Papúa Nueva Guinea está situada en el Anillo de Fuego del Pacífico y tiene un terreno accidentado, islas dispersas y numerosas comunidades remotas. Las zonas costeras e insulares están expuestas a tsunamis y marejadas ciclónicas. Las Tierras Altas afrontan riesgos de terremotos, deslizamientos, inundaciones y sequías, mientras que el riesgo volcánico es especialmente alto en Nueva Bretaña Oriental y Occidental, Bougainville, Nueva Irlanda y otras regiones volcánicas. Aproximadamente el 17 % de la población vive a menos de 30 kilómetros de un volcán. Según los informes del NDC, el terremoto de las Tierras Altas de 2018 afectó a más de 3 millones de personas y causó daños por unos 148 millones de dólares estadounidenses. El Centro Nacional de Desastres (NDC) es el organismo nacional establecido para coordinar desastres y actualmente depende del Ministerio de Defensa. El Comité Nacional de Desastres respalda la preparación nacional, el Plan Nacional de Emergencias, la coordinación de ayuda, la asistencia internacional, los recursos de emergencia y las reservas de socorro. El NDC lleva a cabo vigilancia, capacitación, concienciación pública, cartografía de peligros, evaluación de riesgos, trabajo de información y comunicaciones, notificación de incidentes, evaluación de necesidades de asistencia y coordinación de la recuperación. No debe considerarse que la propuesta de crear una Autoridad Nacional de Gestión de Emergencias, o NEMA, haya sustituido al sistema actual. Los comités y oficinas o centros provinciales de desastres se encargan de evaluar los peligros, preparar planes de contingencia, sensibilizar y tener en cuenta los riesgos de desastre en la planificación del desarrollo. El coordinador provincial de desastres desempeña la secretaría del comité. Entre los miembros provinciales suele haber representantes del administrador provincial, el comandante de policía, Obras y Suministros, Salud, Asuntos Provinciales y otras autoridades pertinentes. La policía local, los servicios de salud, obras públicas, líderes comunitarios, iglesias, organizaciones no gubernamentales y grupos de la sociedad civil suelen proporcionar la respuesta práctica más cercana a la comunidad afectada. La política de preparación incluye el Marco Nacional de Reducción del Riesgo de Desastres 2017–2030, que sigue el enfoque de Sendai y busca reducir las muertes, las personas afectadas, las pérdidas económicas y los daños a infraestructuras esenciales. El Plan Nacional de Gestión de Desastres de 2012 sigue siendo un documento de trabajo del NDC. El Plan Nacional de Adaptación 2022–2030 de la Autoridad de Cambio Climático y Desarrollo aborda la adaptación sectorial y provincial, con prioridades como agricultura, salud, transporte e infraestructura. Un plan familiar debe señalar puntos de reunión, zonas más seguras, rutas de evacuación, medios de comunicación y apoyo para quienes puedan necesitar ayuda. Un equipo básico debe incluir agua, comida, primeros auxilios, una linterna, baterías de repuesto, ropa, medicamentos y copias de documentos esenciales. El Servicio Meteorológico Nacional de PNG, abreviado PNGNWS, proporciona observaciones, pronósticos y alertas meteorológicas e hidrológicas oficiales, incluida información sobre el tiempo y el océano. Hay un mapa público de alertas, pero no se ha establecido un sistema integrado de alerta temprana multirriesgo que llegue por igual a todas las partes del país. El Observatorio Vulcanológico de Rabaul, conocido como RVO, y la Gestión de Geopeligros proporcionan información volcánica. La información sobre tsunamis puede incluir al Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, el Observatorio Geofísico de Port Moresby y el NDC. El tiempo local para reaccionar puede ser muy breve. Un terremoto fuerte o prolongado, una retirada o subida inusual del mar o un fuerte rugido del océano pueden ser señales naturales de tsunami. Cualquier persona cerca de la costa debe dirigirse inmediatamente tierra adentro o a un terreno elevado, preferiblemente a unos 20 metros sobre el nivel del mar cuando las condiciones locales hagan que esa altura sea adecuada, y permanecer lejos de la costa durante varias horas mientras escucha la radio y sigue las instrucciones oficiales. Esta recomendación no establece una altura ni un tiempo de espera garantizados para todas las costas. Ante inundaciones, deslizamientos o flujos de escombros, hay que desplazarse pronto lejos de las zonas bajas, laderas inestables, valles estrechos y desagües bloqueados. La evacuación volcánica depende de la zona de exclusión y de la información sobre el peligro del volcán concreto. La División de Enlace Comunitario y Gubernamental del NDC gestiona un Centro de Operaciones permanente para la comunicación, la logística y la coordinación con socios gubernamentales, no gubernamentales, religiosos y de la sociedad civil. Apoya las evaluaciones de daños y necesidades, la planificación de evacuaciones y la recuperación temprana. Se puede notificar un desastre al NDC llamando gratis al 113. En la investigación también constan estos datos adicionales del NDC: +675 301 4700, +675 301 4711 e info@pngndc.gov.pg. El acceso a las comunicaciones y al transporte varía mucho entre las islas, las Tierras Altas y otras zonas remotas, por lo que siguen siendo necesarias las autoridades y redes comunitarias locales aunque esté activa la coordinación nacional. La asistencia financiera o material formal normalmente pasa de un Comité Provincial de Desastres al Comité Nacional de Desastres, junto con un informe de necesidades y financiero. Una situación urgente puede acortar o saltarse algunas etapas de revisión, pero la asistencia no es un derecho individual automático de carácter general. El texto de la Ley de Gestión de Desastres describe límites de costos de hasta K15.000 para una provincia, más de K15.000 y hasta K100.000 con reparto entre los niveles nacional y provincial, y más de K100.000 a nivel nacional; estos umbrales proceden de un texto legal antiguo y deben verificarse por separado antes de utilizarlos para una reclamación actual. La investigación disponible no establece ninguna promesa nacional general de indemnización, alojamiento temporal o pago de seguro. La recuperación se coordina mediante las tareas de recuperación temprana del NDC, la coordinación con socios, los informes y solicitudes provinciales y las evaluaciones sobre el terreno. Actualmente, el sistema en línea de Evaluación de Necesidades por Desastre está disponible para los funcionarios del NDC. Las prioridades de recuperación suelen incluir carreteras y puentes, agua, electricidad, telecomunicaciones, salud, educación y transporte. La financiación y los plazos dependen del suceso, la evaluación y los recursos disponibles, no de una fecha de pago nacional uniforme. Sigue las instrucciones de evacuación y refugio, ayuda a los vecinos vulnerables, notifica las situaciones urgentes mediante los canales locales disponibles y no entres en edificios dañados ni en zonas peligrosas hasta que las autoridades competentes lo indiquen.
Desastres en Papúa Nueva Guinea
Los riesgos de desastre en Papúa Nueva Guinea incluyen terremotos, actividad volcánica, tsunamis, inundaciones, deslizamientos de tierra, flujos de escombros, licuefacción, sequía, escasez de agua y tormentas severas. El Centro Nacional de Desastres (NDC) coordina la preparación y la respuesta nacionales con el Comité Nacional de Desastres y las estructuras provinciales; las alertas y la asistencia dependen mucho del peligro, la provincia, las comunicaciones y el acceso. Los hogares deben guardar suministros esenciales, identificar terrenos más seguros y actuar ante señales oficiales o naturales sin esperar un aviso formal.
Consejo
Planifica la preparación para desastres en Papúa Nueva Guinea según los peligros locales y con comunicaciones alternativas; no dependas de una sola alerta o de un sistema nacional de refugios. Adapta las medidas a los riesgos cercanos a tu vivienda, practícalas antes de una emergencia y ayuda a quienes puedan necesitar apoyo para desplazarse o comunicarse. Protege primero la vida; registra los daños y solicita asistencia solo cuando estés a salvo.

