Los paisajes naturales de Senegal incluyen llanuras aluviales, deltas, lagos, dunas, zonas de aguas subterráneas poco profundas, áreas pastoriles sahelianas, bosques secos y de galería, humedales, manglares, costas marinas y sabanas. Las principales zonas ecológicas son la Vallée du fleuve Sénégal, las Niayes, Ferlo o zone sylvopastorale, el Bassin arachidier, Sénégal oriental y Casamance. Las Niayes combinan dunas costeras, depresiones y una capa freática poco profunda. Casamance comprende estuarios llamados bolongs, bosques y manglares. El Bassin arachidier tiene importantes paisajes agrícolas, pero también sufre degradación y salinización del suelo. La naturaleza protegida se gestiona mediante varios sistemas. La Direction des Parcs nationaux (DPN) gestiona seis parques nacionales y cinco reservas. La protección marina incluye 17 áreas marinas protegidas, normalmente llamadas AMP, que abarcan unas 739.290 hectáreas. Otras categorías incluyen reservas naturales, reservas especiales de fauna, bosques clasificados y bosques sagrados. Las cifras nacionales indican que las áreas protegidas cubren más del 8 % del territorio de Senegal. La red Ramsar incluye nueve humedales que cubren unas 159.137 hectáreas. El Parc national des Oiseaux du Djoudj, con unas 16.000 hectáreas, y el Parc national du Niokolo-Koba, con unas 913.000 hectáreas, están reconocidos como patrimonio natural de la UNESCO. El Delta du Fleuve Sénégal y Niokolo-Koba también forman parte del programa El Hombre y la Biosfera de la UNESCO. Senegal ha registrado más de 2.000 especies, incluidas más de 560 especies de aves, unas 248 de ellas migratorias. Niokolo-Koba proporciona hábitat al eland de Derby, chimpancés, leones, leopardos, elefantes, búfalos y numerosas aves, reptiles y anfibios. Djoudj recibe más de 3.000.000 de aves entre noviembre y mayo y registra más de 350 especies de aves. Entre las especies sensibles están el manatí africano, las tortugas marinas, las aves acuáticas y los charranes. El sistema de DPN protege a más de 200 especies. Conforme a las normas cinegéticas senegalesas de 1986 y al Decreto 86-844, no se pueden cazar ni capturar especies plenamente protegidas, ni tomar sus crías o huevos, salvo con permiso científico. El comercio internacional de especies protegidas también está regulado por CITES. La naturaleza sustenta la agricultura de secano y de regadío, la ganadería y la trashumancia, la pesca artesanal, la recolección de ostras y mariscos, los productos forestales y de manglar, la apicultura y el ecoturismo. En varias zonas marinas y costeras se utiliza la cogestión comunitaria. Los comités locales pueden combinar la conservación con la restauración de manglares, el cultivo de ostras, la apicultura, la horticultura comercial y actividades de ahorro o crédito. La estrategia nacional de manglares se basa en el conocimiento, la conservación y restauración, y la gobernanza. Para restaurar manglares se utilizan la reforestación, la protección temporal de los lugares en restauración y la regeneración natural asistida. La situación jurídica de un área determina qué usos se permiten. Las actividades en espacios protegidos deben ajustarse a su estatuto y plan de gestión. La caza fuera de espacios protegidos requiere permiso. En general, el cazador debe tener al menos 21 años, salvo excepciones, pertenecer a una asociación de caza, pagar un timbre fiscal de 10.000 FCFA y tener permiso de armas con el impuesto anual correspondiente pagado. La solicitud también requiere la tasa del permiso, seguro y dos fotografías. Los cazadores turistas necesitan un guía de caza con licencia y pruebas de dos años de práctica anterior. Las tasas para residentes son 15.000 FCFA para caza menor, 45.000 FCFA para caza mayor y 30.000 FCFA para aves acuáticas. Las tasas turísticas varían según la duración: los permisos para caza menor cuestan 15.000 FCFA por una semana, 25.000 FCFA por 15 días y 45.000 FCFA por un mes; los de caza mayor cuestan 50.000 FCFA por una semana o 15 días y 90.000 FCFA por un mes; los de aves acuáticas cuestan 15.000 FCFA por una semana y 45.000 FCFA por un mes. Cuando se aplica ese sistema, el permiso consuetudinario cuesta 3.000 FCFA. El acceso ecoturístico de DPN cuesta 3.000 FCFA al día para visitantes senegaleses y 5.000 FCFA para visitantes extranjeros. El acceso anual cuesta 50.000 FCFA para visitantes senegaleses y 150.000 FCFA para los extranjeros. El acceso científico anual cuesta 130.000 FCFA o 195.000 FCFA, respectivamente. Un vehículo, avión o barco cuesta 10.000 FCFA; la fotografía, 100.000 FCFA o 250.000 FCFA; y la filmación, 325.000 FCFA o 975.000 FCFA, según la categoría de visitante aplicable. Los menores de 10 años entran gratis. Por lo general, los lugares abren todos los días de 08:00 a 18:00. Los visitantes deben seguir las instrucciones de los ecoguardas, no introducir animales ni darles de comer, tocar huevos o nidos, molestar a la fauna, usar señuelos o hacer ruido excesivo, ni dejar residuos. El Ministère de l'Environnement et de la Transition écologique, DPN, la Direction des Aires Marines Communautaires Protégées, la Direction des Eaux, Forêts, Chasse et Conservation des Sols, la Direction de l'Environnement et des Établissements Classés, las autoridades territoriales, el Centre de Suivi Écologique, ISRA y CRODT tienen distintas responsabilidades. La investigación científica en un parque nacional requiere un permiso científico anual de DPN, que cuesta 130.000 FCFA para solicitantes senegaleses y 195.000 FCFA para solicitantes extranjeros. Los proyectos que puedan afectar al medio ambiente suelen requerir una evaluación de impacto ambiental antes de obtener la autorización o el permiso correspondiente. Los proyectos de categoría 1 requieren una evaluación completa de impacto ambiental y social; los de categoría 2 requieren un análisis ambiental inicial. La información, consulta y audiencia públicas forman parte del proceso de participación, y la participación pública es una condición para que la evaluación siga siendo válida. Un certificado de conformidad tiene una validez de cinco años y puede renovarse. El promotor del proyecto paga los costes de evaluación y seguimiento. La educación ambiental es un derecho reconocido por el Código Ambiental de 2023. Las actividades de DPN incluyen paseos guiados, guías naturalistas, observación de aves, excursiones en piragua, safaris fotográficos y materiales educativos. DAMCP también ha impartido formación en línea para personas de 18 a 35 años vinculadas a áreas marinas protegidas o a comunidades cercanas; el ciclo 2025–2026 comprende siete módulos, selecciona a 100 participantes y exige un mínimo del 70 % de finalización o rendimiento conforme a las condiciones indicadas. La naturaleza de Senegal afronta sequías y cambios en las precipitaciones, incendios forestales, erosión costera, subida del nivel del mar, marejadas, inundaciones, salinidad e intrusión de agua salada. Los manglares sufren degradación, mientras que la sobrepesca y la recolección excesiva ejercen presión sobre los recursos acuáticos y forestales. Djoudj se ve afectado por plantas acuáticas invasoras como Pistia stratiotes, Limnobium laevigatum o Lavinia molesta y Typha australis, además de episodios ocasionales de enfermedades aviares. Pueden surgir conflictos entre la caza furtiva y la protección de la fauna, el movimiento del ganado y la conservación de parques, la expansión agrícola o los productos químicos y la protección de humedales, la regulación de presas y el régimen hídrico de Djoudj, la minería o extracción de oro y Niokolo-Koba, y la construcción costera o extracción de arena y las dunas o manglares. Las respuestas de conservación incluyen vigilancia de DPN, seguimiento ecológico, recuperación de especies, gestión comunitaria en áreas marinas protegidas, restauración de hábitats, medios de vida alternativos y acceso a información y recursos ambientales conforme al Código Ambiental.
Naturaleza en Senegal
La naturaleza de Senegal comprende seis grandes zonas ecológicas, desde los humedales y las dunas de la Vallée du fleuve Sénégal y las Niayes hasta las sabanas de Ferlo y Sénégal oriental y los manglares y estuarios de Casamance. Los parques nacionales, reservas, áreas marinas protegidas, bosques clasificados y bosques sagrados protegen hábitats con más de 2.000 especies registradas. La agricultura, el pastoreo, la pesca, la silvicultura, el turismo y la conservación comparten los mismos paisajes, por lo que el acceso y las actividades dependen de la situación jurídica del lugar y de su gestión local.
Consejo
Considera cada actividad relacionada con la naturaleza en Senegal como una decisión específica del lugar: identifica la situación jurídica del área, el organismo responsable y las normas de gestión antes de planificar el acceso, la extracción, la investigación o la construcción. Elige la actividad legal menos restrictiva que cumpla tu objetivo, presupuesta el permiso o tasa de acceso correcto y evita acciones que puedan dañar especies protegidas, hábitats o medios de vida locales.

