Sudáfrica se enfrenta a distintos peligros según el lugar. Las lluvias intensas pueden causar inundaciones, las condiciones secas pueden favorecer los incendios de vegetación y las sequías pueden afectar al agua, los alimentos y la agricultura. Las tormentas fuertes, el calor, los fenómenos costeros y los deslizamientos de tierra ocasionales también pueden dañar viviendas, carreteras y servicios. La gestión de desastres abarca la prevención, la preparación, la respuesta y la recuperación. Las autoridades nacionales, provinciales y municipales coordinan información y ayuda a través de centros de gestión de desastres. Un desastre puede empezar en una zona y afectar a muchas comunidades. Los servicios municipales, los equipos de emergencia, los servicios sanitarios, las empresas de servicios públicos, las escuelas, los negocios, los grupos comunitarios y los residentes pueden desempeñar funciones distintas. Las alertas pueden difundirse mediante anuncios oficiales, información meteorológica, autoridades locales, la radio o las comunicaciones comunitarias. Pueden indicar que hay que permanecer en casa, evitar una carretera o un río, desplazarse a un lugar más seguro o evacuar. Las inundaciones pueden volver peligrosas las carreteras, contaminar el agua, dañar edificios y dejar barrios aislados. Nunca camines ni conduzcas por agua en movimiento, ya que puede ser difícil calcular su profundidad y fuerza. Los incendios de vegetación pueden propagarse rápidamente cuando la vegetación está seca y hay vientos fuertes. El humo puede reducir la visibilidad y dificultar la respiración, mientras que los incendios pueden amenazar viviendas, granjas, fauna silvestre, líneas eléctricas y rutas de transporte. La sequía avanza más lentamente que una tormenta repentina, pero puede ejercer presión sobre el suministro de agua, la agricultura, los ingresos familiares y la seguridad alimentaria. Ahorrar agua y seguir las restricciones locales puede ayudar a las comunidades a gestionar los recursos escasos. Un plan doméstico debe incluir lugares de reunión seguros, contactos importantes, medicamentos, agua potable, alimentos básicos, una linterna, opciones para cargar el teléfono, copias de documentos importantes y planes para niños, personas mayores, personas con discapacidad y animales. La respuesta ante desastres tiene sus límites. Las alertas pueden llegar tarde, las carreteras quedar bloqueadas, los refugios estar lejos y la ayuda no alcanzar todas las zonas al mismo tiempo. La preparación personal, la información local de confianza y la cooperación con los vecinos siguen siendo importantes.
Los desastres en Sudáfrica
Entre los desastres de Sudáfrica están las inundaciones, los incendios de vegetación, las sequías, las tormentas fuertes, el calor y los peligros costeros. Sudáfrica los gestiona mediante estructuras nacionales, provinciales y locales de gestión de desastres, en las que las comunidades desempeñan un papel importante en la preparación y la respuesta. Un plan doméstico sencillo puede reducir los daños cuando se interrumpen las alertas, el transporte, la electricidad o las comunicaciones.
Consejo
Identifica primero los peligros más probables en el lugar donde vives en Sudáfrica y prepárate para ellos. Ten lista una pequeña bolsa de emergencia, decide cómo se comunicará tu hogar y averigua adónde irías si tu vivienda dejara de ser segura. Tómate en serio las alertas oficiales, pero comprueba la información antes de compartirla con otras personas.

