Las relaciones familiares en Yemen se rigen por normas formales y por acuerdos sociales y de la familia extensa. No existe un único servicio familiar nacional. Los tribunales y jueces de estatuto personal, el Ministerio de Justicia y otras autoridades locales gestionan los asuntos formales; la Autoridad de Registro Civil, las organizaciones humanitarias, el Fondo de Bienestar Social y los servicios comunitarios se ocupan de la inscripción, la protección, la asistencia y las derivaciones. El acceso depende de la gobernación, la autoridad que controla la zona, los documentos de identidad, los registros familiares, las condiciones de seguridad y la financiación disponible. El matrimonio está regulado por la Ley de Estatuto Personal n.º 20 de 1992, modificada en 1998 y 1999. Para celebrar un contrato matrimonial se requiere el consentimiento de ambas partes, un wali, es decir, un tutor matrimonial, y dos testigos musulmanes varones o un varón y dos mujeres. Se requiere el consentimiento de la mujer; en las circunstancias pertinentes, la ley considera que el silencio de una mujer que no se había casado anteriormente constituye consentimiento. La ley no permite el matrimonio antes de los 15 años. Un hombre puede tener hasta cuatro esposas si puede mantenerlas, tratarlas por igual e informarles conforme a lo dispuesto por la ley. El contrato recoge datos como la edad, los números de identificación y el mahr, el regalo o pago acordado en el matrimonio. El contrato matrimonial debe inscribirse ante la autoridad responsable en el plazo de una semana. El matrimonio precoz sigue siendo motivo de preocupación documentado. En la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados de Yemen de 2022–2023, el 6,5 % de las mujeres de 20 a 24 años se había casado antes de cumplir los 15, y el 29,6 % antes de cumplir los 18. La proporción que se había casado antes de los 18 era del 31,0 % en zonas rurales y del 26,5 % en zonas urbanas. Entre las mujeres de 15 a 19 años, el 16,7 % estaba casada en ese momento. La encuesta registró poliginia en el 4,4 % de las mujeres de 15 a 49 años. Estas cifras tienen limitaciones, ya que las fechas y edades pueden recordarse de forma inexacta y la encuesta solo registró el año del primer matrimonio del 71 % de las mujeres de 15 a 49 años. La Autoridad de Registro Civil se ocupa de inscribir los nacimientos. El plazo legal de inscripción es de 60 días, pero suele hacerse manualmente y, según la encuesta citada, Yemen no cuenta con un sistema electrónico nacional establecido. Entre los documentos justificativos pueden figurar un contrato matrimonial confirmado por un tribunal, una notificación del hospital o la matrona, o la confirmación de un representante del barrio en caso de parto en casa, junto con una tarjeta familiar. Normalmente presenta la solicitud el padre o el abuelo. Por lo general, la madre necesita un poder de su marido para presentarla personalmente. En la encuesta, solo el 29,4 % de los menores de cinco años estaba inscrito; la proporción era del 52,0 % en zonas urbanas y del 20,8 % en zonas rurales. UNICEF informó que en 2022 inscribió a 54.784 niños y adultos en 16 gobernaciones. El cuidado de los hijos y el contacto con ellos se abordan mediante el concepto de حضانة, que abarca la custodia y el cuidado diario. La madre tiene prioridad si está en condiciones de atender al menor. Los períodos legales habituales se extienden hasta los 9 años para los niños y los 12 para las niñas, aunque un juez puede apartarse de esos plazos si conviene al interés superior del menor. Después, si los progenitores no están de acuerdo, el hijo puede elegir entre ellos. Los progenitores pueden acordar el contacto entre sí o pedir a un juez que lo determine. Los padres y otros familiares pueden formar parte de la cadena legal de cuidado y manutención. Los hijos y los padres pueden vivir juntos si la vivienda es adecuada y la convivencia no causa perjuicio, salvo que el contrato matrimonial disponga otra cosa. نفقة, traducido habitualmente como manutención o apoyo familiar, cubre alimentos, ropa, vivienda, tratamiento médico y otros gastos necesarios. Por lo general, el marido mantiene a la esposa. El padre es el principal responsable de mantener a un hijo menor o dependiente; si no puede hacerlo, la responsabilidad puede pasar a una madre que tenga medios o a otros familiares. Un familiar necesitado que no pueda trabajar puede recibir apoyo de un pariente cercano con medios económicos que heredaría de esa persona. Por lo general, las reclamaciones de atrasos de manutención conyugal se limitan al año anterior al proceso judicial; para reclamar la manutención de familiares, el límite suele ser de dos meses, con sujeción a las excepciones. El matrimonio puede terminar por فسخ, una disolución ordenada por un tribunal; por طلاق, el repudio pronunciado por el marido; o por fallecimiento. Una mujer puede solicitar فسخ por motivos reconocidos legalmente, y el khul puede poner fin al matrimonio a cambio de una compensación u otro acuerdo económico. Si un marido ha desaparecido o vive fuera de Yemen y no presta manutención, puede concederse فسخ después de un año; si sí la presta, el plazo pertinente puede ser de dos años. El conflicto puede restringir los desplazamientos de las mujeres y su capacidad para gestionar la custodia o el contacto con sus hijos. La separación relacionada con el conflicto y el desplazamiento crean necesidades de protección adicionales. UNICEF y el Área de Responsabilidad de Protección de la Infancia apoyan la gestión de casos, la localización y reunificación familiar, el apoyo psicosocial, el acceso a servicios jurídicos, médicos y educativos, el alojamiento temporal y la asistencia de emergencia en efectivo. La localización y reunificación familiar consiste en encontrar a familiares separados y evaluar si es posible restablecer de forma segura el cuidado familiar. Durante la primera mitad de 2025, se identificó a 2.961 niños en riesgo y 2.952 recibieron servicios de protección o derivación; 505 trabajadores recibieron formación sobre salud mental y apoyo psicosocial, gestión de casos, localización y reunificación. Si un niño no puede volver de inmediato con uno de sus progenitores, puede recibir cuidados temporales de familiares de la familia extensa o de un tutor. La asistencia del Fondo de Bienestar Social, a menudo abreviado SWF, y de programas de transferencias en efectivo o derivaciones relacionados con los SPCC está fragmentada y depende de la vulnerabilidad, el lugar y la gestión de casos disponible. Según la información revisada, no existe en Yemen una prestación familiar universal ni un programa de apoyo familiar de acceso uniforme. El conflicto, la financiación, la falta de documentos y las distintas administraciones locales afectan la cobertura. Por ello, una familia puede necesitar recurrir a varios proveedores: una autoridad local para obtener documentos, un tribunal para una resolución formal y una organización humanitaria para recibir protección o ayuda de emergencia. Los procedimientos de reunificación familiar de ACNUR pueden referirse a parientes cercanos, hijos dependientes, cónyuges y padres. La elegibilidad y el trámite legal se determinan conforme a la legislación del país de destino. La solicitud suele tramitarse a través de ese país, no directamente por ACNUR, y puede exigir numerosos documentos, entrevistas y, en ocasiones, pruebas de ADN. No se garantiza ningún plazo de tramitación. También se pueden evaluar casos separados de ACNUR en relación con la unidad familiar. ACNUR publica estos contactos en Yemen: Saná 712225038 y Adén 771070368. Las personas desplazadas dentro de Yemen no tienen derecho a reasentamiento únicamente por estar desplazadas. Tras el fallecimiento de un familiar, primero se pagan los gastos funerarios, las deudas y las disposiciones válidas; después se divide el patrimonio restante. Las mujeres tienen cuotas hereditarias según el derecho islámico. Un tutor o un tribunal puede administrar los bienes de un menor. Sin embargo, la falta de información, la pobreza, la presión social y las prácticas tribales o locales pueden obstaculizar el acceso a la herencia. Las familias suelen tener que distinguir entre la cuota formal reconocida por la ley y la posibilidad práctica de obtener documentos, acudir a un tribunal y hacerse con la posesión de los bienes.
Familia en Yemen
La vida familiar en Yemen está condicionada por las normas de estatuto personal, el apoyo de la familia extensa y los servicios formales, humanitarios e informales, que varían según la gobernación y la autoridad que gobierna. El matrimonio, la inscripción de nacimientos, los cuidados, el apoyo económico, la separación y la herencia implican distintas instituciones y documentos. El conflicto, la pobreza y el desplazamiento pueden separar a los familiares y dificultar el acceso a protección, salud, educación y servicios jurídicos. En 2025, alrededor de 19,5 millones de personas necesitaban asistencia humanitaria y protección, incluidos unos 4,8 millones de desplazados internos y 7,4 millones de niños con necesidades de protección.
Consejo
Considera los asuntos familiares en Yemen como decisiones distintas sobre documentación, seguridad y acceso, no como un único trámite administrativo. Empieza por identificar si necesitas una inscripción, una resolución judicial, protección urgente o ayuda para la reunificación familiar; después, conserva los documentos y pruebas pertinentes. Si hay un conflicto, desplazamiento, riesgo para un menor o una herencia en juego, busca apoyo local o humanitario antes de confiar en un acuerdo informal.

