La normativa fiscal luxemburguesa abarca el impuesto sobre la renta de las personas físicas, el impuesto sobre sociedades, el impuesto comercial municipal, el impuesto sobre el valor añadido (TVA), el impuesto sobre bienes inmuebles, los derechos de registro, los derechos de sucesión y donación, los derechos de aduana y los impuestos especiales. La residencia fiscal determina qué ingresos se tienen en cuenta; el origen de los ingresos y la forma jurídica de una empresa afectan al cálculo. Los municipios también influyen en el impuesto comercial municipal y el impuesto sobre bienes inmuebles. La principal base legal del impuesto sobre la renta es la ley modificada de 4 de diciembre de 1967 relativa al impuesto sobre la renta. La ACD gestiona el impuesto sobre la renta de las personas físicas, el impuesto sobre sociedades, el impuesto comercial municipal, el impuesto sobre el patrimonio neto y las retenciones salariales. La AED gestiona el TVA, los derechos de registro y los derechos de sucesión y donación. La ADA gestiona los derechos de aduana y los impuestos especiales. MyGuichet.lu, eCDF y eTVA ofrecen vías de presentación electrónica; los trámites que usan esos métodos de autenticación requieren LuxTrust o un documento de identidad electrónico. Por lo general, los residentes declaran sus ingresos mundiales, mientras que los no residentes suelen tributar por los ingresos de fuente luxemburguesa. Los ingresos personales pueden proceder de actividades comerciales, agricultura o silvicultura, trabajo autónomo, empleo, pensiones, capital, alquiler de inmuebles y otras fuentes. Según la situación del contribuyente, la evaluación fiscal puede ser conjunta o individual. Desde 2025, la escala progresiva del impuesto sobre la renta es del 0 % para menos de 13.230 EUR; después aumenta por tramos del 8 % al 38 % hasta 54.090 EUR, del 39 % hasta 117.450 EUR, del 40 % hasta 176.160 EUR, del 41 % hasta 234.870 EUR y del 42 % por encima de 234.870 EUR. El recargo del fondo de empleo es del 7 % y sube al 9 % cuando la renta imponible ajustada supera los 150.000 EUR para las clases fiscales 1 y 1a, o los 300.000 EUR para la clase 2. Desde 2006, Luxemburgo no cobra impuesto sobre el patrimonio neto a las personas físicas. Los empleadores retienen el impuesto sobre la renta del salario mediante la fiche de retenue d'impôt del empleado y lo pagan a la ACD. Si una persona percibe varios salarios o pensiones, la tarjeta fiscal principal suele aplicarse al ingreso más alto o más estable, mientras que las tarjetas adicionales aplican tipos fijos del 33 % para la clase 1, del 21 % para la clase 1a y del 15 % para la clase 2. Si no hay una tarjeta fiscal válida, la retención suele ser de al menos el 33 %. Tras la afiliación a la CCSS, la tarjeta fiscal suele llegar unos 30 días laborables después. Se puede solicitar un ajuste final o un reembolso mediante el modèle 100 o el modèle 163 R, a través de MyGuichet.lu, un asistente electrónico, un PDF o por correo postal. Las deducciones, créditos fiscales y bonificaciones dependen de la situación y los datos del contribuyente. Por lo general, la declaración anual del impuesto sobre la renta, modèle 100, debe presentarse antes del 31 de diciembre del año siguiente. Para el ejercicio fiscal 2025, el plazo de presentación va del 7 de abril al 31 de diciembre de 2026. Los pagos a cuenta del impuesto sobre la renta suelen vencer el 10 de marzo, el 10 de junio, el 10 de septiembre y el 10 de diciembre. Presentar o pagar tarde puede conllevar un recargo, intereses de demora, una multa o una liquidación estimada. Por lo general, el saldo indicado en una liquidación fiscal se paga en el plazo de un mes desde su emisión. Por lo general, una empresa residente tributa por sus ingresos mundiales, con sujeción a los convenios fiscales y a las exenciones aplicables a establecimientos permanentes extranjeros. Una empresa no residente suele tributar por sus ingresos luxemburgueses o por los vinculados a un establecimiento permanente en Luxemburgo. En una empresa individual o sociedad fiscalmente transparente, los beneficios suelen atribuirse al propietario o a los socios para el impuesto sobre la renta personal; una sociedad de capital u otra entidad opaca suele estar sujeta al impuesto sobre sociedades (IRC). Desde 2025, el IRC es del 14 % para ingresos de hasta 175.000 EUR; entre 175.000 y 200.001 EUR, se calcula como 24.500 EUR más el 30 % del importe que supere los 175.000 EUR; por encima de 200.000 EUR es del 16 %. El recargo del fondo de empleo añade un 7 %. El impuesto comercial municipal (ICC) se calcula sobre la base imponible, con un tipo base del 3 % y un multiplicador municipal. El multiplicador genera diferencias locales: ejemplos de ello son el 225 % en la ciudad de Luxemburgo, que da un tipo efectivo del 6,75 %; el 275 % en Esch-sur-Alzette, que da el 8,25 %; y el 300 % en Troisvierges, que da el 9 %. La bonificación es de 40.000 EUR para contribuyentes no sujetos al IRC y de 17.500 EUR para los demás. Los pagos a cuenta del ICC suelen vencer el 10 de febrero, el 10 de mayo, el 10 de agosto y el 10 de noviembre. Por lo general, las empresas presentan la declaración electrónicamente antes del 31 de mayo y aportan el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, el cuadro de amortización y la información sobre gastos generales. Los pagos a cuenta del IRC suelen vencer en marzo, junio, septiembre y diciembre. El impuesto sobre el patrimonio neto (IF) se aplica a las empresas opacas. Por lo general, una empresa residente se evalúa sobre su patrimonio neto mundial, mientras que una no residente se evalúa sobre su patrimonio neto en Luxemburgo. Las personas físicas, las empresas individuales y las sociedades transparentes no están sujetas a este impuesto. Una participación que reúna los requisitos puede quedar exenta si representa al menos el 10 % o tiene un coste de adquisición de al menos 1.200.000 EUR y cumple la condición de tributación extranjera comparable, de al menos el 10,5 %. Por lo general, las empresas presentan la declaración del IF en línea, salvo las excepciones previstas, como algunas sociedades, empresas no residentes y cooperativas. El TVA es el impuesto luxemburgués sobre el consumo. El tipo general es del 17 %, con tipos reducidos del 14 %, el 8 % y el 3 % para determinados bienes y servicios. Una empresa debe registrarse ante la AED antes de emitir facturas sujetas a impuestos, notificar cambios y el cese de actividad, emitir facturas conformes, conservar los registros durante 10 años, presentar y pagar declaraciones periódicas y presentar una declaración anual. Por lo general, las empresas con un volumen de negocios inferior a 112.000 EUR presentan declaraciones anuales; las que superan los 112.000 EUR y no llegan a 620.000 EUR suelen presentar declaraciones trimestrales y anuales; y las que superan los 620.000 EUR suelen presentar declaraciones mensuales y anuales. Las declaraciones recapitulativas de la UE suelen presentarse mensualmente. eCDF y eTVA ofrecen vías de presentación electrónica; el pago vence junto con la declaración correspondiente. Otros impuestos incluyen el impuesto municipal sobre bienes inmuebles, el impuesto de suscripción para determinadas estructuras de inversión o tenencia, la retención sobre dividendos, los derechos de sucesión y donación, los derechos de registro, los derechos de aduana y los impuestos especiales. La compra de un inmueble suele generar derechos de registro y transcripción del 7 %, compuestos por un 6 % de derecho de registro y un 1 % de derecho de transcripción. El Bëllegen Akt puede conceder hasta 40.000 EUR por persona para una vivienda ocupada por su propietario, sujeto a sus condiciones, y con un derecho mínimo de 100 EUR. Las ganancias de capital privadas pueden tributar, incluidas las ganancias por una participación significativa superior al 10 % mantenida durante menos de cinco años o por una venta dentro de los seis meses; una ganancia anual inferior a 500 EUR no tributa. Los dividendos de sociedades plenamente sujetas a impuestos pueden optar a una exención del 50 % si cumplen las condiciones aplicables. Los ingresos netos por alquiler en Luxemburgo suelen tributar progresivamente. Las declaraciones de sucesión se presentan ante la AED. El plazo suele ser de seis meses tras un fallecimiento en Luxemburgo, ocho meses en Europa, 12 meses en América y 24 meses en África, Asia o Australia. Las sucesiones legales en línea directa y las de cónyuges o parejas tienen un tipo del 0 %. Las sucesiones legales entre hermanos tributan al 6 %; las sucesiones extralegales entre hermanos, al 15 %; y las sucesiones a favor de otras personas, también al 15 %, con un recargo progresivo cuando la cuota neta supera los 10.000 EUR. Si la persona fallecida vivía en el extranjero, los inmuebles en Luxemburgo siguen siendo pertinentes, mientras que los bienes muebles luxemburgueses, por lo general, no se tienen en cuenta del mismo modo. Los convenios fiscales distribuyen las potestades tributarias y reducen la doble imposición. Por lo general, los ingresos del empleo tributan en el lugar donde se realiza físicamente el trabajo; por eso, los días de teletrabajo pueden afectar al reparto y a las obligaciones del empleador. Los 50 días de trabajo en el extranjero que a veces se usan en evaluaciones transfronterizas solo cuentan para la prueba de asimilación fiscal del 90 % y no crean una regla general de reparto. Un contribuyente transfronterizo puede solicitar asimilación fiscal mediante el modèle 100 si al menos el 90 % de sus ingresos totales tributa en Luxemburgo. Un residente belga puede cumplir alternativamente si al menos el 50 % de los ingresos profesionales del hogar tributa en Luxemburgo, o mediante la prueba del 90 %. Si se elige la asimilación fiscal, deben declararse los ingresos extranjeros; los ingresos exentos por convenio pueden influir en el tipo aplicable mediante las reglas de progresividad. Las empresas y las personas físicas pueden tener que comunicar a la ACD acuerdos transfronterizos a través de MyGuichet.lu, aunque las normas de comunicación no abarcan el TVA, los derechos de aduana, los impuestos especiales ni las cotizaciones sociales. Las reglas del Pilar 2 afectan a empresas multinacionales y grandes grupos nacionales; el registro y las declaraciones del impuesto complementario se presentan mediante MyGuichet.lu, y el incumplimiento puede conllevar una multa de hasta 5.000 EUR. La ACD y la AED pueden solicitar documentos justificativos, registros contables y datos digitales de auditoría, incluso mediante una auditoría del TVA con FAIA. Un contribuyente puede impugnar por escrito una liquidación de la ACD mediante una objeción motivada presentada en el plazo de tres meses. Una llamada telefónica o un correo electrónico no bastan, y, por lo general, el impuesto sigue siendo pagadero durante la objeción. La ACD suele resolver en seis meses. Se puede recurrir después ante el Tribunal administratif en el plazo de tres meses y, a continuación, ante la Cour administrative en el plazo de 40 días. El registro fiscal suele ser gratuito; en cambio, una autorización empresarial conlleva un timbre fiscal de 50 EUR. Los honorarios notariales y de asesoramiento son independientes del impuesto.
Impuestos en Luxemburgo
Los impuestos en Luxemburgo son pagos obligatorios establecidos por ley sobre los ingresos, los beneficios empresariales, el consumo, los bienes inmuebles, el patrimonio, las transmisiones y determinadas actividades transfronterizas. El importe y el procedimiento dependen de la residencia fiscal, el origen de los ingresos, la forma jurídica, la transacción y el municipio. Las principales autoridades son la Administration des contributions directes (ACD), la Administration de l'enregistrement, des domaines et de la TVA (AED) y la Administration des douanes et accises (ADA).
Consejo
Primero determina tu situación fiscal en Luxemburgo según la residencia, el origen de los ingresos, la forma jurídica, el municipio y el tipo de operación; después, asigna cada obligación a la ACD, la AED o la ADA. Mantén un calendario único de declaraciones, pagos a cuenta y plazos de liquidación, porque pagar tarde puede generar costes adicionales y una objeción no suspende el pago. El trabajo, la actividad empresarial, los bienes, las inversiones y las sucesiones transfronterizas requieren comprobaciones específicas; no te bases solo en una estimación general del impuesto sobre la renta.

