En las Islas Salomón no existe un único sistema alimentario ni una sola autoridad responsable de todos los asuntos alimentarios. Los sistemas formales, no formales e informales conviven. Alrededor del 80 % de la población vive en zonas rurales, donde los hogares suelen combinar cultivos de subsistencia, pesca, ganadería, cultivos comerciales, recolección y apoyo comunitario. También pueden comprar alimentos en mercados de aldeas o comunidades, mercados provinciales y centros pesqueros. En Honiara tienen más peso las tiendas, los productos importados, los restaurantes y el Mercado Central de Honiara. Fuera de los centros urbanos, es más habitual el suministro alimentario doméstico y comunitario. Entre los alimentos locales habituales están el boniato, taro, yuca, ñame, plátano, fruta del pan, coco, verduras, pescado y otros productos del mar. El arroz es un alimento importado importante, y los productos importados procesados tienen más presencia en las dietas urbanas y periurbanas. El suministro es desigual porque las islas están separadas por mar, el transporte depende del tiempo y las infraestructuras, y los ingresos de los hogares varían. Los principales mercados urbanos están en Honiara, Auki, Gizo y Noro; lugares como Temotu y las islas Reef también dependen de centros pesqueros y enlaces de transporte alimentador con Lata o Honiara. No debe suponerse que los alimentos disponibles en una provincia o isla representan al país entero. Para cocinar se suele hervir, asar, hornear, usar hornos de tierra o piedra y emplear crema de coco. Una combinación típica puede incluir pescado con tubérculos, taro o boniato y coco. Lakengo, una mezcla de yuca o taro con crema de coco fresca, está documentada en el sur de Guadalcanal. No se ha establecido de forma fiable un único plato nacional, pues las tradiciones alimentarias y los ingredientes disponibles varían según las condiciones agrícolas, el acceso al mar, kastom y el transporte. El acceso a los alimentos también es una cuestión nutricional. Las Islas Salomón afrontan una triple carga que incluye retraso del crecimiento, emaciación y anemia infantil, junto con sobrepeso adulto y riesgos de enfermedades no transmisibles. UNICEF informó que en 2022 el retraso del crecimiento afectaba a alrededor del 30 % y el sobrepeso al 6 % de los menores de cinco años. Una estimación de 2015 situó la emaciación en torno al 9 %. Los datos de la OMS de 2016 registraron anemia en el 42,9 % de los menores de cinco años, el 38,91 % de las mujeres en edad reproductiva y el 48,56 % de las embarazadas. La lactancia materna, la alimentación complementaria adecuada, kaikai local y una dieta más variada son prioridades reconocidas. El diagnóstico y tratamiento individuales corresponden a los servicios de salud, no a este tema general sobre alimentación. Los alimentos vendidos en las Islas Salomón deben ser seguros y aptos para el consumo conforme a la Ley de Alimentos Puros de 1996. Las normas cubren alimentos adulterados o descritos falsamente, el etiquetado y el marcado de fechas. Los inspectores sanitarios pueden inspeccionar, tomar muestras, decomisar o condenar alimentos. Los mataderos y las instalaciones lácteas pueden necesitar licencia o registro. El Ministerio de Salud y Servicios Médicos, incluida su Unidad de Seguridad Alimentaria y División de Salud Ambiental, dirige la labor de seguridad alimentaria; también tienen responsabilidades el Ministerio de Agricultura y Ganadería, Bioseguridad, la División de Aduanas e Impuestos Especiales del Ministerio de Finanzas, el Ministerio de Pesca y Recursos Marinos, el Ayuntamiento de Honiara y las autoridades provinciales. Los procedimientos de importación se actualizaron mediante procedimientos operativos estándar en 2024, y en 2025 se impartió formación en HACCP a hoteles, restaurantes y empresas de agua embotellada de Honiara. Los riesgos para la seguridad alimentaria aumentan cuando son poco fiables los productos importados, la refrigeración, el agua o el saneamiento, o cuando se manipulan mal pescados y mariscos crudos y muy perecederos. Las inundaciones y otros desastres naturales pueden interrumpir el suministro y elevar el riesgo de contaminación. Las empresas alimentarias, importadores, productores, distribuidores y exportadores deben cumplir los requisitos aplicables de seguridad, higiene, etiquetado veraz y licencias o registro. Los usuarios consuetudinarios del mar también deben respetar las reglas comunitarias y los planes locales de gestión. El Ministerio de Agricultura y Ganadería se ocupa de cultivos, ganado, extensión y cadenas de suministro; el Ministerio de Pesca y Recursos Marinos, de pesca y acuicultura; y el Ministerio de Salud y Servicios Médicos, de nutrición y seguridad alimentaria. Los costes de los alimentos no corresponden a un menú o lista de precios nacional. La Oficina Nacional de Estadística de las Islas Salomón publica mensualmente un Índice de Precios al Consumidor para Honiara, Auki, Gizo y Noro. Los alimentos y bebidas no alcohólicas tienen ponderaciones de IPC de 34.290 para las Islas Salomón, 40.300 para Auki, 43.624 para Gizo, 41.784 para Noro y 33.262 para Honiara. Estas ponderaciones proceden de la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares de 2012/13 y muestran la importancia relativa de los alimentos en el índice, no los precios actuales de un hogar concreto. Los precios y la disponibilidad cambian con la estación, el transporte, las importaciones, el tiempo y la producción local. Datos antiguos de un proyecto del Banco Mundial estimaron que los alimentos representaban alrededor del 46 % de los ingresos familiares nacionales y alrededor del 53 % en zonas rurales; no deben tratarse como presupuestos individuales actuales. Las prácticas alimentarias sostenibles incluyen cadenas de suministro locales resilientes, agrosilvicultura, producción climáticamente inteligente, mejoras en almacenamiento y transporte, reducción de pérdidas alimentarias y compostaje de residuos orgánicos. El Plan de Crecimiento e Inversión del Sector Agrícola 2021-2030 respalda estos enfoques y el uso de kaikai local. La política pesquera de 2019-2029 promueve una gestión basada en los ecosistemas, equitativa en materia de género y resiliente al clima. Las medidas pueden incluir límites de tamaño, restricciones de artes de pesca, zonas protegidas, temporadas o cierres, cuotas, licencias y prohibiciones de captura o exportación. La tenencia consuetudinaria del mar y la gestión comunitaria de recursos determinan el acceso local a la pesca; se registraron 158 sitios activos de gestión comunitaria y se estimó que el consumo costero de pescado era de 32,2 a 45,5 kilogramos por persona al año. Estos sistemas protegen arrecifes y manglares, apoyan la biodiversidad y ayudan a reducir la dependencia de las importaciones, pero la capacidad de aplicación no es igual en todas las provincias.
Alimentación en las Islas Salomón
La alimentación en las Islas Salomón procede de la agricultura de subsistencia, la pesca, la ganadería, la recolección, el intercambio comunitario, los mercados, el comercio minorista y las importaciones. Kaikai local se refiere a los alimentos disponibles localmente y al consumo cotidiano; incluye boniato, taro, yuca, ñame, plátano, fruta del pan, coco, verduras y pescado. Los hogares rurales dependen más de estas fuentes, mientras que las zonas urbanas y periurbanas recurren más a alimentos importados, especialmente arroz. El acceso, los precios y los platos disponibles varían según la isla, el transporte, el tiempo, los ingresos y la estación.
Consejo
Considera la alimentación en las Islas Salomón una cuestión de suministro local, no un menú o precio nacional. Elige entre kaikai local, suministros comunitarios o de mercado, productos importados y servicios de restauración según la disponibilidad, fiabilidad del transporte, almacenamiento, seguridad y presupuesto, y ten una fuente alternativa si una interrupción puede dejarte sin alimentos. Para vender o servir comida, los controles de seguridad, el etiquetado veraz y las licencias o registros aplicables tienen prioridad sobre la comodidad o el precio.

