Paraguay enfrenta inundaciones fluviales y por lluvias, raudales, tormentas intensas, vientos fuertes, granizo, tornados, sequías prolongadas, incendios forestales, de pastizales y urbanos, bajas temperaturas y accidentes u otros sucesos contemplados por la Ley 2615/05. Las inundaciones han desplazado repetidamente a grandes grupos de población, incluidos más de 300,000 personas en 2014 y unas 150,000 en 2019. Desde 2002, las sequías han provocado emergencias recurrentes en el Chaco, especialmente donde las comunidades indígenas y rurales carecen de almacenamiento, distribución y acceso fiables al agua. Por ello, la Región Oriental y la Región Occidental, también llamada Chaco, pueden requerir distintos suministros, medios de transporte y respuestas públicas. La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), dependiente de la Presidencia, coordina la prevención, mitigación, preparación, respuesta, rehabilitación y reconstrucción. Los municipios, las gobernaciones y las organizaciones locales de emergencia se encargan de la acción inmediata en cada zona y movilizan los recursos disponibles. Un Consejo de Emergencia Distrital u otra organización distrital o departamental de emergencia puede coordinar la respuesta local. El Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay (CBVP) brinda respuesta operativa a emergencias, mientras que la Policía Nacional y el Sistema 911 gestionan el despacho y la seguridad. Según el suceso, también pueden prestar apoyo las Fuerzas Armadas, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, el Instituto Paraguayo del Indígena, el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia, el Ministerio de la Mujer, la Cruz Roja Paraguaya, la Administración Nacional de Electricidad y la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay. La Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) publica alertas meteorológicas oficiales, pronósticos e información regional o departamental. SAT-SEN, el servicio de alertas y la aplicación de la SEN, distribuye las alertas de la DMH junto con las recomendaciones de seguridad de la SEN. La ausencia de una alerta no garantiza que no haya peligro, ya que las condiciones locales pueden cambiar rápidamente. Los hogares deben tener a mano agua potable, alimentos, medicamentos, documentos de identidad e información de contacto esencial, y planificar cómo trasladar a niños, personas mayores, personas con discapacidad, ganado y mascotas. Las comunidades y autoridades pueden utilizar planes de contingencia, simulacros, ejercicios de evacuación, reservas estratégicas y EDAN Digital, un sistema digital para registrar daños y necesidades. Se puede avisar de una emergencia que ponga vidas en peligro a través del servicio gratuito 911, disponible en todo el país. Los incendios se pueden denunciar al 132 y las emergencias médicas al 141. Se puede contactar con la SEN en el (0986) 111-001 o el (0983) 235-331, o escribir a mesadeentrada@sen.gov.py. Los informes deben indicar la ubicación exacta, el peligro, las personas en riesgo y los obstáculos de acceso. No entres en agua de inundación ni en una zona con un incendio activo, y sigue las instrucciones oficiales de evacuación. La organización distrital suele dirigir la evacuación, con coordinación operativa del CBVP. Los municipios, las gobernaciones y la SEN pueden establecer rutas seguras, transporte y albergues temporales. La asistencia de la SEN ha incluido carpas estructurales, colchones, frazadas, kits de alimentos, agua, transporte y logística. Comunica cuanto antes las necesidades médicas, de accesibilidad y otras necesidades urgentes, ya que la asistencia se evalúa según las necesidades, los daños y la capacidad disponible; las pruebas disponibles no establecen un beneficio universal y automático. La Ley 2615/05 distingue una Situación de Emergencia, que se utiliza cuando se supera la capacidad ordinaria de la SEN, de una Situación de Desastre, que se utiliza cuando se supera la capacidad del sistema nacional. La declaración puede abarcar un municipio, departamento, región o todo el país, y permite movilizar recursos extraordinarios, realizar compras directas de emergencia y apoyar la rehabilitación y reconstrucción. Los organismos públicos coordinan la prevención y la respuesta; los residentes deben seguir las instrucciones oficiales de seguridad y evacuación y brindar información útil sobre el incidente. Durante un desastre declarado, se pueden requisar temporalmente recursos privados con indemnización conforme a la ley. Las pruebas disponibles no establecen un derecho general a una indemnización individual, un reembolso nacional fijo ni un plazo de respuesta garantizado. La recuperación comienza con la evaluación de daños y necesidades, seguida por la estabilización humanitaria, la rehabilitación y la reconstrucción, que debería incluir medidas de prevención y mitigación. Entre las prioridades habituales figuran los asentamientos ribereños, las rutas de acceso expuestas a inundaciones, el almacenamiento y la distribución de agua en el Chaco, los caminos, la electricidad, el suministro de agua y las comunicaciones. El tiempo de respuesta depende del suceso, las condiciones de acceso y la capacidad disponible; los acuerdos locales pueden variar mucho entre municipios y departamentos.
Desastres en Paraguay
Los desastres en Paraguay comprenden inundaciones, tormentas intensas, sequías, incendios forestales y otras emergencias que ponen en peligro a las personas, la infraestructura o el medio ambiente. La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) coordina la prevención, preparación, respuesta, rehabilitación y reconstrucción a nivel nacional, mientras que los municipios y departamentos se ocupan de gran parte de la acción local inmediata. Las alertas oficiales, los suministros domésticos, los contactos de emergencia y la evacuación temprana reducen el peligro cuando las condiciones empeoran.
Consejo
Prepara una respuesta a desastres en Paraguay según el peligro específico y la zona, no con una única lista nacional. Ten listos los suministros esenciales, los documentos, los medicamentos, los contactos de emergencia y los medios para trasladar a las personas, el ganado y las mascotas. Sigue las alertas de la DMH y SAT-SEN junto con las instrucciones oficiales de evacuación. No supongas que la asistencia de la SEN, una indemnización o un plazo fijo de respuesta estén garantizados.

