La mayoría de los visitantes internacionales llega por un aeropuerto y sigue las indicaciones hacia inmigración. Ten a mano el pasaporte y los documentos de entrada, y responde con claridad a las preguntas habituales. Después de inmigración, recoge el equipaje y pasa por la aduana. Declara los artículos restringidos o controlados cuando sea necesario y nunca lleves un paquete de otra persona sin saber qué contiene. La rupia de Sri Lanka es la moneda local. Cambia una cantidad moderada en una casa de cambio legítima o retírala de un cajero automático, y procura tener billetes pequeños para los pagos cotidianos. El cingalés y el tamil son los idiomas oficiales de Sri Lanka, mientras que el inglés se usa ampliamente en el turismo y en muchos contextos formales. Aprender algunos saludos puede hacer que el trato cotidiano sea más cordial y sencillo. Los datos móviles son útiles para consultar mapas, enviar mensajes, hacer reservas y organizar el transporte. Por lo general, después de llegar puedes conseguir una tarjeta SIM local u otra conexión adecuada presentando una identificación. Los taxis del aeropuerto, los traslados reservados con antelación, los autobuses, los trenes y los vehículos de tres ruedas sirven para distintos trayectos. Antes de salir, acuerda la tarifa o confirma que se aplicará un taxímetro o el precio de la reserva. En Sri Lanka hace calor tropical, hay lluvias estacionales y el sol es intenso. Desde el primer día conviene llevar ropa ligera, agua potable, protección solar y una prenda para la lluvia. Ten disponible sin conexión la dirección y el número de teléfono de tu primer alojamiento. Reserva tiempo para descansar, familiarizarte con la zona y adaptarte antes de hacer planes complicados.
Llegada a Sri Lanka
Llegar a Sri Lanka suele implicar pasar por inmigración, recoger el equipaje, pasar la aduana y organizar el transporte local. Tomar algunas decisiones iniciales sobre el dinero, la comunicación y el alojamiento puede facilitar mucho los primeros días.
Consejo
Simplifica el primer día: ten a mano tus documentos, conecta el teléfono, consigue moneda local y llega a un alojamiento confirmado. Atiende una necesidad a la vez y reserva energía para posibles demoras inesperadas.

