El sistema bancario de Corea del Norte está desarrollando formalmente una estructura de dos niveles, pero el control sigue centrado en el Banco Central Choson. El banco emite el won norcoreano, gestiona la circulación monetaria, recibe pagos presupuestarios, controla parte de los flujos de salarios y pagos, y proporciona orientación y supervisión financieras. El Gabinete ejerce una dirección unificada, también a través de su Comisión Financiera y Bancaria Permanente. Otros bancos están vinculados a funciones estatales, del Gabinete, del Partido o del ejército. Algunos ejemplos son Daesong Bank, Koryo Bank, Tanchon Bank, Ilsim Bank, Golden Triangle Bank y Joseon Tongil Development Bank, aunque su situación y alcance práctico pueden variar o no estar claros. El análisis jurídico e institucional ha hecho más visible la separación formal entre el banco central y los bancos especializados, pero esto no ha creado un mercado abierto de banca minorista privada ni una libre elección bancaria para los clientes ordinarios. Por lo general, una cuenta personal, llamada 돈자리, depende del registro de identidad en un banco estatal o local. Los residentes pueden usar una libreta bancaria, una cuenta registrada, un canal para salarios o una tarjeta bancaria. Si los documentos de identidad no están claros, el banco puede pedir una garantía de un tercero. Una transferencia identifica al remitente y al destinatario, y el banco puede detener o denunciar una transacción que parezca sospechosa. La disponibilidad de sucursales varía mucho: Pionyang y las principales ciudades suelen contar con mejores servicios que otras zonas. Informes históricos indicaban que Daesong Bank tenía unas 50 sucursales, pero esa cifra no demuestra la cobertura actual en todo el país. Las empresas suelen operar con un banco responsable, el Banco de Comercio Exterior u otro banco especializado, según su actividad. El Banco de Comercio Exterior, también conocido como FTB o 조선무역은행, es la principal institución para servicios de divisas, liquidaciones comerciales, pagos, garantías, crédito comercial y control de cambios. Existe un marco para bancos con inversión extranjera y empresas conjuntas. Los bancos con inversión extranjera necesitan la aprobación de la administración de inversiones; sus reglas formales se refieren a la protección de la propiedad, las transferencias legales de beneficios, los impuestos y las obligaciones de pago, y la resolución de conflictos. Estas protecciones siguen sujetas a la aprobación nacional, a cambios en su aplicación y a las sanciones internacionales. Los bancos estatales aceptan depósitos y ahorros personales, incluidos ahorros en wones norcoreanos y, según se ha informado, algunos productos de divisas, depósitos a plazo fijo o fideicomiso ofrecidos por ciertos bancos. No se publica una tabla nacional fiable de tasas de interés ni comisiones. No se ha demostrado la existencia de un sistema transparente nacional de seguro de depósitos, una garantía universal o un mecanismo de compensación uniforme. Según los informes, retirar dinero puede ser difícil en el momento y lugar en que el cliente lo necesita. La confianza sigue siendo baja debido a reformas monetarias anteriores y experiencias de confiscación; por eso, los comerciantes suelen conservar efectivo o recurrir a intermediarios informales de préstamos, transferencias y divisas en lugar de usar la intermediación comercial. Estas prácticas pueden facilitar el acceso cuando la banca formal funciona mal, pero no ofrecen el mismo estatus legal, los registros ni la protección que una transacción bancaria. La moneda formal es el won norcoreano, aunque el dólar estadounidense y el yuan chino también se utilizan de forma significativa en la práctica mercantil. Los bancos permiten pagos nacionales en efectivo, transferencias entre cuentas, liquidaciones comerciales, cartas de crédito, garantías y remesas. El término 무현금류통 se refiere a la circulación sin efectivo y abarca la orientación política hacia más pagos electrónicos y basados en cuentas con registro. La banca transfronteriza ordinaria está prácticamente fuera de alcance. Las transacciones humanitarias y diplomáticas suelen requerir una exención de sanciones, una licencia nacional y un canal aprobado. Las directrices bancarias de las Naciones Unidas consideran que estas exenciones dependen de cada caso y, por lo general, limitan su validez a un máximo de nueve meses; los plazos de liquidación internacional son impredecibles. Las tarjetas nacionales son instrumentos electrónicos, de prepago o parecidos a las de débito, emitidos por bancos. Las tarjetas Narae y del Banco de Comercio Exterior se asocian principalmente con divisas; las tarjetas Koryo están vinculadas a Koryo Bank, y las tarjetas Jŏngsŏng, al Banco Central Choson y los pagos en wones norcoreanos. En 2018 se habían comunicado más de 20 tarjetas nacionales, y un informe de campo de 2024 describió un uso más extendido para salarios, tiendas estatales, mercados y pagos domésticos. Los lectores de tarjetas, los cajeros automáticos, la electricidad, la fiabilidad de la red y la confianza pública limitan su uso práctico. No se ha demostrado que se emitan o acepten ampliamente tarjetas Visa o Mastercard extranjeras. La Ley de Pagos Electrónicos se aprobó el 29 de octubre de 2021; según la investigación disponible, la versión más reciente es del 13 de julio de 2023. Regula los servicios de pago electrónico bancarios y no bancarios mediante ordenadores, tarjetas financieras, terminales de tarjeta, teléfonos móviles y cajeros automáticos. El Banco Central Choson es responsable de crear un sistema interbancario, mientras que los bancos desarrollan sistemas para empresas y particulares. La ley establece un máximo de dos días laborables para decidir sobre una solicitud de inscripción. Los pagos móviles nacionales, los monederos electrónicos y los pagos con códigos QR están creciendo. Según se informa, Hwawon Electronic Bank tenía cajeros automáticos en 15 lugares a finales de 2024; documentos que se refieren a 2026 indican al menos 40 lugares. Se ha afirmado que su despliegue es nacional, pero no hay datos independientes de cobertura. La electricidad y la conectividad siguen siendo obstáculos prácticos; los datos de pagos pueden facilitar al Estado la supervisión de los precios, los impuestos y la liquidez, y aumentar los riesgos de vigilancia. Los servicios bancarios se prestan principalmente en sucursales y ventanillas. Los contratos y las leyes formales describen las obligaciones y los procedimientos de reclamación o resolución de conflictos, sobre todo en los bancos con inversión extranjera, pero no se ha identificado un defensor independiente del cliente minorista, una autoridad transparente de protección al consumidor ni un respaldo de seguro de depósitos claramente demostrado. Las comisiones y las condiciones de retirada no se publican de forma sistemática. Los márgenes de cambio de divisas y las comisiones por transacción pueden depender del banco y del canal, y ser opacos. Los bancos aplican controles de identificación de clientes y beneficiarios efectivos, controles internos, informes de transacciones sospechosas y salvaguardias tecnológicas financieras conforme a las normas contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Por lo general, los registros deben conservarse durante cinco o diez años, según el tipo de documento. Se espera que las instituciones financieras rechacen bancos pantalla sospechosos y contrapartes delictivas. El acceso estatal a los datos de las transacciones es amplio, mientras que las salvaguardias independientes de privacidad y protección de datos apenas están demostradas. Las medidas del GAFI para países de alto riesgo, las restricciones de la resolución 1718 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y las designaciones de Estados Unidos que afectan a instituciones como el Banco de Comercio Exterior, Korea Kwangson Banking Corporation y Agricultural Development Bank generan graves riesgos para las relaciones bancarias de corresponsalía, la liquidación y la congelación de activos. Las restricciones incluyen poner fin a las relaciones de corresponsalía o limitarlas, e impedir nuevas sucursales o filiales extranjeras; por tanto, tener una cuenta nacional no proporciona acceso normal a la banca mundial.
Bancos en Corea del Norte
El sistema bancario de Corea del Norte está controlado por el Estado y se centra en el Banco Central Choson, que gestiona la circulación del won norcoreano, el control monetario, los ingresos presupuestarios y gran parte de los salarios y pagos. Bancos especializados como el Banco de Comercio Exterior gestionan funciones de comercio y divisas, mientras que el acceso minorista ordinario varía según el lugar y el propósito. Existen cuentas, tarjetas nacionales y pagos electrónicos, pero el efectivo, las divisas y los intermediarios informales siguen teniendo un papel importante debido a la liquidez, fiabilidad, privacidad, protección de depósitos y acceso internacional limitados o desiguales.
Consejo
Considere una cuenta bancaria norcoreana una herramienta de pago para un fin concreto, no una solución fiable de ahorro ni de banca internacional. Elija el banco y el canal de pago formal según necesite recibir salarios, hacer compras nacionales, liquidar operaciones comerciales o realizar transferencias humanitarias o diplomáticas aprobadas; mantenga una alternativa para problemas de efectivo, electricidad, conectividad y retirada de fondos.

