El pan de trigo, conocido localmente como خبز عربي, es un alimento básico diario. En 2025, Siria produjo alrededor de 1,2 millones de toneladas de grano, más de un 60 % por debajo de su nivel medio, mientras que las necesidades estimadas de importación de trigo para 2025/26 alcanzaron aproximadamente 3 millones de toneladas, cerca de un 70 % por encima de la media quinquenal. Las lluvias tardías y los elevados costes de los insumos también ralentizaron la siembra en 2026. La sequía, los sistemas de riego dañados, la escasez de combustible, semillas y fertilizantes, las municiones sin explotar, el conflicto y los mercados fragmentados afectan a la producción, el transporte y la disponibilidad local. La gente suele obtener alimentos mediante compras y preparación de comidas en el hogar, en panaderías, mercados, restaurantes, cafeterías y puestos de comida callejera, especialmente en zonas urbanas. Las canastas de alimentos humanitarias, el dinero en efectivo o los vales, la harina de trigo enriquecida, el pan subvencionado, las comidas escolares y los servicios de nutrición ofrecen vías adicionales, pero el acceso depende de la ubicación, las necesidades, el registro, la cobertura de los socios, la financiación y la seguridad. No se ha verificado que exista un suministro alimentario mínimo nacional ni un sistema nacional único de restauración y catering. Las condiciones fronterizas y las redes de transporte dañadas también pueden modificar lo que llega a los mercados. Las estimaciones de inseguridad alimentaria usan fechas y definiciones distintas. El PMA ha informado de 7,2 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda; en la evaluación pertinente, solo el 18 % de la población se consideraba en situación de seguridad alimentaria. El Programa de Emergencia para la Resiliencia y la Seguridad Alimentaria de la FAO para 2025–2027 identifica a 14,5 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria. En la planificación de la asistencia se presta especial atención a desplazados internos, personas retornadas, hogares encabezados por mujeres, niños, mujeres embarazadas y lactantes, y personas en zonas remotas. El PMA apoyó a 5,8 millones de personas en 2025 y proporcionó harina enriquecida para unos 4 millones, pero su programa de pan quedó suspendido en 2026 por falta de financiación. La asistencia depende de programas y fondos; no es un beneficio universal. Entre los ingredientes habituales están el pan de trigo, el bulgur, el arroz, las legumbres, las verduras, el aceite de oliva, el yogur, el labneh, la carne y el pescado. La carne, los frutos secos y los lácteos dependen mucho de los ingresos del hogar y de la región. La escasez de electricidad y combustible puede hacer más práctica una cocina sencilla y de bajo consumo que las recetas que requieren mucho tiempo de cocción. Las tradiciones regionales se solapan por efecto de la migración: Alepo se asocia con distintas variedades de kibbeh y alimentos a la parrilla; Damasco, con el kibbeh y حرّاق إصبعو; Daraa, Quneitra y As-Sweida, con el mansaf malahi en bodas y celebraciones; Raqqa y Deir ez-Zor, con el thareed; y la costa de Latakia, con pescado, sayadiyah, samaka harra y kibbeh de pescado. Estas asociaciones no son exclusivas. El iftar de Ramadán, las comidas compartidas y el intercambio vecinal conocido como سكبة son prácticas relacionadas con la comida; las tradiciones religiosas y culturales más amplias pertenecen a otro tema. La inocuidad alimentaria cuenta con una base jurídica formal en la Ley n.º 19 de 2008 sobre inocuidad, salud y calidad de los alimentos y el Decreto Legislativo n.º 8 de 2021 sobre protección del consumidor. Comparten responsabilidades el Ministerio de Salud, el Ministerio de Agricultura, la Organización Árabe Siria de Normalización y Metrología (SASMO), el Punto de Contacto del Codex de Siria y otras autoridades. En la práctica, la aplicación está fragmentada y en 2024–2025 se evaluó como baja la capacidad de seguridad alimentaria. Los problemas de agua y saneamiento, los cortes de electricidad que afectan a la refrigeración, las cadenas de frío débiles, los mercados no estandarizados y los alimentos importados en mal estado o con controles deficientes generan riesgos. Los consumidores deberían comprobar la limpieza, el envase, la información de caducidad, la temperatura de almacenamiento y las señales de deterioro. No se ha verificado un canal nacional único para presentar quejas. Los precios de los alimentos varían según el producto, el mercado y la gobernación. El sistema de seguimiento y análisis de precios de los alimentos de la FAO, el PMA y el Banco Mundial publican información sobre los mercados; las condiciones estacionales también afectan a los costes. En noviembre de 2025, una canasta de gastos mínimos costaba aproximadamente un 20 % menos que un año antes, pero el salario mínimo oficial solo cubría cerca de la mitad de su componente alimentario; por tanto, una bajada de precios no implica necesariamente que una dieta suficiente sea asequible. La comercialización de cereales sigue un ciclo aproximado de julio a junio, mientras que la disponibilidad de frutas y verduras es más estacional. La sequía afecta a Siria desde hace más de 40 años. Entre noviembre de 2024 y mayo de 2025, las precipitaciones fueron más de un 50 % inferiores al promedio a largo plazo, junto con escasez de agua, daños al suelo y a las infraestructuras y desertificación. Las respuestas incluyen reparar el riego, utilizar sistemas de goteo y de uso eficiente del agua, aplicar agricultura climáticamente inteligente, restaurar los sistemas de semillas, diversificar cultivos, organizar escuelas de campo para agricultores, reponer el ganado, apoyar mercados locales y despejar minas terrestres o municiones sin explotar. La producción de aceitunas es una prioridad importante: abarca unas 700.000 hectáreas e involucra a cerca de 300.000 familias agricultoras. La Estrategia Nacional de Agricultura 2026–2030 establece un marco de políticas, pero su aplicación depende de la financiación y el acceso a insumos agrícolas.
Alimentación en Siria
La alimentación en Siria depende de la cocina doméstica, las panaderías, los mercados, la ayuda humanitaria y los restaurantes locales. El pan, los productos de trigo, el bulgur, el arroz, las legumbres, las verduras, el aceite de oliva y los lácteos son alimentos habituales en las comidas diarias, pero su disponibilidad y asequibilidad varían mucho según la gobernación, los ingresos y las condiciones de seguridad. La cultura gastronómica siria incluye platos regionales como kibbeh, maqdous, labneh, thareed, sayadiyah y samaka harra.
Consejo
Planifique la alimentación en Siria equilibrando el acceso fiable, la asequibilidad, el almacenamiento seguro y la energía disponible para cocinar. Compare el coste de una canasta doméstica utilizable, en vez de juzgar la asequibilidad por una sola bajada de precios, y consulte localmente la asistencia actual porque la cobertura y la financiación cambian. Dé prioridad adicional a los alimentos seguros y al apoyo nutricional cuando haya niños, mujeres embarazadas o lactantes en el hogar.

