Los desplazamientos dentro de Santo Tomé y Príncipe se realizan casi exclusivamente por carretera. Por lo general, se puede parar un hiace compartido desde el borde de la carretera, mientras que los taxis individuales y los traslados de hotel ofrecen alternativas. No consta un sistema nacional fiable de viajes compartidos ni un horario regulado de autobuses. Los precios y las horas de salida suelen depender de la localidad o del proveedor, por lo que conviene confirmarlos antes de viajar. Los coches y vehículos 4x4 son útiles para desplazarse por las islas, pero no consta un servicio establecido de asistencia en carretera. La carretera EN-1 entre Santo Tomé y Guadalupe ha sido rehabilitada para resistir mejor los efectos climáticos en un tramo de unos 14 km, con obras de drenaje, puentes, aceras, señales, pasos de peatones y reductores de velocidad. Un proyecto del Banco Mundial informó que en 2023 se habían completado 13,3 km y preveía otros 17 km para 2030. Otras carreteras pueden estar dañadas o mal iluminadas. Las lluvias intensas, sobre todo de septiembre a mayo, pueden dificultar el viaje, y conducir de noche fuera de las poblaciones conlleva un riesgo adicional. Peatones, ciclistas y ganado pueden compartir la calzada porque a menudo faltan aceras y carriles bici. Por ello, el acceso puede ser difícil para las personas con movilidad reducida. El Código da Estrada es el código de circulación de Santo Tomé y Príncipe. Establece que se circula por la derecha, se adelanta por la izquierda y se vuelve al carril derecho. El límite general de velocidad para coches y motocicletas en zonas urbanizadas es de 50 km/h, aunque se aplican límites menores a algunas clases de vehículos. Está prohibido conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas. Los ocupantes de los asientos delanteros deben llevar cinturón; por lo general, los niños menores de tres años deben viajar detrás con un sistema de retención adecuado. Los conductores y pasajeros de motocicletas necesitan un casco homologado y correctamente abrochado. Los visitantes necesitan un permiso estatal de conducción válido y un permiso internacional de conducción, conforme a las normas de reconocimiento del Código da Estrada. Tras establecer su residencia, una persona extranjera debe canjear su permiso en un plazo de seis meses. Las edades mínimas para obtener permisos suelen ser 16 años para A1 y B1, 18 para A, B y B+E y 21 para C y D; en ciertas condiciones, la categoría C puede obtenerse desde los 18 años. INTT es la institución de transporte terrestre creada en 2021. Direcção dos Transportes Terrestres y Polícia Nacional aplican las normas de circulación, mientras que INAE se ocupa de la construcción, rehabilitación y mantenimiento de carreteras. Las autoridades municipales y la Região Autónoma do Príncipe gestionan las carreteras y señales locales y regionales. El transporte aéreo es la principal conexión formal entre las islas. Aeroporto Internacional de São Tomé y Aeroporto do Príncipe atienden viajes nacionales e internacionales. ENASA gestiona las operaciones aeroportuarias y STP Airways presta servicios de conexión entre las islas, aunque la disponibilidad de vuelos puede variar. Entre los destinos internacionales indicados para el aeropuerto de Santo Tomé figuran Lisboa, Luanda, Acra y Libreville. La conexión marítima regular de pasajeros entre Santo Tomé y Príncipe está suspendida. Los barcos privados pueden ser una alternativa funcional, pero hay que comprobar cuidadosamente sus condiciones de seguridad. ENAPORT gestiona las operaciones portuarias internacionales en Porto de São Tomé y Ana Chaves Bay; Baía de Santo António presta servicio a Príncipe. En 2024, ENAPORT informó de 128 buques, 9.057 contenedores y 153.445,2 unidades de carga movidas, pero su sitio web no indica la unidad de esta última cifra. El transporte por carretera también es el principal consumidor de energía del país dentro del sector transporte. Un inventario de 2012 basado en la CMNUCC identificó el transporte como el segundo consumidor de energía fósil, con 12.848,87 TEP o el 28,7 % del consumo total; el transporte por carretera representó 429,8 TJ, o el 81 % de la energía consumida en el transporte. El Código da Estrada sanciona las emisiones anormales del escape, las fugas de aceite o materiales y el ruido excesivo. En 2024 se validó una hoja de ruta de electromovilidad y se anunció la introducción del transporte eléctrico, pero no se ha documentado que haya transporte público eléctrico en funcionamiento.
Transporte en Santo Tomé y Príncipe
El transporte en Santo Tomé y Príncipe depende principalmente de las carreteras; para los desplazamientos cotidianos se utilizan hiaces compartidos, taxis individuales y coches particulares. No hay una red establecida de ferrocarril, autobuses regulares, metro o tranvía, y el viaje entre Santo Tomé y Príncipe depende principalmente de vuelos limitados, porque la conexión marítima regular de pasajeros está suspendida. Caminar y desplazarse en bicicleta siguen siendo habituales donde las carreteras carecen de aceras o carriles bici, y la lluvia, la oscuridad y el estado de las vías pueden afectar la seguridad.
Consejo
Elige el medio de transporte en Santo Tomé y Príncipe según la distancia, el estado de las carreteras, la flexibilidad necesaria y la fiabilidad de la conexión. Confirma los precios locales y las horas de salida antes de utilizar un hiace o un taxi, y vuelve a comprobar los vuelos entre islas cerca de la fecha del viaje porque su disponibilidad cambia. Ten en cuenta las lluvias, la oscuridad, la falta de aceras y la limitada asistencia en caso de avería como condicionantes de la planificación.

