La sequía es el principal riesgo de desastre de Somalia, mientras que los corredores de los ríos Juba y Shabelle sufren repetidas crecidas fluviales e inundaciones repentinas. Las regiones de Shabelle Inferior, Shabelle Medio, Juba Inferior y Hiran, incluida Beletweyne, están expuestas reiteradamente. Los ciclones y las marejadas ciclónicas afectan especialmente a las zonas costeras y del norte. Un periodo seco en una localidad no excluye que llegue una crecida procedente de aguas arriba. En 2026, la sequía está agravando la inseguridad hídrica y alimentaria. La probabilidad prevista para la temporada Deyr, de octubre a diciembre, supera el 90 % para condiciones de El Niño, y las precipitaciones podrían alcanzar hasta un 90 % por encima de lo normal en las zonas más afectadas. Esto eleva el riesgo de crecidas de ríos e inundaciones repentinas a lo largo de los sistemas Juba y Shabelle, mientras algunas zonas siguen sufriendo escasez de agua. La Agencia Somalí de Gestión de Desastres, conocida como SoDMA, es la autoridad nacional de gestión de desastres establecida por la Ley n.º 17/2016. El Centro Nacional de Alerta Temprana Multirriesgo (NMHEWC) respalda las alertas, mientras que el Centro Nacional de Operaciones de Emergencia (NEOC) actúa como centro nacional de situación y datos. Los ministerios federales, las autoridades de gestión de desastres de los Estados miembros federales, los comisionados distritales y las comunidades locales desempeñan funciones, pero la cobertura y la aplicación varían en el país. Los organismos estatales pueden llamarse DRMA o DRMC, según el estado. Las alertas se basan en pronósticos de lluvia, seguimiento de los niveles de los ríos, modelos de inundación e información climática estacional de sistemas y socios como SWALIM, FSNAU e ICPAC. Las autoridades y los socios pueden emitir avisos a través de la radio local, SMS y canales oficiales de SoDMA o del Gobierno. El proyecto piloto de pronóstico basado en impactos de 2026 combina umbrales, niveles de riesgo, mapas, boletines y resúmenes en somalí para sequías e inundaciones. La falta de conectividad limita el acceso en zonas remotas. En Beledweyne, en 2023, se informó que se enviaron más de 260.000 avisos y se evacuó a cerca del 90 % de la población en riesgo; fue un resultado local documentado, no una garantía nacional. La preparación incluye consultar mapas de inundación y exposición, identificar terrenos elevados y rutas de evacuación, inspeccionar diques y riberas, proteger pozos y puntos de agua y almacenar suministros esenciales. La planificación ante sequías puede incluir apoyo hídrico, protección del ganado, apoyo para semillas, asistencia en efectivo y medidas tempranas activadas por las previsiones. Los organismos federales, estatales y distritales deben coordinar estas medidas antes del principal riesgo estacional; el plazo de preparación recomendado puede superar los tres meses. El reglamento del Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, aprobado en febrero de 2026, proporciona un marco financiero y administrativo para la prevención, preparación y respuesta. Cuando se desarrolla una emergencia, un DRMA o DRMC estatal puede activar procedimientos normalizados y una estructura de mando de incidentes, informar a SoDMA, evaluar la situación, establecer prioridades, enumerar los recursos y equipos locales de respuesta, coordinar el rescate y conectar las operaciones distritales con el NEOC. La información oficial de SoDMA indica el 449 para emergencias nacionales y el 991 para la Policía Somalí. SoDMA también publica el número +252 61 5444 400, pero la información disponible no confirma un servicio de emergencia nacional disponible las 24 horas ni un número nacional de bomberos. Los costes de las llamadas y la disponibilidad de la red no están verificados de forma uniforme. Los comisionados distritales deben avisar a las comunidades afectadas y dirigir el desplazamiento durante inundaciones o ciclones hacia terrenos más seguros o zonas de ayuda designadas, cuando existan. Hay que evitar el agua de inundación y los cauces inseguros. Las rutas, la capacidad de los refugios, la seguridad, los procedimientos de registro, la protección, el agua y el saneamiento y los servicios sanitarios esenciales varían localmente. No se ha verificado una orden de evacuación única para todo el país ni un procedimiento nacional de registro. La asistencia de emergencia se coordina entre el Gobierno y sus socios conforme al Plan de Necesidades y Respuesta Humanitaria de 2026 (HNRP). Puede incluir agua, alimentos o dinero en efectivo, refugio y artículos domésticos, servicios de agua y saneamiento, apoyo al ganado y la agricultura, transporte, rescate y restablecimiento de servicios esenciales. Por lo general, el acceso depende de una evaluación del impacto y las necesidades, no de un derecho legal universal. Las personas desplazadas, los hogares rurales y pastoriles y los hogares encabezados por mujeres o responsables de menores pueden tener prioridad, pero la distancia, las carreteras dañadas, la inseguridad, las comunicaciones y la financiación afectan la prestación. El apoyo en campamentos de socorro está previsto en las políticas, pero depende de la capacidad y la financiación locales. La política de gestión de desastres de Somalia sigue un enfoque basado en los derechos y asigna a las autoridades federales, estatales y distritales responsabilidades de alerta, coordinación, rescate, evacuación y refugio de emergencia. Se espera la participación comunitaria y que se atiendan las alertas fiables, pero la información disponible no confirma un plan nacional de indemnización ni una sanción general por no seguir una alerta. La recuperación va más allá de la ayuda inmediata. Tras las inundaciones de la Deyr de 2023, más de 2,5 millones de personas resultaron afectadas, más de 2 millones fueron desplazadas, se registraron 188 muertes y los daños y pérdidas notificados alcanzaron los 176 millones de USD; se estimaron unos 230 millones de USD para la recuperación y reconstrucción. Las prioridades de recuperación incluyeron medios de vida, vivienda, agua y saneamiento, puentes, transporte y reconstrucción resiliente. La infraestructura de protección clave incluye diques, riberas, canales, presas, embalses, cuencas de captación de agua, pozos, drenajes, carreteras, puentes y sistemas de comunicación. La falta de mantenimiento y las deficiencias de infraestructura aumentan la exposición. Los planes nacionales fijan objetivos como reducir a la mitad para 2029 las personas afectadas y los daños, emitir alertas automatizadas con 48 horas de antelación, establecer un Centro de Mando Unificado en 2026, crear centros de desastres en el 80 % de las regiones y distritos para 2028 y formar cinco equipos especializados de respuesta para 2027. Son objetivos de planificación, no garantías de cobertura nacional actual.
Desastres en Somalia
Somalia afronta sequías recurrentes, crecidas de ríos e inundaciones repentinas, calor extremo, escasez de agua, vientos fuertes y marejadas ciclónicas costeras. Estos peligros pueden provocar desplazamientos y daños en medios de vida, carreteras, puentes, sistemas de agua e infraestructura de saneamiento. La gestión de desastres se coordina a nivel nacional a través de SoDMA, con responsabilidades compartidas entre autoridades federales, estatales y distritales.
Consejo
Considera la preparación ante desastres en Somalia como un plan local, no como una garantía de que los servicios nacionales llegarán a todas las zonas. Ajusta tus preparativos a la principal exposición del lugar: escasez de agua y sequía, crecidas de ríos o inundaciones repentinas, o tormentas costeras. Mantén planes independientes de alerta, desplazamiento y asistencia porque las comunicaciones, la capacidad de los refugios, las carreteras y la financiación pueden cambiar rápidamente.

