El gasto de los hogares en Eritrea depende de si se vive en una zona urbana, rural o remota, de la distancia a los mercados y servicios públicos y de si se recurre a acuerdos formales, compartidos o informales. Un presupuesto práctico debería separar los gastos fijos periódicos, los gastos periódicos flexibles, los gastos estacionales, las compras puntuales y una reserva para emergencias. Conviene basarlo en presupuestos locales, facturas o compras recientes con fecha, en lugar de suponer que existe un promedio nacional. La moneda eritrea es el nakfa, abreviado ERN. No debe suponerse una conversión a dólares estadounidenses ni un tipo de cambio informal sin una fuente fiable y fechada. Para calcular la vivienda, comprueba localmente el alquiler, cualquier depósito, las reparaciones, la electricidad, el agua, la energía para cocinar y otros cargos domésticos. Los acuerdos de alquiler formales, la vivienda compartida y los arreglos informales pueden tener distintas expectativas de pago y distintos niveles de documentación o protección. Pueden intervenir las administraciones locales, las personas arrendadoras y arrendatarias, pero los derechos, obligaciones y plazos de pago aplicables dependen del acuerdo y del lugar. Anota el importe, la periodicidad de pago, los servicios incluidos, quién se encarga de las reparaciones y los cargos aparte por suministros. La Corporación Eritrea de Electricidad y el Ministerio de Energía prestan el servicio eléctrico formal. En 2023, se informó de que el 54,4 % de la población tenía acceso a la electricidad y de que existía una diferencia considerable entre las zonas urbanas y rurales. Cuando el suministro público no está disponible o no es fiable, la biomasa, la energía solar y el diésel pueden servir de alternativas, pero generan distintos costes de compra, combustible, mantenimiento, carga o sustitución. No se pudo verificar la tarifa doméstica actual de electricidad; una factura reciente o un presupuesto local es más fiable que una tarifa nacional supuesta. Anota por separado la conexión, las reparaciones y el combustible, sin mezclarlos con el pago eléctrico periódico. El coste del agua y el saneamiento depende de la fuente, la distancia, el transporte, el almacenamiento y el tratamiento. El Ministerio de Tierras y Recursos Hídricos y su Departamento de Recursos Hídricos tienen competencias sobre los recursos de agua; el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación también intervienen en aspectos relacionados con la salud pública, la higiene y el saneamiento. Los datos nacionales de UNICEF informaban de un acceso básico al agua potable del 52 % y al saneamiento básico del 12 % en una referencia de 2016. En 2024, se informó de que 2.840 aldeas —el 94 %— habían logrado eliminar la defecación al aire libre. Estos indicadores describen las condiciones de acceso, pero no establecen una tarifa doméstica actual del agua. El presupuesto puede tener que incluir la recogida o el reparto de agua, los recipientes de almacenamiento, su tratamiento, el jabón, los productos de higiene y las reparaciones. La alimentación es una de las categorías domésticas más importantes. Las familias pueden comprar en mercados locales, mediante canales públicos de ayuda formal o a través de cadenas de suministro afectadas por las importaciones y las condiciones estacionales. El Programa Mundial de Alimentos y la FAO ofrecen herramientas de seguimiento de precios, pero las fuentes oficiales consultadas no permitieron obtener valores actuales de una canasta de alimentos específica de Eritrea. Por tanto, cada hogar debería anotar los precios y las cantidades de sus alimentos básicos, tener en cuenta los cambios estacionales y climáticos y separar las compras habituales de los gastos puntuales de acopio o transporte. Inventar una cifra mensual para una canasta daría una falsa impresión de precisión. Las carreteras son el principal medio de transporte, pero el acceso es limitado en las zonas rurales y remotas. El Banco Africano de Desarrollo ha descrito las conexiones por carretera como deficientes o poco desarrolladas y los costes del transporte como elevados, sobre todo para las comunidades rurales y remotas. El presupuesto de movilidad puede incluir billetes de autobús o taxi, combustible, mantenimiento de vehículos, transporte de mercancías o reparto, y el coste del tiempo que generan los trayectos largos o poco fiables. No se verificaron tarifas nacionales actuales de autobuses, taxis, combustible ni transporte de mercancías; utiliza tarifas locales y recibos recientes. Las dificultades de acceso en la época lluviosa pueden aumentar tanto el tiempo de viaje como los costes de entrega. El gasto sanitario puede incluir medicamentos, compras en farmacias, tratamiento, derivaciones, centros privados o áreas privadas de los centros, y transporte hasta el lugar de atención. El Ministerio de Salud y los centros públicos ofrecen la vía formal de atención, y el Gobierno es el principal financiador de la atención sanitaria. La política eritrea permite cobrar tarifas a los usuarios y prevé exenciones para las personas pobres o vulnerables; su objetivo es que no se rechace a un paciente únicamente por no pagar. No se verificaron tarifas actuales ni la cobertura de seguros. El gasto directo de los hogares representó el 49,51 % del gasto sanitario corriente en 2021, por lo que sigue siendo pertinente reservar fondos para medicamentos de uso periódico y para tratamientos o derivaciones imprevistos. La educación combina la provisión pública con los gastos familiares. El Ministerio de Educación es responsable del sistema formal. Según informes del Gobierno, la educación básica es gratuita y obligatoria, y también se ofrecen gratuitamente la enseñanza superior y el internado. Aun así, las familias pueden pagar artículos de papelería, mochilas, uniformes, transporte, cuotas nominales de inscripción, materiales o libros de texto. Para los estudiantes de zonas rurales y remotas pueden surgir también gastos de residencia, internado, transporte o alimentación. La matrícula y los materiales suelen generar gastos anuales; el transporte y la comida pueden repetirse durante el curso escolar. Según los datos citados, el acceso a la educación preescolar sigue siendo limitado: llega a menos del 25 % de los niños de cuatro a cinco años. Los gastos familiares incluyen alimentación, salud, complementos educativos, agua, transporte y apoyo a personas dependientes. El Ministerio de Trabajo y Bienestar Social está vinculado a las políticas formales de protección social, incluido el Plan Estratégico Nacional de Protección Social 2023–2027. Pueden existir distintas formas de ayuda pública, comunitaria y humanitaria, pero no se verificó una prestación monetaria ni una tarifa nacional para el cuidado infantil. Los criterios de acceso dependen de cada caso, así que el presupuesto del hogar no debería tratar una prestación sin confirmar como un ingreso garantizado. La comunicación tiene gastos periódicos y puntuales. El marco formal incluye la Proclamación sobre Comunicaciones, el regulador pertinente y el proveedor de servicios. Se informó de un 27 % de uso de internet en 2022; no se verificaron las tarifas minoristas actuales de llamadas y datos y, según se registró, las cestas de precios de la UIT de 2022 no estaban disponibles. Reserva dinero para llamadas, datos, un teléfono, la carga y la electricidad o fuente de energía alternativa que se utilice. Cuando viajar es difícil y escasean los servicios digitales, el coste de la comunicación puede tener mayor repercusión práctica, pero el importe depende del servicio elegido y del acceso local. El ocio puede incluir entretenimiento formal, deportes y actividades culturales o comunitarias. No se encontró una lista nacional actual de precios, así que no conviene presentar una asignación nacional fiable para el ocio. La disponibilidad y los precios pueden diferir entre zonas urbanas y rurales. Cada hogar puede reservar una cantidad discrecional solo después de anotar los precios locales y proteger el dinero necesario para la vivienda, los alimentos, los suministros, la salud y el transporte. Para un primer cálculo, enumera por separado la vivienda y los suministros, la alimentación, la movilidad, una reserva sanitaria, la educación y los gastos familiares, la comunicación y el ocio. Marca cada importe como fijo, periódico, estacional, puntual o de emergencia. Anota la fecha y la fuente de cada presupuesto o factura. En la actualización macroeconómica del Banco Mundial citada, la inflación de Eritrea se estimó en un 5,1 % para 2024 y se pronosticó un 5,2 % para 2025. Estas cifras aportan contexto macroeconómico, pero no constituyen un presupuesto doméstico representativo a nivel nacional ni un umbral de ingresos mínimos. Los gastos bancarios, los pagos de deudas y los impuestos son cuestiones financieras relacionadas, pero deberían tratarse aparte salvo que se incluyan directamente en un gasto doméstico presupuestado.
Coste de vida en Eritrea
El coste de vida en Eritrea varía mucho según el lugar, el acceso a los servicios y las necesidades del hogar. Un presupuesto realista debería incluir vivienda, suministros, alimentación, movilidad, salud, educación, comunicación y emergencias. No hay suficientes datos nacionales actuales y verificados sobre alquileres, tarifas domésticas, transporte, canastas de alimentos y ocio para calcular un promedio fiable para todo el país.
Consejo
Elabora el presupuesto de Eritrea a partir de precios locales fechados y del acceso real del hogar a vivienda, suministros, mercados, transporte, atención sanitaria y escuelas. Da prioridad a los alimentos, la vivienda, los suministros, la movilidad y la reserva sanitaria; trata las ayudas, los promedios nacionales, los tipos de cambio informales y las tarifas supuestas como datos no fiables hasta confirmarlos.

