En Tanzania, los perros y los gatos son las mascotas domésticas más habituales. También es común tener perros para proteger el hogar y el ganado, mientras que los gatos pueden hacer compañía y ayudar a controlar los roedores. Los animales exóticos o silvestres se rigen por normas sobre fauna silvestre y pesca, no por las directrices ordinarias sobre mascotas privadas. En Tanzania continental, la Ley de Bienestar Animal, cap. 154, establece las obligaciones de quienes tienen animales. La persona responsable debe proporcionar alimento adecuado, agua limpia, refugio, ejercicio, compañía cuando corresponda, control y atención veterinaria ordinaria o de urgencia. Están prohibidos el sufrimiento, las lesiones, el dolor y la angustia evitables, así como el abandono. El adiestramiento debe utilizar métodos humanitarios. Se prohíben las peleas de animales, usar perros como animales de tiro y las operaciones que solo persiguen cambiar la apariencia. Las intervenciones que causen sufrimiento solo pueden ser realizadas por un veterinario inscrito, salvo cuando una emergencia urgente de bienestar requiera actuar de inmediato. Los criadores, comerciantes y vendedores con fines comerciales necesitan la autorización correspondiente. El vendedor debe proporcionar el historial del animal, información sobre sus anteriores propietarios y los datos del criador. Los perros y los gatos pueden venderse en tiendas especializadas, tiendas de mascotas o negocios autorizados. Importan los registros de cría y la selección orientada al bienestar, y la normativa aplicable establece límites de edad y de camadas para los criadores. También se recurre a las transferencias directas entre hogares, el rescate de animales que vagan libremente y las organizaciones no gubernamentales o los grupos comunitarios, pero no se ha verificado una plataforma nacional de adopción ni un registro público nacional de criadores. Antes de aceptar un animal, comprueba, cuando corresponda, la autorización del vendedor o comerciante, los datos de su anterior propietario y criador, la identificación y los datos de contacto, las vacunas y el estado de desparasitación, y el resultado de un examen veterinario. Confirma que el hogar puede proporcionar alimento, agua, refugio, ejercicio, compañía, control y atención ordinaria y de urgencia. Adquirir un animal no confiere automáticamente derecho a que te lo entreguen en acogida o adopción. Un perro o gato que probablemente contribuya a un problema local de animales callejeros necesita una identificación única permanente y debe inscribirse en el registro central. No está claro cuál es el procedimiento para inscribirse ni para consultar ese registro. En las zonas urbanas, los perros que estén fuera de casa deben llevar collar u otro dispositivo de identificación. Las ordenanzas u órdenes locales también pueden exigir que perros y gatos estén atados o bajo otro tipo de control. El Ministerio de Ganadería y Pesca, conocido como MLF, y su Dirección de Servicios Veterinarios, o DVS, trabajan con las autoridades de gobierno local, llamadas LGA, y los oficiales veterinarios de distrito, llamados DVO. El Consejo Veterinario de Tanzania, conocido como VCT, regula a los veterinarios, los profesionales veterinarios auxiliares, los asistentes y los centros veterinarios. Un centro veterinario debe estar inscrito y contar con permiso de funcionamiento, y debe estar dirigido por un veterinario o especialista inscrito. La práctica o los centros sin inscripción pueden ser sancionados. Se puede acceder a los servicios mediante clínicas privadas incluidas en la lista del VCT, servicios de las LGA o los DVO, campañas y el Sistema Integrado de Información de Gestión Ganadera, conocido como MIMIS, pero por lo general hay más disponibilidad en zonas urbanas que rurales. No se ha identificado una lista nacional fiable de tasas para mascotas; pide al proveedor un presupuesto actualizado. La prevención de la rabia es una parte fundamental del cuidado responsable de perros y gatos. La Estrategia Nacional de Tanzania para el Control de la Rabia de 2019 tiene como objetivo eliminar para 2030 la rabia humana transmitida por perros mediante campañas masivas de vacunación canina, vigilancia, educación comunitaria y promoción de la esterilización gratuita o de bajo coste de perros que vagan libremente. Las fechas, la cobertura y los cargos de las campañas varían localmente. Si un animal enferma de forma inesperada o muere por una enfermedad sospechada, el propietario debe comunicarlo al veterinario o profesional veterinario auxiliar más cercano en un plazo de 24 horas. Las mordeduras a personas y la atención posterior a la exposición corresponden a los servicios de salud humana, aunque también sea pertinente la evaluación veterinaria del animal. El transporte de animales debe evitarles dolor y angustia. No se debe transportar a animales heridos o que no estén en condiciones de viajar. Un veterinario inscrito evalúa si están en condiciones y, cuando se exige, expide un permiso de traslado o certificado de aptitud. El transportín debe tener suelo antideslizante, proteger de las inclemencias del tiempo, no tener salientes afilados, impedir que el animal escape y permitir su inspección. El Permiso Interno de Traslado de Ganado para Sanidad Animal del MLF se tramita mediante MIMIS y, cuando se exige, suele aplicarse a cada envío. Antes de viajar entre distritos, en ferry o en avión, confirma los requisitos con el DVO o la LGA. Para importar o exportar una mascota se necesita la aprobación de la autoridad veterinaria tanzana antes de pagar o iniciar los preparativos de exportación. Las solicitudes se tramitan en MIMIS y el Centro de Investigación Veterinaria o la oficina pertinente del MLF pueden confirmar los requisitos vigentes. Estos dependen del país de origen y del permiso. Por ejemplo, las directrices de Estados Unidos mencionan un permiso de importación y un certificado sanitario veterinario validado; para viajar al Reino Unido se aplican los requisitos vigentes del Certificado Sanitario de Exportación 3129. Un ejemplo de 2024 exigía un permiso de importación tanzano antes de la exportación, un examen por un veterinario oficial no más de 10 días antes del viaje, vacunas para perros contra el parvovirus y el moquillo, y para gatos contra la panleucopenia; también podía exigirse la vacunación contra la rabia a la llegada. Las normas de las aerolíneas, las empresas de transporte marítimo, los países de tránsito y el país de destino se aplican por separado y deben comprobarse antes de reservar. La Ley de Bienestar Animal del territorio continental no rige en Zanzíbar porque se aplica expresamente solo a Tanzania continental. En Zanzíbar, el Ministerio de Agricultura, Riego, Recursos Naturales y Ganadería, conocido como MARDLV, se ocupa de las competencias agrícolas, ganaderas y veterinarias. No se ha identificado claramente una ley específica de Zanzíbar para quienes tienen mascotas ordinarias, un registro central de mascotas, una tarifa de perrera municipal ni una lista pública completa de requisitos de importación. En vez de trasladar automáticamente las normas del territorio continental, confirma los requisitos vigentes con MARDLV y un veterinario local. La Organización de Ayuda y Asistencia Animal de Zanzíbar, conocida como ZAASO, ofrece una alternativa práctica documentada mediante tratamiento, vacunación, esterilización, visitas a domicilio, clínicas comunitarias y labores con animales callejeros; el acceso y la capacidad dependen de la ubicación y las donaciones. Si el propietario ya no puede quedarse con un animal, el abandono sigue siendo ilegal. Los animales heridos, huérfanos, enfermos o sin dueño deben llevarse a un santuario, centro de cuidados paliativos o centro de rescate. Una vez recuperados, pueden devolverse a quien los reclame u ofrecerse en adopción. Las LGA pueden establecer o autorizar centros de rescate del sector privado y de la sociedad civil, y el rescate de ONG o comunidades es una opción práctica importante porque no se ha identificado un procedimiento nacional estandarizado para ceder la propiedad. Una perrera municipal necesita el permiso o la inscripción correspondiente. Tras recoger al animal, se debe avisar al propietario; si se desconoce quién es, se puede notificar al funcionario ejecutivo del distrito electoral o al tribunal de primera instancia. El animal puede permanecer retenido hasta su venta u otra disposición legal, y la subasta pública puede celebrarse tras más de 10 días. Los perros y gatos recogidos deben esterilizarse antes de reubicarlos o venderlos. Una vez descontados los gastos de recogida y estancia, el importe restante se entrega al propietario. En 2020, las tasas documentadas para perros y gatos eran TSh 100,000 por un permiso, TSh 10,000 por día de estancia, TSh 500 por día de recogida y TSh 5,000 por la recogida inicial; los servicios veterinarios podían tener un coste adicional, y debe confirmarse la aplicación municipal actual. No hay una lista nacional de precios fiable para la adquisición, la alimentación, el tratamiento veterinario o la esterilización. Las campañas y los proveedores privados pueden ofrecer fechas y cargos distintos. Los servicios formales existen, pero están fragmentados: el acceso a veterinarios privados suele ser mejor en las ciudades, mientras que los servicios de las LGA y los DVO, así como las campañas de vacunación, son especialmente relevantes donde el acceso privado es limitado. No se ha demostrado que en Tanzania exista un pasaporte europeo para mascotas ni un registro público nacional único de animales.
Mascotas en Tanzania
Las mascotas en Tanzania incluyen animales de compañía que se tienen en el hogar, como perros y gatos. La tenencia responsable comprende adquirirlos legalmente, proporcionarles comida, agua, refugio, ejercicio, compañía, atención veterinaria, control y trato humanitario. Tanzania continental y Zanzíbar tienen autoridades y normas diferentes, y los servicios y costes varían entre distritos y entre zonas urbanas y rurales. La importación, los traslados entre distritos, el abandono y la recogida de animales pueden requerir permisos, avisos o el pago de tasas.
Consejo
Considera tener una mascota en Tanzania un compromiso de cuidado continuo, no una compra puntual: antes de aceptar un animal, confirma que procede de una fuente legal y que tienes acceso a atención veterinaria, un modo seguro de mantenerlo y recursos para sus cuidados ordinarios y de urgencia. Elige los servicios según el lugar, ya que en una ciudad puede resultar práctico acudir a una clínica privada, mientras que en zonas con acceso privado limitado quizá sea más viable recurrir a los servicios de una LGA o un DVO o a una campaña de vacunación. En Zanzíbar, confirma los requisitos con MARDLV y un veterinario local en vez de basarte en las normas del territorio continental.

