Los alimentos y los productos de uso cotidiano se encuentran en supermercados, pequeñas tiendas de barrio, tiendas especializadas, mercados y tiendas de granja. La oferta y la facilidad de acceso varían entre ciudades, aglomeraciones urbanas y zonas rurales. Los precios suelen indicarse directamente en el producto o en la estantería. Comparar los precios por unidad de medida ayuda a comparar de forma justa los tamaños de los envases. Los horarios de apertura dependen del cantón, del lugar y del comercio. Los domingos y festivos muchos comercios permanecen cerrados, aunque algunos puntos de venta situados en nudos de transporte u otros lugares especiales pueden estar abiertos. A menudo se paga con tarjeta, mediante sistemas móviles o en efectivo en francos suizos. Antes de pagar, conviene comprobar qué medios acepta el comercio. Para las frutas, verduras o productos de panadería vendidos a granel existen procedimientos propios. A veces el cliente pesa los productos y otras veces se hace en la caja. Al comprar, evitar residuos y devolver determinados productos o envases tiene una importancia práctica. Muchos puntos de venta aceptan ciertos envases o productos, pero siguen siendo importantes las normas locales de recogida. En Suiza se hablan varios idiomas. Por eso, la información de los productos puede ser multilingüe y, si hay dudas, una breve pregunta al personal puede ayudar. Una lista de la compra y un sencillo plan semanal ahorran desplazamientos y evitan compras innecesarias. Si se tienen en cuenta el almacenamiento y el consumo, se desperdician menos alimentos.
Compras en Suiza
Las compras en Suiza abarcan desde supermercados y tiendas especializadas hasta mercados semanales y tiendas de granja. Los precios suelen estar claramente indicados, mientras que los horarios de apertura varían según el lugar y el día de la semana. Planificar es especialmente importante porque muchos comercios en Suiza permanecen cerrados los domingos.
Consejo
Comprueba los horarios de apertura, escribe una lista y lleva una bolsa reutilizable. En los productos que compras con frecuencia, compara el precio por cantidad en lugar de fijarte solo en el precio del envase. Planifica una pequeña reserva, pero sin comprar más de lo que puedas consumir.

