En la práctica, el sistema sanitario formal de Yemen está dividido entre distintas autoridades y redes de servicios. En el sur, el Ministerio de Salud Pública y Población y sus oficinas sanitarias de gobernación y distrito administran la salud pública. En el norte, esas funciones corresponden al Ministerio de Salud y Medio Ambiente. Los proveedores privados y benéficos operan junto a los centros públicos; el Clúster de Salud dirigido por la OMS coordina el apoyo humanitario, pero no sustituye los servicios gubernamentales. Según la OMS, el sector privado presta más del 60 % de los servicios sanitarios, aunque la regulación y el control de calidad son desiguales. La atención suele organizarse desde servicios comunitarios y unidades de salud hasta centros de salud, hospitales de distrito, hospitales interdistritales y hospitales de derivación. Los trabajadores comunitarios de salud, los voluntarios comunitarios de salud y nutrición y las matronas comunitarias pueden ofrecer visitas domiciliarias, orientación sanitaria, pruebas básicas, asesoramiento relacionado con el embarazo, información sobre vacunación y derivaciones. Los equipos móviles atienden algunas zonas de difícil acceso. Si el centro cercano no funciona o no es accesible, los servicios comunitarios o móviles pueden ser el primer contacto práctico; confirma su disponibilidad local antes de viajar, pues no existe un sistema nacional fiable de citas o localización de centros. Los centros de atención primaria pueden ofrecer consultas ambulatorias, pruebas de embarazo, diagnósticos básicos, vigilancia de enfermedades, tratamiento de afecciones comunes y registros sanitarios. HeRAMS informó de 5.503 unidades de prestación de servicios, de las cuales 5.175 funcionaban al menos parcialmente al 31 de agosto de 2025. La funcionalidad parcial no garantiza que haya personal completo, medicamentos, equipos, horarios regulares ni servicios seguros y de calidad. También puede haber tratamiento en clínicas privadas, farmacias, hospitales de distrito y hospitales de derivación. La escasez de medicamentos, personal cualificado, electricidad, agua, equipos y financiación afecta a menudo la atención. La prevención habitual incluye vacunación en centros fijos, actividades de extensión y campañas, entre ellas contra la polio, el sarampión, la difteria y el tétanos. El personal sanitario también apoya la higiene, la nutrición y la vigilancia de brotes. Los servicios de nutrición infantil aplican el Manejo Comunitario de la Desnutrición Aguda, con programas terapéuticos ambulatorios, centros de alimentación terapéutica, centros de tratamiento de la diarrea y puntos de rehidratación oral. En 2025, los servicios apoyados por UNICEF examinaron a 4,9 millones de menores de cinco años, trataron a 294.464 niños por desnutrición aguda grave e ingresaron a 10.045, aunque las carencias de financiación y cobertura sobre el terreno siguen limitando el acceso. La atención materna y neonatal puede incluir atención prenatal, asistencia cualificada al parto, atención posnatal, atención obstétrica y neonatal de urgencia básica o integral y derivación de una matrona a un centro de salud u hospital. En 2025, UNFPA apoyó 72 centros: 12 prestaban atención obstétrica y neonatal de urgencia integral y 60, atención básica o servicios neonatales. Según la evaluación citada, solo alrededor de una quinta parte de los centros en funcionamiento ofrecía servicios de salud maternoinfantil; por eso hay que confirmar antes del viaje que el centro previsto pueda atender partos de forma segura. Ante una urgencia, reconoce las señales de peligro, contacta con el servicio comunitario o sanitario más cercano al que puedas llegar y busca un hospital de distrito, interdistrital o de derivación que funcione. Algunos servicios apoyados por la OMS y sus socios ofrecen cirugía traumatológica, sangre, oxígeno, ambulancias y derivaciones supervisadas, pero no hay clasificación de urgencias formal, atención básica prehospitalaria ni ambulancias disponibles en todo el país. El conflicto, los ataques, las minas y municiones sin explotar, las epidemias, las inundaciones, las carreteras dañadas, los puestos de control, la falta de combustible, los cortes eléctricos y las interrupciones de suministro pueden retrasar el transporte y las derivaciones. En algunas zonas, las mujeres y niñas afrontan restricciones de movimiento adicionales, incluidos requisitos relacionados con un tutor varón en ciertas operaciones de socios del norte. Los primeros auxilios psicológicos, la atención básica de salud mental, el seguimiento de enfermedades no transmisibles, los servicios para personas con discapacidad y la rehabilitación existen en algunos lugares, pero están fragmentados. La atención psiquiátrica especializada es escasa; UNFPA informó de cinco centros especializados de salud mental y apoyo psicosocial en 2025. Las lesiones traumáticas y por minas aumentan la necesidad de rehabilitación. El seguimiento puede realizarse mediante visitas comunitarias, atención primaria, servicios ambulatorios de nutrición, derivaciones por enfermedades crónicas o proveedores de rehabilitación, pero Yemen no garantiza a escala nacional la continuidad de la atención tras el alta o la derivación. Por lo general, no se necesita inscribirse en un seguro médico o sistema de derivación nacional para recibir atención, pero el acceso práctico depende de la autoridad, el programa, el proveedor, la seguridad y la red local de socios. Los programas apoyados suelen priorizar a niños, embarazadas, desplazados internos, hogares rurales o de difícil acceso y personas en peligro agudo. Algunos servicios de vacunación, nutrición y atención primaria apoyados por socios son gratuitos, pero no todos. Los hogares suelen pagar consultas privadas, medicamentos, pruebas diagnósticas y transporte; tanto los costes directos como los indirectos pueden impedir el tratamiento. El marco de salud pública de Yemen reconoce la prioridad de las urgencias, la información clara, el consentimiento o rechazo, la dignidad, la privacidad, el respeto cultural y religioso, los mecanismos de reclamación y la confidencialidad médica, con las excepciones legales. Los proveedores y centros tienen obligaciones relativas a licencias, normas profesionales, consentimiento, documentación, asistencia de urgencia y derivación cuando carecen de conocimientos o recursos suficientes. En la práctica, la aplicación y la protección de pacientes varían. Los horarios, tiempos de espera y duración de las derivaciones dependen del personal, los suministros, la seguridad, la distancia y el transporte; es necesario confirmar la información localmente.
Salud en Yemen
La atención sanitaria en Yemen se presta mediante servicios públicos, privados, benéficos y apoyados por socios, pero el acceso está fragmentado y varía según la gobernación, la seguridad, la financiación y la capacidad de los centros. Los trabajadores sanitarios comunitarios, las matronas, los equipos móviles y las unidades de salud suelen ser el primer punto de contacto; los hospitales atienden derivaciones, urgencias y tratamientos complejos. La disponibilidad de medicamentos, personal, electricidad, agua, transporte y pruebas diagnósticas puede cambiar rápidamente.
Consejo
Considera la atención sanitaria en Yemen un problema de acceso local: cuando las circunstancias lo permitan, confirma el proveedor, el servicio, los medicamentos, el transporte y la opción de derivación antes de viajar. Ante un peligro urgente, acude al servicio operativo más cercano al que puedas llegar y organiza la derivación sin esperar a un centro preferido. Para atención rutinaria, embarazo, nutrición infantil, enfermedades crónicas o rehabilitación, acuerda un plan de seguimiento y un proveedor alternativo, porque la disponibilidad puede cambiar.

