Las Islas Salomón están situadas en el Triángulo de Coral y cuentan con ecosistemas de selva tropical de tierras bajas y montaña, manglares, arrecifes de coral, praderas marinas, estuarios, lagunas, agua dulce y pantanos. Estos entornos sostienen la horticultura de subsistencia, la pesca, la caza, los productos forestales, los materiales de construcción, los recursos medicinales y el turismo. Más del 80 % de la tierra y más del 90 % de la costa cercana y los islotes están bajo tenencia consuetudinaria. Por ello, clanes, tribus, jefes y otros titulares consuetudinarios influyen en quién puede entrar en un área, recolectar recursos, pescar, cazar, construir instalaciones o investigar. Las normas locales pueden incluir kastom, tabu o zonas cerradas y resultar más decisivas en la práctica que una designación nacional. La Ley de Medio Ambiente de 1998, la Ley de Áreas Protegidas de 2010 y el Reglamento de Áreas Protegidas de 2012 constituyen el principal marco nacional para las áreas protegidas. Las categorías legales incluyen reservas naturales, parques naturales, monumentos naturales, áreas de gestión de recursos, zonas cerradas y sitios del Patrimonio Mundial. Las áreas protegidas reconocidas por comunidades, zonas forestales de clanes o tribus, áreas marinas gestionadas localmente, áreas marinas protegidas y áreas marinas gestionadas pueden cumplir funciones de conservación similares, aunque su condición jurídica varíe. El Ministerio de Medio Ambiente, Cambio Climático, Gestión de Desastres y Meteorología, incluida su División de Medio Ambiente y Conservación, trabaja con gobiernos provinciales, titulares consuetudinarios y otros ministerios. Una declaración nacional suele incluir una propuesta del Director, consulta con los titulares y las comunidades, revisión provincial y ministerial, evaluación de campo, comprobación de derechos e intereses, evaluación de opciones de gestión, aviso público de al menos 30 días y declaración ministerial. La información nacional disponible no permite localizar la tasa de solicitud de un área protegida. Las tarifas de visita y horarios de apertura suelen depender del lugar y no de una tarifa nacional única. East Rennell muestra la diferencia entre reconocimiento internacional, administración nacional y autoridad local. Es el atolón coralino elevado más grande, con una superficie insular de unos 87.500 hectáreas y el lago Tegano, que ocupa entre 15.000 y 15.500 hectáreas. El sitio del Patrimonio Mundial abarca 37.000 hectáreas y una zona marina que se extiende 3 kilómetros mar adentro. El lago es salobre y tiene formaciones kársticas e islotes; el denso bosque autóctono alberga especies endémicas y de distribución restringida. El sitio incluye cuatro aldeas, titularidad consuetudinaria, 11 especies de murciélagos, una de ellas endémica; 43 especies de aves terrestres y acuáticas reproductoras, incluidas cuatro endémicas y nueve subespecies endémicas; 27 especies de caracoles terrestres, siete de ellas endémicas; unas 730 especies de insectos; más de 300 especies de diatomeas y algas, y una serpiente marina endémica del lago. East Rennell figura en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro desde 2013. La UNESCO mantuvo esa condición en 2026 y prorrogó hasta finales de 2028 el proceso para alcanzar el estado deseado de conservación. Un plan de gestión 2025–2030 está en vigor, pero la plena aplicación de la Ley de Áreas Protegidas aún depende del consentimiento consuetudinario y de los acuerdos administrativos. El acceso es remoto, los vuelos pueden ser infrecuentes o poco fiables y el viaje por carretera puede resultar difícil. El complejo Marovo-Tetepare figura en la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial desde su presentación en 2008, pero no es un sitio del Patrimonio Mundial y no tiene automáticamente la condición nacional de área protegida. Esta zona natural y cultural mixta abarca más de 1.600 kilómetros cuadrados e incluye la laguna de doble barrera de Marovo, la selva tropical intacta de tierras bajas de Tetepare, manglares, arrecifes, praderas marinas y transiciones hacia entornos montañosos. Waihita y Pamahima fueron declaradas áreas protegidas en 2024; el Área Forestal Tribal Protegida de Pamahima abarcaba 350 hectáreas cuando se inauguró en 2025. El Área Protegida Yato se declaró en 2026 y se describió como la mayor área forestal protegida. La red nacional combina áreas declaradas legalmente y reconocidas por las comunidades. La hoja de ruta de la Red Nacional de Áreas Protegidas de 2025 presta especial atención a Guadalcanal, Malaita, Rennell-Bellona y Temotu. La conservación marina avanza mediante la gobernanza consuetudinaria y una gestión acordada localmente. El Gobierno anunció el objetivo de proteger el 15 % de las áreas marinas —unos 59 millones de acres— para 2030. Las áreas marinas protegidas y gestionadas con varias zonas previstas en Temotu y Makira abarcan unos 27.400 kilómetros cuadrados. Se trata de un objetivo de planificación, no de una cobertura jurídica general vigente. El consentimiento local, el consentimiento libre, previo e informado, las normas de gestión y la capacidad de hacerlas cumplir determinan cómo funciona un área marina. Los planes comunitarios de gestión pesquera pueden reconocer la pesca consuetudinaria, establecer cierres, restringir métodos perjudiciales y regular hábitats como los manglares. La Ley de Gestión Pesquera de 2015 respalda la conservación a largo plazo y el uso sostenible. Según las fuentes nacionales sobre biodiversidad, las Islas Salomón tienen unas 4.500 especies de plantas. Un inventario turístico oficial registra 302 especies de aves, incluidas 102 endémicas. Entre la fauna prioritaria figuran las tortugas carey, laúd y verde, dugongos, cocodrilos marinos, zorros voladores endémicos, aves endémicas y el escinco de cola prensil de las Islas Salomón, Corucia zebrata. El área marina protegida comunitaria de Arnavon es conocida por la conservación de la tortuga carey. Las especies indicadoras de East Rennell incluyen el alcaudón de Rennell, también llamado Ghoghoviu, caracoles terrestres endémicos, zorros voladores, una subespecie de zampullín australiano y la serpiente marina del lago Tegano. La recolección de fauna silvestre y el comercio internacional están regulados por la Ley de Protección y Gestión de la Fauna Silvestre de 1998 y su Reglamento de 2008, junto con CITES, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, de la que las Islas Salomón son parte desde 2007. La División de Medio Ambiente y Conservación coordina el trabajo de CITES; también participan las autoridades de pesca, agricultura y silvicultura. La importación o exportación de especies incluidas en las listas se rige por un sistema de personas y planes de gestión aprobados, además de permisos. Quien tenga previsto transportar fauna, plantas o productos a través de una frontera internacional debe contactar con la División de Medio Ambiente y Conservación antes de hacer los arreglos. Las especies protegidas y endémicas reciben un tratamiento especialmente estricto. Entre las actividades recreativas vinculadas a la naturaleza figuran la observación de aves, el buceo, el esnórquel, el surf, la pesca y las rutas guiadas por el bosque. Tourism Solomons enumera siete proveedores de observación de aves y destaca unas 495 especies de coral y 249 especies de peces visibles. Marovo, Gizo, Munda, las Islas Centrales y Honiara son zonas importantes para las experiencias en la naturaleza, mientras que Arnavon, Tetepare y East Rennell ofrecen oportunidades más especializadas de conservación y ecoturismo. La temporada de surf suele ser de octubre a abril. El consentimiento de los titulares, los guías locales, el transporte, el clima y las normas del sitio pueden determinar si una visita es posible. Las instalaciones y los precios varían según la isla y el proveedor; no se ha verificado una tarifa nacional uniforme para las actividades recreativas en la naturaleza. La naturaleza también implica riesgos y conflictos. Los ciclones tropicales, las lluvias intensas, las inundaciones, las sequías, la erosión costera, el aumento del nivel del mar, la intrusión de agua salada, el calentamiento y el estrés de los arrecifes de coral afectan a los huertos, la pesca, el agua dulce y la biodiversidad. En East Rennell, los cambios en el nivel y la salinidad del lago Tegano pueden afectar la producción de taro y coco. Entre los problemas de bioseguridad están las ratas negras, los escarabajos rinoceronte del cocotero, las plantas invasoras, los caracoles gigantes africanos, las hormigas locas amarillas y las hormigas rojas de fuego. El Plan de Bioseguridad de Renbel se finalizó en 2026, aunque la capacidad de aplicación sigue siendo limitada. La tala, la minería, la agricultura, la pesca, el comercio de fauna silvestre, la infraestructura turística y las restricciones de conservación pueden generar demandas contrapuestas sobre tierras, arrecifes, medios de vida y derechos culturales. La UNESCO informó que las obras de la carretera Lavagu-Hutuna comenzaron sin constancia de una evaluación de impacto ambiental y social, mientras que un aeropuerto propuesto para East Rennell requiere evaluación y aprobación. El encallamiento de la barcaza SAPOR 2302 en 2021 dejó pendientes cuestiones ecológicas y de compensación comunitaria. Las concesiones mineras de West Rennell y el desarrollo turístico siguen ejerciendo presión sobre los valores de conservación. La Ley de Medio Ambiente establece requisitos de evaluación del impacto ambiental. Entre las tasas publicadas figuran SBD 200 por una propuesta ambiental, licencia de desarrollo, revisión de proyecto o declaración de impacto ambiental; las tasas de consentimiento de desarrollo incluyen SBD 10.000 para tala, minería, pesca o productos marinos, SBD 5.000 para infraestructura y SBD 8.000 para un aeropuerto. Las actividades de sensibilización ambiental llegan a escuelas, comunidades y medios de comunicación. Los objetivos sobre biodiversidad incluyen la educación infantil, primaria y secundaria, y la Universidad Nacional de las Islas Salomón ofrece cursos sobre recursos naturales. Los materiales escolares de 2024 abordaron la biodiversidad marina, la contaminación y los productos del mar sostenibles, y se tradujeron al pijin de las Islas Salomón. Organizaciones como EREPA, BirdLife, UNESCO y Live & Learn también apoyan la vigilancia por guardaparques, programas de conocimientos locales, seguridad alimentaria y formación para la conservación.
Naturaleza en las Islas Salomón
La naturaleza en las Islas Salomón comprende bosques tropicales, manglares, arrecifes de coral, praderas marinas, humedales, sistemas de agua dulce y las especies que dependen de ellos. La tenencia consuetudinaria de la tierra y el mar determina el acceso, la conservación y el uso de recursos en más de 992 islas. Las leyes nacionales protegen determinadas zonas y especies silvestres, mientras que la conservación comunitaria, la pesca sostenible y los cierres locales abarcan muchos otros lugares.
Consejo
Antes de visitar, utilizar o desarrollar una zona natural en las Islas Salomón, comprueba por separado los permisos consuetudinarios, las reglas específicas del lugar y las autorizaciones medioambientales. La conservación comunitaria puede ser la opción más práctica cuando la dirigen los titulares locales; una designación nacional puede ofrecer un marco formal más sólido, pero requiere consulta, pruebas y gestión administrativa. Planifica el transporte difícil, las variaciones del clima, la capacidad limitada de cumplimiento y los posibles conflictos con los medios de vida.

