La entrada suele realizarse por un punto designado y requiere el visado o permiso de entrada adecuado. Sudán del Sur expide visados de entrada única y múltiple, visados electrónicos, visados de tránsito de hasta 72 horas y visados de cortesía o diplomáticos. Las solicitudes de visado de negocios y turismo pueden presentarse en una embajada o a través del sistema de visado electrónico. Para una visita familiar o personal, quizá el anfitrión tenga que obtener un permiso de entrada. La información oficial sobre la exención de visado para nacionales de la Comunidad de África Oriental es contradictoria, por lo que conviene confirmar la situación vigente con la DCNPI o el Ministerio de Asuntos Exteriores antes de viajar. Una solicitud de visado suele requerir un formulario firmado, un pasaporte válido durante al menos seis meses y con una página en blanco, una tarjeta de vacunación contra la fiebre amarilla, una fotografía y pruebas acordes con el propósito de la visita, como una invitación, el registro de una empresa, un permiso de entrada para familiares, un billete de vuelta, una dirección o fondos bancarios. El proceso de visado electrónico utiliza una solicitud y un pago en línea; según se informa, el PDF se expide en un plazo de 72 horas, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores recomienda dejar al menos siete días laborables. Los plazos de tramitación de cada misión pueden variar. El visado por sí solo no crea el derecho a permanecer más allá de sus condiciones. En general, el empleo extranjero requiere un visado de entrada, un permiso de trabajo del Ministerio de Trabajo y un permiso de residencia. Las autoridades laborales pueden aprobar el empleo extranjero cuando las competencias requeridas no estén disponibles localmente. El permiso de trabajo debe estar vigente y el Comisionado de Trabajo debe aprobar el contrato laboral. Se espera que los empleadores den prioridad a los nacionales de Sudán del Sur; se establece un mínimo del 80 % de nacionales cuando se dispone de las competencias pertinentes. El formulario oficial de solicitud del permiso de trabajo indica una tasa de 100 USD, y la tarjeta inteligente del permiso es válida durante un año. Los permisos de residencia determinan cómo puede permanecer en el país un ciudadano extranjero tras su entrada. Un permiso de residencia temporal cubre períodos de hasta 12 meses. Se puede obtener un permiso de residencia ordinario tras al menos cinco años de estancia continua, o más de dos años de estancia legal combinados con una actividad científica, técnica o comercial de valor; se renueva en períodos de dos años. Se puede obtener un permiso de residencia especial tras al menos tres años de estancia continua, o más de cinco años de estancia legal combinados con una actividad de valor; se renueva en períodos de cinco años. Estos permisos pueden extenderse al cónyuge o los cónyuges, a los hijos y a las personas dependientes. Los turistas que permanecen no más de tres meses quedan fuera del capítulo sobre residencia, aunque quizá necesiten un visado. Una persona con un permiso de residencia especial u ordinario puede arriesgarse a perderlo si pasa más de seis meses fuera de Sudán del Sur, salvo que corresponda un visado de retorno. Una ausencia de más de un año puede causar la pérdida del permiso incluso si se dispone de un visado. Hay una excepción para las misiones gubernamentales. La legislación disponible no acredita un estatus autónomo de residencia permanente o asentamiento; el permiso de residencia especial es el equivalente funcional más cercano, pero debe renovarse y no es permanente. No se ha encontrado una categoría diferenciada vigente de visado de estudiante. Una orden del Ministerio del Interior de 2019 acepta una carta de admisión para el registro, pero las prácticas relativas a los estudios siguen fragmentadas. La protección de las personas refugiadas se rige por la Ley de Refugiados de 2012 y el Reglamento de 2017 sobre elegibilidad para el estatuto de refugiado. La solicitud de protección puede presentarse oralmente o por escrito ante la Comisión para Asuntos de Refugiados, ACNUR o Inmigración. Una persona que huya de un conflicto armado, violencia generalizada o violaciones graves de derechos humanos puede recibir un permiso de entrada prima facie incluso sin pasaporte, sujeto a la aprobación del ministro u otra autoridad competente. El registro se realiza mediante el Sistema de Gestión de Información Biométrica. El certificado de solicitante de asilo es válido durante un año y el documento de identidad de refugiado, durante tres. El principio de no devolución protege a una persona frente al retorno a un lugar donde afrontaría el peligro pertinente. El registro y los servicios para personas refugiadas son gratuitos. Las personas refugiadas reconocidas y sus familias reciben la misma protección, y las solicitudes de reunificación familiar se presentan ante el Comité de Elegibilidad. Una persona refugiada reconocida o un familiar con un documento de identidad de refugiado válido puede solicitar empleo, aunque el proceso de permisos de trabajo para personas refugiadas está poco desarrollado. El Comité de Elegibilidad tiene como objetivo resolver los casos de estatuto de refugiado en un plazo de 90 días y debe enviar una notificación escrita en 14 días. La decisión negativa puede recurrirse ante la Junta de Apelaciones para Refugiados en un plazo de 30 días; se pueden aceptar recursos tardíos por una causa justificada. La Junta tiene como objetivo decidir en 60 días y notificarlo en 14 días, tras lo cual cabe la posibilidad de apelar ante el Tribunal Superior sobre cuestiones de hecho o de derecho. Las personas solicitantes y sus dependientes pueden permanecer en el país mientras se tramita el recurso. La nacionalidad puede adquirirse por nacimiento, descendencia, pertenencia a una comunidad indígena o domicilio. La naturalización suele requerir mayoría de edad, plena capacidad mental, diez años de residencia legal continua e ininterrumpida, intención de residir permanentemente, ausencia de condenas graves o relacionadas con deshonestidad y un juramento. El cónyuge de un nacional de Sudán del Sur puede reunir los requisitos tras cinco años de residencia en convivencia, sin renunciar a la nacionalidad anterior. El presidente puede eximir del período de residencia al cónyuge u otorgar la nacionalidad en interés nacional. La solicitud puede exigir formularios escritos, documentos justificativos, huellas dactilares, fotografías y declaraciones de testigos o juradas. Se puede ignorar la documentación incompleta y exigir una nueva solicitud. No se ha encontrado un examen general formal de lengua o integración, pero el juramento y la intención de residencia permanente funcionan como requisitos prácticos de integración. Entre las obligaciones administrativas están registrarse como extranjero en un plazo de tres días, proporcionar los datos requeridos al entrar y salir, notificar a las autoridades la contratación de un empleado en un plazo de tres días y comunicar la terminación del contrato en 48 horas. La pérdida de un pasaporte o documento de identidad debe notificarse en un plazo de 48 horas. La entrada o estancia ilegal puede dar lugar a detención sin orden judicial, denegación de entrada o expulsión. La expulsión puede derivarse de una declaración de persona indeseable, del incumplimiento de las condiciones de residencia, de una recomendación o condena judicial, o de la entrada o estancia ilegal. Mientras se espera la expulsión, una persona puede quedar detenida o confinada a un lugar concreto. Entre las tasas de visado publicadas habitualmente figuran 100 USD por un visado único, 200 USD por un visado de entradas múltiples de tres meses y 350 USD por uno de seis meses, aunque las exenciones y la reciprocidad varían. Un baremo oficial de 2023/24 también indicaba 20 USD por un permiso de entrada de 30 días, 30 USD por una etiqueta de registro de seis meses y 430 USD por permisos de residencia o documentos de identidad de un año, 840 USD por dos años, 1.260 USD por tres años y 1.680 USD por cinco años. No hay que tratar los baremos antiguos como vigentes; el importe debe confirmarse con la autoridad responsable antes de pagar. El artículo 40 de la Ley de Inmigración contempla recursos ante el tribunal competente contra las decisiones del ministro, la Dirección u otra autoridad competente. El artículo 30 describe como definitiva la decisión ministerial sobre una persona indeseable o una expulsión, lo que crea una tensión legislativa que hace especialmente pertinente obtener asesoramiento jurídico vigente. Las denegaciones de nacionalidad deben comunicarse por escrito y pueden impugnarse administrativamente ante el ministro en un plazo de tres meses, seguido de un recurso ante el Tribunal Superior en otros tres meses. Una revocación presidencial de la nacionalidad puede recurrirse ante el Tribunal Supremo en un plazo de tres meses.
Derecho migratorio en Sudán del Sur
El derecho migratorio de Sudán del Sur regula la entrada, los visados, la residencia, el empleo extranjero, la protección, la ciudadanía y la expulsión. El sistema nacional formal es administrado principalmente por la Dirección de Registro Civil, Nacionalidad, Pasaportes e Inmigración (DCNPI), el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional, la Comisión para Asuntos de Refugiados y el Ministerio de Trabajo. Los requisitos, permisos, plazos y tasas varían según el propósito y la situación de cada persona.
Consejo
Empieza por definir tu propósito en Sudán del Sur: visita, trabajo, estudios, solicitud de protección, estancia prolongada o solicitud de nacionalidad. Lo más seguro es confirmar directamente con la autoridad responsable la secuencia vigente de permisos, las tasas y los plazos antes de viajar o trabajar, porque la información publicada y los baremos antiguos pueden ser contradictorios. Conserva pruebas escritas de cada solicitud, pago, registro y decisión.

