Los datos sobre delitos en Sudán subestiman considerablemente los riesgos, ya que las personas pueden temer el estigma, las represalias o una mayor inseguridad y, al mismo tiempo, los servicios médicos, jurídicos y de internet sufren interrupciones. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR) verificó 546 incidentes de violencia sexual relacionados con el conflicto, con al menos 838 víctimas, en 16 de los 18 estados de Sudán entre el 15 de abril de 2023 y mediados de abril de 2026; otros 320 informes seguían en proceso de verificación. Estas cifras no constituyen una medida completa de la prevalencia. El sistema formal incluye el Ministerio del Interior, la Presidencia de la Policía, las fuerzas policiales estatales y la Policía de Emergencia. Se puede contactar con la Policía de Emergencia en el 999, una línea que el Ministerio describe como un servicio de recepción de avisos y respuesta rápida disponible las 24 horas, aunque su alcance operativo no está garantizado en las zonas de conflicto. La Administración General de Investigaciones Penales Centrales se ocupa de delitos graves, interestatales, organizados, económicos, de trata e informáticos, así como de asuntos relacionados con armas, antecedentes penales, huellas dactilares y cooperación externa. La Administración General de Lucha contra los Estupefacientes, la Fiscalía y otros organismos judiciales también tienen funciones definidas. La Unidad de Lucha contra la Violencia contra las Mujeres y el Ministerio de Desarrollo Social apoyan la respuesta a la violencia sexual y de género. El Comité Nacional de Lucha contra la Trata de Personas reanudó sus actividades en noviembre de 2024 y la Oficina Central Nacional de INTERPOL en Jartum apoya el intercambio transfronterizo de información policial. La Policía de Sudán también ofrece un servicio electrónico de denuncias, البلاغ الإلكتروني, para ciudadanos y residentes. Entre las categorías disponibles figuran personas desaparecidas, violencia sexual, bienes robados, vehículos perdidos y vehículos encontrados; el servicio permite consultar el estado de una denuncia por categoría y número. La plataforma indica que la policía puede tramitar, investigar y publicar denuncias, y comunicar los resultados cuando se estabilice la situación de seguridad. No publica un plazo de respuesta, una tarifa ni una zona de servicio garantizada. Los formularios requieren información específica. Una denuncia por desaparición puede pedir el nombre del denunciante y de la persona desaparecida, sexo, fecha de nacimiento, nacionalidad, residencia, fecha, hora y lugar de la desaparición, origen, destino, teléfonos, ropa, descripción y fotografía. Una denuncia por violencia sexual puede pedir el nombre y tipo de víctima, fecha de nacimiento, ocupación, nacionalidad, residencia, fecha y lugar del incidente, destino, teléfonos, relación con el denunciante, presunto agresor, número de incidentes, datos identificativos, descripción detallada y si se consultó a un médico. No indica que exista una vía anónima ni garantiza la confidencialidad. Las denuncias por bienes robados y vehículos solicitan la fecha, el lugar, la descripción, el valor estimado y datos identificativos; las de vehículos pueden incluir tipo, año, fabricante, color, matrícula, licencia y datos del chasis. El valor estimado se aporta como información para la denuncia, no como tarifa. Las personas supervivientes pueden solicitar apoyo confidencial y centrado en sus necesidades a través de espacios seguros para mujeres y niñas, refugios, centros de salud, clínicas móviles, servicios de gestión de casos, apoyo de salud mental y psicosocial, derivaciones médicas y jurídicas. UNICEF, el UNFPA, las entidades colaboradoras en materia de violencia de género, los lugares de acogida para personas desplazadas y los proveedores locales facilitan estas vías cuando están disponibles. En principio, pueden acceder mujeres, niñas, hombres, niños y menores, pero el acceso depende de la ubicación y la seguridad. El acceso médico, jurídico y psicosocial está muy limitado y la rendición de cuentas es poco frecuente. No se ha constatado una línea de ayuda universal, una tarifa estándar ni un plazo legal para presentar denuncias. Los menores pueden recibir gestión de casos de protección infantil, apoyo en espacios seguros, localización y reunificación familiar, cuidados alternativos, apoyo de salud mental y psicosocial y derivaciones sanitarias a través de trabajadores de primera línea y redes comunitarias de protección infantil. Los datos de proveedores de UNICEF registraron 221 casos de violación de menores y 77 casos de agresión sexual en nueve estados desde principios de 2024; la muestra no es una estimación nacional de prevalencia. En 2025, las Naciones Unidas verificaron que 193 menores habían sufrido violencia sexual y 137 habían sido secuestrados. La Ley de Delitos Informáticos de Sudán de 2007 define los delitos informáticos y los sistemas de información, y establece la jurisdicción según el territorio y los efectos. Prevé una fiscalía especializada y un cuerpo policial especial para combatir los delitos informáticos, pero no se identificó un formulario público específico para denunciarlos ni se publican los canales actuales de recepción, las tarifas, los plazos de tramitación o los criterios de elegibilidad. En caso de peligro inmediato, llama al 999 si el servicio está disponible, busca la comisaría o la vía humanitaria operativa más cercana y no confrontes al presunto autor. Conserva mensajes, fotografías, documentos u otras pruebas únicamente si hacerlo no aumenta el peligro. Los cambios en el control armado, los cortes de red y la inseguridad pueden interrumpir todas las vías de denuncia. En la documentación disponible no se identificó un sistema nacional publicado de protección de testigos, apelación, indemnización o exención de tarifas; no des por sentada la protección policial ni la continuidad del servicio.
Delitos en Sudán
En Sudán, los delitos incluyen homicidios relacionados con el conflicto, secuestros, violencia sexual, saqueos, robos, robo de vehículos, trata, desapariciones, reclutamiento o detención de menores y delitos digitales. Sudán cuenta con instituciones policiales y judiciales formales, pero el acceso y la continuidad de los servicios están fragmentados por la guerra entre las SAF y las RSF, la inseguridad y los fallos de comunicación. No existe una serie fiable de tasas de delincuencia ni un sistema único de denuncias que cubra todas las zonas del país.
Consejo
Elige la vía de denuncia o apoyo según el peligro inmediato, el acceso a la red y la seguridad local; no supongas que un único canal funciona en todo Sudán. Para un peligro urgente, llama al 999 o busca la vía operativa más cercana; conserva las pruebas solo si es seguro y guarda el número de cada denuncia y los registros de seguimiento.
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