El sistema bancario de Rumanía está formado principalmente por bancos comerciales y el banco central, Banca Națională a României, llamado normalmente BNR. Los bancos comerciales atienden a particulares, empresas e instituciones públicas, mientras que BNR contribuye a la estabilidad monetaria y financiera. Un producto habitual para el día a día es la cuenta corriente, llamada cont curent. Puede recibir el salario u otros ingresos, guardar dinero, permitir transferencias y estar vinculada a una tarjeta de débito. Las cuentas bancarias rumanas utilizan un IBAN para las transferencias. También se usan habitualmente los pagos con tarjeta, las retiradas de efectivo, las órdenes permanentes, la banca móvil y la banca por internet. Los ahorros pueden guardarse en una cuenta ordinaria o en un depósito a plazo fijo, llamado depozit la termen. Un depósito suele pagar intereses por mantener el dinero sin tocar durante un plazo acordado, pero conviene comprobar las condiciones de acceso antes de abrirlo. Los bancos ofrecen productos de crédito, como un préstamo personal, credit de nevoi personale, y una hipoteca, credit ipotecar. El coste puede incluir intereses, comisiones, seguros y otros cargos del contrato. El interés se llama dobândă y una comisión bancaria, comision. Normalmente, un tipo de interés fijo se mantiene sin cambios durante el periodo acordado, mientras que un tipo variable puede cambiar según las condiciones del contrato. Al abrir una cuenta o solicitar un crédito, el banco normalmente verifica la identidad, los ingresos, el domicilio y la información financiera. Conviene leer el contrato, el plan de amortización, la lista de comisiones y las condiciones para cerrar o modificar el producto. Los depósitos que cumplan los requisitos pueden contar con protección legal dentro del marco bancario rumano y europeo, sujeta a condiciones y límites. La protección no elimina la necesidad de comparar entidades, entender los contratos y mantener en privado los datos de seguridad de la cuenta.
Bancos en Rumanía
Los bancos de Rumanía ayudan a las personas y las empresas a guardar su dinero, realizar pagos, ahorrar y pedir préstamos. Entre los servicios habituales están las cuentas corrientes, las tarjetas de débito, los depósitos, las transferencias, las hipotecas y los préstamos personales. El leu rumano, escrito RON o lei, es la principal moneda de uso bancario cotidiano.
Consejo
Empieza con una cuenta para los ingresos y pagos habituales y luego separa el ahorro de emergencia del dinero para los gastos diarios. Compara el coste total de un producto bancario, no solo el tipo de interés anunciado. Ten organizados el IBAN, los extractos, los contratos y las alertas de seguridad para detectar rápidamente cualquier error.

