitos, comisiones de intermediación o contratos de corta duración. El seguimiento posterior al retorno de ACNUR constató que el 62 % de quienes retornaron vivían en viviendas alquiladas; entre ellos, el 61 % no podía pagar el alquiler, el 60 % pidió dinero prestado para pagarlo y el 31 % corría riesgo de desalojo. No debe suponerse que la propiedad o una herencia equivalen a vivienda gratuita, porque los daños, la falta de documentos y las disputas pueden generar costos sustanciales. La vivienda también puede depender de un contrato formal, un acuerdo informal, una familia de acogida o un alojamiento colectivo. La asistencia de ACNUR para el alquiler y la reparación de refugios es limitada, depende de la vulnerabilidad o está sujeta a una evaluación técnica; los servicios de ACNUR son gratuitos y no requieren pagar a intermediarios. Los servicios públicos pueden incluir una factura de electricidad junto con pagos por generadores o diésel, equipos solares, baterías de reserva, entrega de agua en cisternas, pozos, agua potable comprada, transporte y mantenimiento. El acceso a la electricidad y al agua varía según la zona y puede interrumpirse, por lo que hay que comprobar la disponibilidad del servicio antes de fijar una cantidad mensual. El costo de los alimentos está muy expuesto a los precios de importación, el combustible, la sequía, los tipos de cambio y los shocks del mercado. Los alimentos representaban alrededor del 65 % de la MEB de marzo. El pan subvencionado, el dinero en efectivo y la ayuda en especie varían según la región, el momento y la financiación, y no deben considerarse ingresos garantizados del hogar. Los costos de transporte dependen de los precios del combustible, las distancias, la seguridad y la fiabilidad del transporte público o privado. Una referencia de abril de 2025 situó el diésel de transporte en unos 9.424 libras sirias antiguas por litro y una bombona de gas de 25 litros en unas 190.586 libras sirias antiguas; estas cifras están desactualizadas y solo sirven como referencia de tendencias de precios. El transporte escolar y sanitario debe presupuestarse por separado. Los gastos sanitarios suelen incluir consultas, diagnósticos, medicamentos, transporte y cuidados prestados por otro miembro del hogar. Los medicamentos suelen pagarse de bolsillo y su disponibilidad y precio varían según la región, aunque el Ministerio de Salud regula sus precios al por menor. En 2025, alrededor del 59 % de los hospitales y el 46 % de los centros de atención primaria funcionaban plenamente. Los servicios públicos y de ONG gratuitos o subvencionados dependen de la ubicación, la capacidad del programa y los criterios de elegibilidad. Las escuelas públicas normalmente no cobran una tasa periódica de matrícula, pero las tarjetas escolares y los sellos pueden generar pequeños gastos. Las familias también deben tener en cuenta el transporte, el material escolar, los uniformes, el apoyo privado y los gastos de documentos o equivalencias. Las ayudas educativas de ACNUR son selectivas y dependen de cada proyecto; una cifra de referencia de 2024 indicaba 600.000 libras sirias antiguas para primaria y 1 millón para secundaria, pero no establecía pagos automáticos para todos los hogares. Los costos familiares varían según el número y la edad de los niños, las discapacidades, las necesidades de cuidado, la nutrición y el transporte. No se identificó una prestación familiar o infantil universal y fiable en todo el país. En su lugar, los hogares pueden depender de familiares, familias de acogida, remesas, ONG o asistencia selectiva de UNICEF. La comunicación suele combinar llamadas o datos móviles de prepago con internet fijo, acceso compartido y carga de dispositivos mediante generadores u otras fuentes de energía. La información comparativa actual de tarifas nacionales es fragmentaria, por lo que las cestas de la UIT deben considerarse referencias, no planes de precios locales. El gasto en ocio suele ser menos importante que los alimentos, la vivienda y la salud y varía según la ubicación, la temporada y la seguridad; los hogares bajo presión económica suelen reducirlo primero. Un presupuesto práctico puede utilizar cuatro capas: la MEB sin alquiler; la vivienda y el alojamiento; una reserva para salud y movilidad; y los gastos adicionales de educación, comunicación y familia. Actualiza los precios al menos mensualmente y cada semana después de un shock importante de combustible o del tipo de cambio. El seguimiento de mercados VAM del PMA, los conjuntos de datos del Banco Mundial sobre energía y tipos de cambio, la Oficina Central de Estadística, el Banco Central de Siria y los ministerios pertinentes pueden ayudar a comprobar los precios. Las autoridades de agua de las gobernaciones y ACNUR, UNICEF, la OMS y la OIM facilitan información específica de cada lugar y programa, pero la asistencia no constituye un derecho nacional.
Costos en Siria
El costo de vida en Siria varía mucho según la gobernación, el entorno urbano o rural, el mercado de divisas, el tamaño del hogar y el acceso a los servicios. Un presupuesto realista separa los alimentos y servicios básicos del alquiler, la salud, el transporte, la educación, la comunicación y los gastos de emergencia. Los precios deben llevar fecha y registrarse en la denominación correcta de la libra siria, con referencias en USD o TRY cuando realmente se utilicen.
Consejo
Elabora un presupuesto para Siria basado en tu gobernación, el tamaño del hogar, el tipo de vivienda y el acceso a la electricidad, el agua, la atención sanitaria y el transporte. Utiliza la MEB solo como referencia fechada de necesidades básicas y luego añade el alquiler, las carencias de servicios y las reservas de salud y movilidad. Mantén separadas las libras sirias antiguas y nuevas y considera inciertas la ayuda, las estimaciones cambiarias y las referencias de precios desactualizadas hasta confirmarlas.

