La Ley de Delitos de 2016 sustituyó al Código Penal de 1899 y establece las principales normas sobre responsabilidad penal. La comisión de un delito puede depender de la intención, el conocimiento, la imprudencia, la negligencia o, en ciertos delitos, la responsabilidad objetiva o absoluta. Por lo general, la carga de la prueba corresponde a la acusación. La ley también aborda la tentativa, la ayuda y la instigación, la conspiración, la comisión conjunta de delitos, la responsabilidad de las empresas y defensas como la legítima defensa, la coacción, el error, la alteración mental, la intoxicación y la autoridad legal. La Policía de Nauru investiga delitos, practica detenciones cuando se cumplen las condiciones legales, ejecuta órdenes judiciales, registra personas, lugares y vehículos, incauta pruebas y documenta escenas del delito. Sus facultades también abarcan el acceso a datos informáticos y su copia, así como la preservación de pruebas electrónicas. La Fiscalía Pública (Office of the Director of Public Prosecutions) se encarga de las acusaciones; la Policía de Nauru puede llevar casos ante el Tribunal de Distrito. El sistema se aplica en todo el país; la investigación no identificó una jurisdicción penal distinta para un distrito insular o municipio. Un caso puede comenzar con una denuncia o acusación formal, seguida de una citación u orden judicial, una detención o primera comparecencia, la concesión de fianza o la prisión preventiva y una vista. El Tribunal de Distrito conoce de los asuntos de su competencia legal. El Tribunal Supremo tiene competencia en primera instancia cuando un delito conlleva la pena de muerte o más de cinco años de prisión, cuando la multa máxima supera los 50.000 $ o cuando una ley excluye la competencia del Tribunal de Distrito. Un juicio penal ante el Tribunal Supremo lo conoce un juez en solitario. Las apelaciones pueden pasar del Tribunal de Distrito al Tribunal Supremo y del Tribunal Supremo al Tribunal de Apelación de Nauru. La Constitución protege la equidad de los procesos penales. Por regla general, toda persona detenida que no sea puesta en libertad debe comparecer ante un juez o funcionario judicial en un plazo de 24 horas. Las garantías constitucionales incluyen la presunción de inocencia; la notificación pronta y detallada de la acusación en una lengua comprensible; tiempo y medios adecuados para preparar la defensa; un intérprete gratuito; representación jurídica; examen de testigos; el derecho a guardar silencio; protección contra la autoincriminación; una audiencia pública dentro de un plazo razonable; un tribunal independiente e imparcial; protección contra penas retroactivas más severas y contra ser juzgado dos veces por el mismo asunto. La Constitución faculta al Presidente para conceder indultos o aplazamientos de pena. La Ley de Fianza de 2018 sustituyó las disposiciones anteriores sobre fianza de la Ley de Procedimiento Penal. Como regla general, se parte de una presunción favorable a la puesta en libertad, pero se aplican excepciones y restricciones legales. Un tribunal puede imponer condiciones, exigir un fiador o una garantía y ordenar prisión preventiva. Entre los riesgos pertinentes están la fuga, la interferencia con testigos o pruebas, la seguridad pública o comunitaria, la reincidencia y el riesgo de daño a la policía. Las decisiones sobre fianza pueden apelarse ante el Tribunal Supremo y, cuando esté permitido, ante el Tribunal de Apelación de Nauru. La Ley de Procedimiento Penal exige revelar documentos, declaraciones de testigos, informes periciales y fotografías tan pronto como sea factible después de la acusación o la primera comparecencia. Por regla general, la lista de testigos y la notificación deben facilitarse al menos 14 días antes del juicio. No hay una duración total garantizada para los procesos penales; la capacidad judicial, la gestión de casos y el retraso acumulado pueden afectar los plazos. Las sanciones pueden incluir prisión, multas, libertad vigilada, servicio comunitario, órdenes de buena conducta y penas suspendidas. Un tribunal también puede ordenar indemnización o restitución. Conforme al artículo 121A de la Ley de Procedimiento Penal, la indemnización documentada puede alcanzar los 10.000 $ por lesiones corporales o por reparar o reemplazar bienes. El Servicio Penitenciario gestiona a las personas en prisión preventiva y condenadas, apoya su rehabilitación y reintegración y administra la libertad condicional y la reducción de condena. La reducción puede alcanzar un tercio de una pena de prisión superior a un mes, salvo la cadena perpetua, y está sujeta a una pena efectiva mínima de 31 días. La Ley de Delitos abarca los delitos contra la vida, incluidos el asesinato, el homicidio y la negligencia criminal. El asesinato conlleva cadena perpetua y el marco de 2016 no contempla la pena de muerte. Otras partes de la ley regulan los daños graves, las agresiones, la privación de libertad, el hurto, el robo con violencia, el allanamiento, el engaño, la entrada ilícita y la posesión de bienes robados. El tráfico de bienes robados, conforme a la enmienda de 2024, puede conllevar hasta 10 años de prisión. Los delitos sexuales incluyen la violación, incluida la violación conyugal, los actos indecentes, el voyeurismo, las imágenes íntimas no consentidas, el incesto y delitos contra menores de 16 años. En los delitos sexuales contra menores, el consentimiento no es una defensa; los casos muy graves con niños de corta edad pueden conllevar cadena perpetua. Las leyes penales especiales abarcan las drogas, el producto del delito, el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, el orden público, la inmigración, los puertos, la aviación y asuntos medioambientales cuando existe un delito penal. La Ley de Tráfico Motorizado de 2014 y la Ley de Carreteras de Naoero de 2017 regulan las licencias, el registro, la conducción peligrosa o negligente, la conducción bajo los efectos del alcohol, las obligaciones tras un accidente y el uso no autorizado de vehículos. La policía puede hacer cumplir estas normas e incautar o inmovilizar vehículos. Las sanciones vigentes dependen del delito concreto y de las enmiendas aplicables. La Ley de Ciberdelincuencia de 2015 abarca el acceso ilegal, la interceptación, la interferencia con datos o sistemas, la recopilación no autorizada de datos, el uso indebido de dispositivos, la falsificación y el fraude informáticos, los delitos relacionados con la identidad, el acoso electrónico, la explotación infantil en línea y ciertos materiales obscenos o raciales o religiosos. Permite medidas como órdenes de entrega de información, conservación urgente, recopilación de datos de tráfico, interceptación de contenidos y análisis forense. Puede aplicarse cuando la conducta tiene conexión con Nauru aunque parte de ella ocurra en el extranjero. Las pruebas electrónicas pueden admitirse en procesos penales. Las víctimas pueden presentar una declaración sobre el impacto sufrido, y la sentencia puede tener en cuenta lesiones, pérdidas y daños. Los tribunales restringen el uso del historial o reputación sexual anterior de una denunciante de delitos sexuales, salvo que autoricen preguntas pertinentes. Conforme a la Ley de Violencia Doméstica y Protección Familiar de 2017, la policía puede emitir órdenes de seguridad y el Tribunal de Distrito puede emitir órdenes de protección. Incumplir una orden de protección puede conllevar hasta 12 meses de prisión. El apoyo puede involucrar a la Unidad de Violencia Doméstica de la Policía de Nauru, WASDA, la Casa Segura, el Centro Médico de Nauru, la Fiscalía Pública y la División de Protección Infantil. No hay pruebas de que Nauru tenga una autoridad nacional única de indemnización a víctimas. La Oficina del Defensor Público Legal presta representación penal gratuita a las personas solicitantes que cumplan los requisitos. Las autoridades indican que los ciudadanos nauruanos, solicitantes de asilo y refugiados pueden acceder al servicio si reúnen las condiciones de elegibilidad pertinentes. La solicitud puede requerir la acusación, la información, el pliego de cargos, las declaraciones preliminares y el material de divulgación de pruebas. Por lo general, se ofrecen asesoramiento y certificación de documentos; los honorarios de abogados privados, las tasas judiciales, las multas y otros costes se rigen por reglas distintas. Los menores de 10 años carecen de capacidad penal. Se presume por regla general que un menor de 10 a menos de 14 años no puede cometer un delito, ya que la acusación debe probar que sabía que su conducta era ilícita. La enmienda de 2024 establece una excepción para ciertos delitos de homicidio y delitos sexuales, en los que los menores de ese grupo de edad pueden ser penalmente responsables sin esa prueba. La ley prohíbe condenar a un menor a muerte o a cadena perpetua y considera la prisión una medida de último recurso. Se aplican requisitos especiales de investigación y juicio; cuando no exista un procedimiento juvenil separado, el procedimiento penal ordinario sigue siendo el marco principal.
Derecho penal en Nauru
El derecho penal de Nauru define los delitos, las facultades de investigación, el procedimiento judicial, las sanciones y las protecciones de las personas acusadas y perjudicadas. El marco principal combina la Constitución de Nauru, la Ley de Delitos de 2016, la Ley de Procedimiento Penal de 1972 y sus modificaciones, la Ley de Fianza de 2018 y leyes penales sectoriales. La policía investiga, la Fiscalía Pública (Office of the Director of Public Prosecutions) procesa los casos y los tribunales resuelven los procesos penales y las apelaciones.
Consejo
Considera un asunto penal en Nauru un proceso urgente con decisiones distintas sobre libertad, representación, pruebas y tribunal competente. Si te detienen o acusan, anota los horarios pertinentes, obtén la acusación exacta y el material de divulgación, solicita pronto representación jurídica y cumple estrictamente todas las condiciones de fianza o judiciales. Si has sufrido un daño, prioriza tu seguridad, conserva las pruebas e infórmate sobre órdenes de seguridad y protección, declaraciones de impacto para la sentencia y posible indemnización ordenada por un tribunal.

