En Siria, التدرّب المهني se refiere a un aprendizaje profesional legal en el que un empleador enseña una ocupación mediante trabajo supervisado. El contrato de aprendizaje debe redactarse en árabe en dos ejemplares; si la persona es menor de edad, firma uno de sus progenitores o tutores. El ministerio competente fija las ocupaciones, condiciones de edad, etapas de formación, duración y remuneración progresiva. Durante la última etapa, el pago de la persona aprendiz debe ser al menos el salario mínimo de la misma ocupación. Se aplican las normas sobre jornada, descansos y permisos, y cualquiera de las partes puede terminar la relación con al menos tres días de preaviso. Al finalizar, el empleador expide un certificado que autentican la Dirección competente y el Ministerio. Esta modalidad se diferencia de la formación profesional secundaria de tres años. Tras obtener el certificado de educación básica o una cualificación equivalente, el alumnado puede acceder a la formación profesional secundaria según las normas ministeriales de admisión anuales. El programa comprende los grados 10 a 12, combina teoría con talleres o prácticas en el lugar de trabajo y termina con exámenes nacionales prácticos y teóricos. Da lugar a un certificado estandarizado de formación profesional secundaria que permite trabajar y continuar estudiando, aunque para ejercer de forma independiente todavía puede ser necesaria una licencia profesional aparte. La formación dual, llamada التعليم المزدوج, combina un contrato de formación con una empresa y la asistencia a una escuela profesional. La empresa participa en el plan de estudios, la formación práctica y los exámenes prácticos. En el curso 2025–26, los programas duales documentados funcionaban en Damasco, la zona rural de Damasco, Alepo, Homs, Hama y Tartús en manufactura mecánica, confección, soldadura y conformado de metales, y mecatrónica. La selección se ajusta al contrato con la empresa y tiene en cuenta los resultados de los exámenes y las plazas disponibles. Estos programas pueden orientarse a una contratación directa, pero completarlos no da derecho automático a un empleo. Los principales organismos públicos varían según la vía. El Ministerio de Educación y su Dirección de Educación Profesional y Técnica gestionan las escuelas profesionales secundarias. El Ministerio de Economía e Industria administra institutos técnicos y complejos de formación profesional; el Ministerio de Obras Públicas y Vivienda imparte cursos periódicos de oficios y formación profesional. El Ministerio de Asuntos Sociales y Trabajo se ocupa de las políticas laborales y de empleo. Empleadores, Cámaras, ONG y programas apoyados por la ONU también ofrecen formación dual, de ciclo corto o no formal. Otras vías pueden ser más breves o flexibles. Los programas del Ministerio de Industria suelen durar entre cuatro y nueve meses y abarcan ámbitos como mecánica de vehículos, metalistería, electrónica, electricidad, carpintería y herrería. Un complejo de formación profesional de Damasco admite a mujeres y hombres de 15 a 45 años sin exigir certificado preparatorio o secundario; su ciclo anual va del 15 de julio al 15 de mayo, puede durar un año académico y comprender hasta nueve meses de teoría y práctica, y es gratuito. El certificado lo firma el Ministerio de Industria. Los cursos de obras públicas incluyen teoría y exámenes prácticos, pero su duración no es uniforme. Los institutos técnicos suelen cobrar tasas y aplican sus propias normas de inscripción después de la formación profesional secundaria; un certificado del instituto no concede por sí mismo una licencia para ejercer de forma independiente cuando se necesita. Los programas no formales incluyen espacios adaptados a jóvenes y equipos móviles apoyados por UNICEF para edades de 10 a 24 años. Pueden enseñar competencias digitales, iniciativa empresarial, empleabilidad, reparación de teléfonos móviles, contabilidad, diseño gráfico, fotografía, costura o hostelería. Algunos programas acreditan la formación o emiten certificados, pero no equivalen automáticamente al certificado nacional de formación profesional secundaria. El aprendizaje informal en una empresa familiar o taller puede enseñar competencias útiles, pero no hay datos nacionales fiables sobre su cobertura, reconocimiento y prevalencia, y no genera automáticamente una acreditación formal. Los costes dependen de la vía. Las escuelas públicas suelen cobrar solo tasas de inscripción limitadas, por ejemplo, por la tarjeta escolar o sellos, pero no hay un calendario completo de tasas de educación y formación técnica y profesional. Los complejos del Ministerio de Industria pueden ser gratuitos; los institutos técnicos cobran tasas y los programas financiados por donantes o la ONU suelen ser gratuitos conforme a las condiciones específicas de cada programa. No hay constancia de una ayuda universal para aprendices en Siria: la remuneración de un aprendizaje legal con contrato es distinta del apoyo económico a estudiantes. La capacidad formativa varía entre gobernaciones debido a los efectos del conflicto, los desplazamientos, las instalaciones dañadas, el equipamiento obsoleto y la escasez de formadores. En el sistema de 2025–26 había 801 escuelas profesionales, 58 institutos técnicos, 22 ocupaciones o especialidades, 59.818 estudiantes de formación profesional secundaria y 21.774 estudiantes de instituto. Las ocupaciones incluyen manufactura industrial, producción mecánica, soldadura, mecatrónica, mecánica de vehículos, maquinaria agrícola, calefacción y fontanería, refrigeración, muebles, electrónica, equipos médicos, informática, comercio, estética y peluquería. La lista puede cambiar mediante decisiones ministeriales. Una evaluación de la OIT de 140 fábricas en Damasco, Alepo, Homs y Hama identificó carencias en transformación de alimentos, textiles, productos químicos, plásticos e ingeniería, lo que da valor práctico a la formación para el empleo y la reconstrucción. No se ha acreditado una vía nacional coherente para obtener una primera cualificación en la edad adulta o para la equivalencia de aprendizajes previos; las opciones de ingreso posterior se limitan sobre todo a cursos ministeriales cortos, aprendizajes con empleadores o programas de ONG y la ONU, cuyo valor depende de quién los expide.
Aprendizaje profesional en Siria
El aprendizaje en Siria combina formación profesional y trabajo práctico, pero no sigue un único modelo nacional. El aprendizaje legal según la Ley n.º 17/2010 utiliza un contrato en árabe entre un empleador y una persona aprendiz, mientras que la formación dual combina un contrato con una empresa y la asistencia a una escuela profesional. El acceso, la duración, la remuneración, la certificación y las consecuencias para el empleo dependen de la vía elegida.
Consejo
Elija la vía según el resultado que necesite: una cualificación examinada a nivel nacional, formación estructurada en el lugar de trabajo o un curso breve de competencias. Prefiera un programa con contrato escrito, práctica supervisada, certificado claramente identificado y autoridad responsable reconocible. Antes de aceptar una plaza o empezar a trabajar, compruebe la elegibilidad, duración, costes, remuneración y consecuencias sobre las licencias.

