La Oficina de Preparación y Gestión de Desastres (ODPM), una división del Ministerio de Seguridad Nacional, coordina a escala nacional la gestión de desastres en Trinidad y Tobago. Fue establecida por el gabinete en enero de 2005 y trabaja en todo el ciclo de prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación. La ODPM coordina las alertas, los planes, la asistencia y la recuperación, pero normalmente no es el primer organismo que responde. Las corporaciones municipales, sus Unidades de Gestión de Desastres (DMU), el Servicio de Policía de Trinidad y Tobago, el Servicio de Bomberos de Trinidad y Tobago, la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago y Global Medical Response Trinidad and Tobago desempeñan funciones de respuesta inicial. En Tobago opera la Agencia de Gestión de Emergencias de Tobago (TEMA), dentro del marco de la Cámara de la Asamblea de Tobago. El sistema local de Trinidad incluye la Unidad de Gestión de Desastres del Ministerio de Desarrollo Rural y Gobierno Local y 14 corporaciones municipales: Diego Martin, San Juan/Laventille, Arima, Tunapuna/Piarco, Puerto España, Sangre Grande, Chaguanas, Couva/Tabaquite/Talparo, Mayaro/Rio Claro, Princes Town, Point Fortin, San Fernando, Penal/Debe y Siparia. Conforme al Marco Nacional de Respuesta, los incidentes locales o los que afectan a una zona limitada de Tobago se gestionan localmente. Cuando resultan afectadas dos o más corporaciones o se agotan los recursos locales, el Centro Nacional de Operaciones de Emergencia (NEOC) puede operar parcialmente con Funciones de Apoyo de Emergencia (ESF). Un evento de gran magnitud que supera la capacidad nacional activa el NEOC a pleno funcionamiento, las 24 horas. Se puede solicitar apoyo regional a la Agencia Caribeña para la Gestión de Emergencias por Desastres (CDEMA) cuando se agotan los recursos nacionales. El perfil de amenazas del país incluye inundaciones fluviales, costeras, repentinas y urbanas; ondas tropicales, tormentas, huracanes y marejadas ciclónicas; deslizamientos de tierra; terremotos; tsunamis; sequías y escasez de agua; incendios de matorrales e incendios forestales. Los derrames de materiales peligrosos y petróleo y las emergencias radiológicas también son relevantes localmente debido a la infraestructura industrial y de petróleo y gas. Las lluvias intensas, las inundaciones, los deslizamientos, las tormentas y tormentas eléctricas, las sequías y los incendios de matorrales tienen una importancia práctica recurrente. Los terremotos y tsunamis ocurren con menos frecuencia, pero pueden tener graves consecuencias; los incidentes industriales pueden generar riesgos locales elevados. Las amenazas pueden combinarse: por ejemplo, las lluvias intensas pueden causar inundaciones y deslizamientos; un terremoto puede desencadenar un deslizamiento o un tsunami; los fenómenos costeros pueden provocar inundaciones costeras, y las condiciones secas pueden elevar el riesgo de incendios de matorrales. Un hogar debe preparar un plan familiar de emergencia con un plan de comunicación, lugar de encuentro, disposiciones para necesidades especiales y mascotas, y una habitación segura. Tenga provisiones para al menos 72 horas; algunas recomendaciones aconsejan prepararse para entre tres y siete días. Las provisiones deben incluir agua, alimentos no perecederos, medicamentos, un botiquín de primeros auxilios, una linterna, una radio, baterías de repuesto, efectivo y calzado resistente. Los hogares propensos a inundaciones pueden colocar sacos de arena, elevar sus pertenencias, guardar documentos en recipientes impermeables y mantener limpios los canalones y desagües. Los preparativos para tormentas incluyen asegurar los objetos sueltos, proteger el techo y las aberturas, y mantener el tanque de combustible al menos a la mitad. Durante las sequías o la escasez de agua, almacene agua suficiente para al menos tres días y siga las restricciones vigentes. Los equipos comunitarios de respuesta a emergencias (CERT), los voluntarios y las actividades comunitarias ofrecen otras vías de preparación. El Servicio Meteorológico de Trinidad y Tobago (TTMS) emite pronósticos y alertas meteorológicas oficiales. Una alerta de vigilancia de tormenta tropical indica que las condiciones de tormenta tropical podrían darse en las siguientes 48 horas; una alerta de aviso de tormenta tropical indica que se esperan vientos de 63 a 118 kilómetros por hora en las siguientes 36 horas. Una alerta de vigilancia de huracán indica que podría haber condiciones de huracán en las siguientes 48 horas; un aviso de huracán indica que se esperan condiciones de huracán en las siguientes 36 horas, incluidos vientos de al menos 119 kilómetros por hora o condiciones marítimas peligrosas. Consulte los canales del TTMS, la ODPM y la TEMA, no mensajes no verificados. El Sistema de Notificación de Alertas Públicas (PANS), disponible mediante la aplicación Everbridge, ofrece alertas oficiales. Tobago también tiene cuatro sistemas de alerta temprana multiamenaza alimentados por energía solar en lugares de alto riesgo, que se prueban el primer jueves de cada mes. Los sistemas comunitarios de alerta temprana de inundaciones aportan información local adicional. Un tsunami requiere evacuarse por cuenta propia de inmediato después de un terremoto fuerte, una retirada rápida del mar o un fuerte rugido oceánico. Desplácese tierra adentro o hacia terrenos más elevados sin esperar una alerta oficial y no regrese hasta que las autoridades declaren que la zona es segura. Durante una inundación activa, no conduzca ni camine por el agua. Durante una tormenta, permanezca en el interior o en la habitación segura. Manténgase alejado de las zonas de deslizamientos e informe de los daños a las líneas eléctricas, de gas o de agua al Servicio de Bomberos de Trinidad y Tobago, al municipio correspondiente o al proveedor de servicios. Para emergencias inmediatas, llame al 999 para la Policía, al 990 para el Servicio de Bomberos y al 811 para Global Medical Response Trinidad and Tobago. Llame al 511 para obtener información de la ODPM y al 211 para Ayuda de Emergencia de Tobago. En Trinidad, póngase en contacto con la DMU municipal responsable una vez atendido el peligro inmediato; en Tobago, contacte a la TEMA. Los gobiernos municipales deciden si es necesaria una evacuación comunitaria. En Trinidad, los refugios dependen de la corporación municipal o DMU correspondiente; en Tobago, los gestiona la TEMA. Un refugio abre únicamente tras la activación oficial por parte del director ejecutivo de la municipalidad responsable, seguida de una notificación al equipo de gestión del refugio, la inspección del edificio y la preparación de camas, alimentos, agua, primeros auxilios, apertura y registro. Quedarse con familiares o amigos, o alojarse en un hotel, puede ser una alternativa; un refugio público ofrece alojamiento temporal. Por lo general, las directrices de la ODPM no admiten mascotas en los refugios, por lo que se necesitan otros arreglos. Las DMU locales suelen evaluar primero los daños. Las corporaciones municipales y el Ministerio de Desarrollo Social pueden proporcionar artículos de ayuda específicos, mientras que el Ministerio de Desarrollo Social evalúa la elegibilidad para asistencia económica o prestaciones sociales. La ayuda no es un pago nacional automático y no existe una prestación general fija por desastre. El momento depende del evento, la evaluación de los daños y la elegibilidad individual. Cuando los recursos locales se agotan, la ODPM puede coordinar más asistencia mediante el NEOC y las ESF si es necesario. La recuperación da prioridad a salvar vidas, proporcionar alojamiento temporal, agua, servicios públicos, vías de acceso e instalaciones esenciales. El tiempo de restablecimiento y reconstrucción depende del evento y no tiene un plazo nacional único. La Ley de Medidas para Desastres, capítulo 16:50, Ley 47 de 1978, permite al Presidente declarar una zona de desastre. Las órdenes e instrucciones emitidas en virtud de la Ley pueden controlar las comunicaciones y el transporte, los alimentos, el agua, el combustible y la energía, el acceso a edificios, la posesión o el uso de bienes y la entrada o salida de una zona o de Trinidad y Tobago. Infringir u obstaculizar esas medidas puede acarrear una multa de TT$5.000 y dos años de prisión. Las medidas legales pueden dar lugar a indemnización pública. La ODPM ha descrito la Ley como obsoleta y documentó la necesidad de reformarla y actualizar las políticas. La protección de infraestructuras esenciales abarca caminos, puentes, desagües, electricidad, agua, telecomunicaciones, refugios, instalaciones esenciales y emplazamientos industriales o de petróleo y gas. La política de la ODPM respalda los sistemas de alerta temprana, la planificación del uso del suelo basada en riesgos y el cumplimiento obligatorio de los códigos de construcción. La planificación de Tobago también considera la disponibilidad de refugios, las disposiciones de evacuación y los puntos de reunión. La salud, la delincuencia y la naturaleza pueden influir en las consecuencias de un desastre, pero son temas separados salvo que expliquen directamente un desencadenante, una necesidad de respuesta o un límite del desastre.
Desastres en Trinidad y Tobago
La gestión de desastres en Trinidad y Tobago comprende la prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación cuando las emergencias amenazan a las personas, el medio ambiente o las infraestructuras esenciales. Las lluvias intensas, inundaciones, deslizamientos de tierra, tormentas, sequías e incendios de matorrales son recurrentes, mientras que los terremotos, tsunamis e incidentes industriales pueden causar graves daños locales. La Oficina de Preparación y Gestión de Desastres coordina la planificación nacional, las alertas y la recuperación; las agencias locales y los primeros intervinientes atienden los incidentes inmediatos.
Consejo
Elabore un plan familiar en torno a las amenazas que más probablemente afecten a su zona y adáptelo cuando cambien las alertas oficiales. Tenga preparadas las provisiones esenciales, sepa adónde ir y actúe inmediatamente ante señales de tsunami o instrucciones de evacuación, sin esperar más confirmación. Recurra a las autoridades locales para la respuesta urgente y la evaluación de daños, pero no dé por hecho que la ayuda por desastre o la asistencia financiera serán automáticas.

