En Yibuti, las citas tienen lugar principalmente en entornos familiares, religiosos e informales. No hay pruebas documentadas de un sistema uniforme de citas en todo el país ni de un organismo estatal para las parejas no casadas. El compromiso, conocido como fiançailles, también es solo una promesa y no constituye un matrimonio. No crea una obligación de manutención, un juez no puede obligar a las partes a casarse y pueden aplicarse normas sobre la devolución de regalos. No se ha documentado el registro estatal ni el reconocimiento legal de las citas o de la convivencia fuera del matrimonio. El matrimonio formal se celebra ante un oficial religioso del registro matrimonial. Requiere el consentimiento de ambos cónyuges, dos testigos honorables, un regalo matrimonial y la participación del tutor de la mujer. Para que contraiga matrimonio una persona menor de 18 años se necesita el consentimiento del tutor; si este lo deniega pese a que existe una relación, un juez puede autorizar el matrimonio. El certificado matrimonial autenticado es la única prueba del matrimonio. La Dirección de Población y Familia (Direction de la Population et de la Famille) registra el matrimonio y el certificado se remite al registro civil en el plazo de un mes. En un perfil del estado civil de 2016/17 se mencionaron tasas de registro; no se han verificado las tarifas actuales ni las posibles exenciones. El matrimonio celebrado en el extranjero se rige por la legislación del país correspondiente o puede celebrarse ante misiones diplomáticas o consulares yibutianas. Para una consulta concreta, el Tribunal del Estatuto Personal (Tribunal de Statut Personnel), las oficinas responsables del estado civil o la Dirección de Población y Familia son organismos públicos adecuados. El Tribunal del Estatuto Personal es un tribunal de primera instancia con jurisdicción nacional y está en la ciudad de Yibuti. Los servicios de apoyo están más concentrados allí que en las zonas rurales y fronterizas. Conforme a la Ley de Familia de 2002, los cónyuges se deben respeto, fidelidad, asistencia y apoyo. El marido es responsable de la manutención familiar según sus medios; la esposa puede contribuir voluntariamente con sus propios bienes. Al mismo tiempo, la ley atribuye al marido determinadas facultades de dirección en la familia y el matrimonio, y a la esposa un deber de obediencia; las costumbres locales también rigen los deberes matrimoniales. El marido no puede administrar los bienes propios de la esposa. En caso de conflicto grave, el juez puede nombrar a dos mediadores para que intenten una reconciliación e informen del resultado. En el caso de las parejas, la política sanitaria estatal se centra en la anticoncepción moderna, la información sobre salud sexual y reproductiva para adolescentes y adultos y la prevención del VIH. El asesoramiento o tratamiento disponible depende del lugar y del centro. Las expectativas religiosas y familiares influyen mucho en las relaciones, pero los datos fiables sobre las normas de las citas en todo el país son limitados. Algunos líderes comunitarios presentan el matrimonio como protección frente a las relaciones prematrimoniales, pero esto no establece una regla uniforme para todas las relaciones. La violencia en una relación romántica o matrimonial comprende violencia física, psicológica, sexual y económica, así como amenazas, presión y privación de derechos en espacios privados o públicos, conforme a la Ley 66/AN/719/8ème L 2020. Las personas afectadas pueden recibir información y asesoramiento jurídicos, asistencia letrada, indemnización, apoyo médico y psicológico, asistencia social y, si hay plazas disponibles, alojamiento de emergencia. El Ministerio de la Mujer y la Familia ofrece asistencia e información gratuitas en el 800-100-06; se puede contactar con el Centro de Acción Social para la Autonomía de las Mujeres (Centre d’Action Sociale pour l’Autonomisation des Femmes) en el 21-36-05-30. El divorcio se tramita ante el oficial religioso del registro matrimonial o ante el Tribunal del Estatuto Personal. El oficial puede registrar un divorcio de mutuo acuerdo. Ante el tribunal, el marido puede solicitar el divorcio; la esposa puede solicitarlo por los daños sufridos o iniciar la disolución del matrimonio por iniciativa propia (Khulʿ). El tribunal intenta la reconciliación y puede adoptar medidas provisionales sobre residencia, manutención, custodia y contacto. Fija la manutención y resuelve cuestiones relativas al matrimonio, el divorcio, la custodia y el sustento; también existe una sala de apelación. El interés superior del menor rige la custodia, mientras que, por lo general, se mantiene el contacto con el otro progenitor. La Ley de Familia de 2002 sigue siendo la base oficial documentada. En 2021, el Ministerio de Justicia informó de un grupo de trabajo para revisarla, pero no se ha verificado la promulgación de una ley sustitutiva. Si hay discrepancias de interpretación entre las versiones árabe y francesa, prevalece la versión árabe.
Relaciones románticas en Yibuti
Las relaciones románticas en Yibuti van desde las citas y los compromisos, que suelen ser informales, hasta el matrimonio reconocido legalmente. Las citas y la convivencia fuera del matrimonio no tienen un estatus estatal documentado; para contraer matrimonio se sigue un procedimiento que implica a un oficial religioso del registro matrimonial (Al Ma’doun Al Char-i), el consentimiento, un regalo matrimonial (Mahr) y testigos. El matrimonio, la separación, la violencia y las cuestiones de salud compartidas están sujetos a distintas normas legales e institucionales.
Consejo
Aborda una relación en Yibuti según su propósito: como relación informal o como matrimonio previsto, y no des por sentado que las citas o la convivencia crean derechos legales. Si se acercan el matrimonio, la separación o una responsabilidad financiera compartida, reúne los documentos pertinentes y aclara cuanto antes las responsabilidades. En caso de violencia, la seguridad inmediata tiene prioridad sobre la reconciliación o la mediación familiar.

