La planificación de la seguridad en Andorra abarca dos ámbitos distintos, con riesgos y sistemas de respuesta diferentes. Los desastres pueden poner en peligro a las personas, el medio ambiente, las vías de transporte y los servicios esenciales, o afectar a varios municipios a la vez. La protección civil (Protecció Civil) coordina la prevención, las alertas, la respuesta, la evacuación y la recuperación con organismos especializados, servicios de emergencia y municipios. La prevención y la aplicación de la ley frente a la delincuencia abordan delitos como los hurtos, la violencia, la violencia sexual y doméstica, los delitos relacionados con drogas, el tráfico ilícito, las infracciones de tráfico y la ciberdelincuencia. La evaluación oficial de Andorra describe la delincuencia como baja y estable. La policía registró 9.724 intervenciones en 2024, y los datos policiales disponibles indican que se resolvió más del 70 % de los delitos. No se verificó una tabla completa de incidencia por parroquia y tipo de delito, por lo que las cifras disponibles no permiten comparar de forma fiable todas las parroquias o categorías delictivas. La distinción entre los riesgos de desastre y los riesgos delictivos ayuda a aclarar qué alerta, respuesta de emergencia o respuesta policial corresponde a una situación concreta.
Seguridad en Andorra
La seguridad en Andorra incluye la protección frente a grandes desastres y la delincuencia. Entre los riesgos relevantes de desastre se encuentran los aludes, la nieve y el hielo, las lluvias intensas, las inundaciones, los desprendimientos, los incendios forestales y los fenómenos meteorológicos extremos. Las evaluaciones oficiales describen la delincuencia como baja y estable, aunque siguen siendo relevantes los hurtos, la violencia, la violencia sexual y doméstica, los delitos relacionados con drogas, el tráfico ilícito, las infracciones de tráfico y la ciberdelincuencia.
Consejo
Considera la seguridad en Andorra como dos líneas de planificación separadas: prepárate para las alertas y evacuaciones por desastres, y evalúa las preocupaciones delictivas según su riesgo específico. No consideres la evaluación oficial de una delincuencia baja y estable como una garantía de seguridad personal ni utilices las cifras disponibles de 2024 para clasificar las parroquias según el riesgo delictivo.

