La atención primaria de salud suele comenzar cerca de la comunidad. Los trabajadores sanitarios de las aldeas y los puestos de primeros auxilios brindan apoyo básico, educación sanitaria y derivaciones. Los dispensarios y centros de salud ofrecen consultas dirigidas por personal de enfermería, tratamiento, prevención y actividades comunitarias. Los hospitales provinciales prestan atención más amplia, mientras que el Hospital Central de Vila (VCH), en Port Vila, es el principal hospital nacional de referencia. El Hospital Provincial o de Distrito del Norte atiende la vía de derivación del norte. Los servicios provinciales se organizan a través de las oficinas de salud de Shefa, Sanma, Tafea, Malampa, Penama y Torba. También hay servicios de clínicas gestionadas por ONG o iglesias mediante acuerdos con el Ministerio de Salud, así como de proveedores privados como Vanuatu Private Hospital y Novo Medical Centre. Los servicios de salud se centran en la vacunación, la atención materna y neonatal, la planificación familiar, la nutrición, la malaria y otras enfermedades transmitidas por vectores, la tuberculosis, la lepra, las infecciones de transmisión sexual, el VIH, las enfermedades no transmisibles, la salud ambiental y la salud bucodental. El sistema afronta una doble carga: las enfermedades transmisibles siguen siendo importantes, mientras que la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y otras afecciones de larga duración requieren atención continua. Los servicios de salud mental incluyen la Unidad de Salud Mental, el Comité Nacional de Salud Mental y vías provinciales de salud mental y apoyo psicosocial, pero la capacidad varía según el lugar. Puede incluirse a sanadores tradicionales cuando colaboran con los servicios formales. La geografía condiciona mucho el acceso. Según datos de UNICEF de 2024, alrededor del 74 % de la población vivía en zonas rurales, y muchas comunidades dependen del transporte marítimo, de equipos itinerantes o de servicios móviles. La escasez de personal, los servicios básicos frágiles, las instalaciones dañadas, la falta de medicamentos y las interrupciones causadas por ciclones, terremotos o brotes pueden retrasar la atención. Por ello, la estrategia nacional de salud 2021–2030 prioriza la cobertura universal, una atención primaria más sólida, la equidad, la participación comunitaria, la resiliencia y mejores sistemas de información. Para un problema habitual, la vía acostumbrada comienza en el puesto de primeros auxilios, dispensario o centro de salud más cercano. El personal evalúa al paciente, ofrece el tratamiento disponible y organiza una derivación cuando el caso supera la capacidad local. Una derivación normalmente incluye un formulario cumplimentado, registros que lleva el paciente, comunicación clínica y, cuando hace falta, tratamiento antes del traslado. El centro receptor debería enviar un informe al centro que inició la derivación. Los comités de salud y las comunidades suelen ayudar a organizar el transporte. Las derivaciones no urgentes normalmente requieren una cita aprobada. Una persona puede acudir directamente a otro centro, pero quizá deba pagar el viaje y no recibir apoyo de transporte vinculado a una derivación si se salta los niveles locales. Los servicios de urgencias y los hospitales funcionan las 24 horas. En caso de emergencia, llama al 112 o acude al centro adecuado más cercano; el VCH es la principal opción de urgencias y derivación nacional en Port Vila. El número 115 también aparece en antiguos listados de emergencia del Ministerio de Salud y la Policía de Vanuatu, por lo que conviene confirmar localmente si sigue vigente. Desde 2022, los servicios ambulatorios del VCH se han centrado principalmente en urgencias y derivaciones. La ayuda para el transporte depende de los fondos públicos disponibles, los acuerdos locales y el apoyo comunitario. Las derivaciones al extranjero se reservan para casos excepcionales en que sea clínicamente necesario un tratamiento especializado que no esté disponible en Vanuatu. El Director de Hospitales y Servicios Curativos debe aprobarlas. Por lo general, no cabe esperar que el Ministerio de Salud financie el tratamiento en el extranjero ni la evacuación médica; los pacientes y sus familiares quizá deban reunir el dinero, aunque en ocasiones el Ministerio puede ayudar con la organización, el equipo o una persona acompañante. Los medicamentos se compran, almacenan y distribuyen a través del Almacén Médico Central y la red de farmacias provinciales. La Lista Nacional de Medicamentos Esenciales orienta las compras y la prescripción, y se usa mSupply para gestionar inventarios. La disponibilidad se controla mediante días de desabastecimiento, datos de caducidad y prescripciones ajustadas a la lista nacional, pero las interrupciones del suministro siguen siendo un riesgo práctico. Los pacientes deben preguntar al centro que les atiende o a la farmacia si hay existencias del medicamento recetado y qué plan se seguirá si no está disponible. La política pública generalmente ha ofrecido atención gratuita a los ni-Vanuatu, con excepciones históricas que incluyen cargos por hospitalización y tarifas fijadas por los comités de salud. A las personas que no son ciudadanas se les pueden cobrar tarifas, y los centros pueden cobrar por pruebas, análisis clínicos, radiografías o cirugía. No se ha identificado un tarifario nacional vigente ni la lista efectiva de precios de todos los centros. La atención privada tiene cargos propios. En ciertas circunstancias puede haber exenciones por dificultades económicas o desastres; si es posible, conviene pedir al centro que explique el pago previsto antes de una atención no urgente. Los pacientes tienen derecho a un trato igualitario y justo, independientemente de su cultura, etnia, lugar de residencia, discapacidad, edad, género, religión u opiniones políticas. La información sanitaria cuenta con protección especial en virtud de la Ley de Protección de Datos y Privacidad de 2024. Los registros de derivación deben mantenerse confidenciales. El paciente puede rechazar más pruebas o tratamientos después de que se le expliquen las posibles consecuencias. Conservar el registro sanitario que lleva el paciente, acudir a las citas acordadas y planificar el transporte favorece la continuidad de la atención. Después del alta, el seguimiento suele volver al centro de salud, dispensario o puesto de primeros auxilios local. Los trabajadores sanitarios de las aldeas pueden apoyar la continuidad, incluidos los medicamentos habituales para enfermedades no transmisibles y el seguimiento comunitario. La rehabilitación, los cuidados paliativos y el seguimiento de salud mental siguen teniendo una disponibilidad desigual. Los servicios de salud infantil utilizan el Pikinini Helt Buk para anotar información sobre vacunación, lactancia, alimentación complementaria, crecimiento y enfermedades. El calendario nacional incluye Penta1, Penta2 y Penta3 a las 6, 10 y 14 semanas, así como la vacuna contra el sarampión de acuerdo con el calendario nacional. La atención materna, la planificación familiar y las clínicas comunitarias atienden necesidades prenatales e infantiles; el VCH ofrece atención al parto y derivaciones de alto riesgo en Port Vila. Los indicadores recientes muestran avances y carencias persistentes. En 2023, el índice de cobertura de servicios de salud universal fue de 51,8 sobre 100. UNICEF informó que en 2024 la mortalidad de menores de cinco años fue de 17,1 por cada 1.000 nacidos vivos y el retraso del crecimiento afectó al 31 %; en 2022, el 19 % de la población tenía agua potable gestionada de manera segura y el 48 % contaba al menos con saneamiento básico. La OMS informó para finales de 2025 una cobertura del 96 % para Penta1, del 76 % para Penta3 y del 77 % para la vacunación contra el sarampión. La malaria, la tuberculosis, el VIH y otras infecciones siguen siendo relevantes, mientras que el pian, la lepra y la sarna continúan requiriendo atención. La filariasis linfática se eliminó como problema de salud pública en 2016 y el tracoma alcanzó la eliminación como problema de salud pública en 2023.
Salud en Vanuatu
El sistema de salud de Vanuatu combina servicios comunitarios, centros de salud, hospitales provinciales y atención nacional de referencia. El acceso varía mucho entre islas debido a las limitaciones del transporte, el personal, las instalaciones, el suministro de medicamentos y las comunicaciones. Los servicios públicos abarcan prevención, vacunación, salud maternoinfantil, tratamiento, salud mental y atención de larga duración; las clínicas privadas y las respaldadas por ONG o iglesias ofrecen opciones adicionales.
Consejo
Para empezar, acude al centro adecuado más cercano y planifica el transporte y el seguimiento antes de que el problema se vuelva urgente. Conserva tu registro sanitario, confirma que haya medicamentos y pregunta por los cargos previstos. Considera que viajar directamente a un proveedor lejano o privado es una opción que puede implicar costes adicionales y riesgos para la continuidad de la atención.

