Yibuti tiene menos de 1.000 kilómetros cuadrados de tierra cultivable y recibe unos 130 milímetros de lluvia al año. El puerto de Yibuti es fundamental para el tránsito de alimentos, y la instalación logística del Programa Mundial de Alimentos puede gestionar hasta 65.000 toneladas. Esta dependencia de las importaciones expone a los hogares a los precios internacionales, las interrupciones del comercio en el mar Rojo, los costes de transporte y las variaciones del poder adquisitivo. En mayo de 2025, los precios de la harina de trigo eran aproximadamente un 7 % más bajos que el año anterior y los del arroz, un 5 % más bajos, pero persistían la volatilidad de los precios y los riesgos de acceso regional. El pastoreo aporta una parte importante de la economía alimentaria, y el ganado representa aproximadamente entre el 3 % y el 4 % del PIB. La horticultura de mercado, la acuicultura, las palmeras datileras y las cadenas de valor de la carne son prioridades de producción actuales. La pesca tiene especial relevancia en las zonas costeras y portuarias. Dikhil, Obock y Tadjourah tienen vínculos más fuertes con el pastoreo y dependen en mayor medida de la disponibilidad de agua, las lluvias y las condiciones del transporte. Entre marzo y mayo de 2025, las precipitaciones fueron aproximadamente un 50 % inferiores al promedio, lo que aumentó la presión sobre los sistemas alimentarios vulnerables. El skoudehkaris, también llamado Iskoulehkaris, es un arroz especiado que tradicionalmente se prepara con cordero. En restaurantes y hogares también puede prepararse con ternera, pollo, pescado o marisco. El Moukbbaza es un plato de influencia yemení que combina pescado y pan y suele prepararse al horno o sobre carbón. El pescado también puede asarse, guisarse o salarse. El khobs, los dátiles, los plátanos y el sésamo pueden acompañar las comidas. Ciudad de Yibuti concentra la mayor variedad de establecimientos de cocina local, yemení, etíope, india, china y europea. Los Almakhabazh y las pescaderías ofrecen otros formatos locales para comer, pero no hay datos fiables de precios de menú para todo el país. El acceso a los alimentos también tiene una dimensión nutricional y humanitaria. Una encuesta multisectorial de 2024 registró una tasa de malnutrición aguda global del 14,7 %. Los menores de cinco años, las mujeres embarazadas o lactantes, los refugiados y solicitantes de asilo y las personas afectadas por sequías o inundaciones son especialmente vulnerables. Las respuestas del PMA han incluido transferencias de alimentos y dinero, vales electrónicos SCOPE y cestas de alimentos. Se preveía que unas 230.000 personas afrontaran una situación de inseguridad alimentaria de nivel de crisis o emergencia entre julio y diciembre de 2025; se trataba de una previsión para ese periodo, no de una prestación alimentaria general para toda la población. Las responsabilidades de inocuidad alimentaria se distribuyen entre productores, procesadores, importadores y distribuidores, no recaen en una única autoridad alimentaria. La Orden 2025-163/PR/MCT adoptó 71 normas del Codex como normas nacionales. ADN coordina la aplicación y la supervisión junto con los ministerios pertinentes, y las autoridades inspeccionan, toman muestras y utilizan laboratorios. Los alimentos preenvasados deben cumplir los requisitos de etiquetado del Decreto 2012-225/PR/MDC. Las importaciones de alimentos para fines distintos del uso personal requieren un visado previo de LANAA. INSPD abarca la higiene de los alimentos destinados al consumo humano y la vigilancia de las enfermedades transmitidas por alimentos. La Ley 28/AN/08 y las normas, controles de importación e inspecciones conexos protegen a las personas consumidoras y la salud pública; las infracciones pueden dar lugar a sanciones. La extrema aridez, la escasez de agua y tierras de cultivo, las sequías y las inundaciones hacen especialmente pertinentes la horticultura de mercado eficiente en el uso del agua, la acuicultura, la producción de dátiles, el fortalecimiento de las cadenas de la carne y la resiliencia del pastoreo. La investigación disponible no documenta un sistema nacional general de productos orgánicos o de comercio justo. Por eso, las decisiones alimentarias y los costes de los hogares deben entenderse junto con las rutas de suministro, la producción local, el acceso regional y los controles de inocuidad alimentaria.
Alimentación en Yibuti
La alimentación en Yibuti depende en gran medida de las importaciones, que representan aproximadamente el 90 % del abastecimiento. Entre los alimentos habituales figuran el arroz, la pasta, el pescado, el cordero, la cabra, la ternera y el pollo; el skoudehkaris y el Moukbbaza son platos locales destacados. El acceso a los alimentos, los precios y las opciones disponibles varían según las importaciones, las lluvias, el suministro de agua y la infraestructura regional.
VivAVia puede cometer errores. Comprueba la información importante.

