Seguridad en Montenegro

La seguridad en Montenegro abarca tanto las catástrofes repentinas como los riesgos causados por la delincuencia. Los terremotos, las inundaciones, los incendios forestales, las condiciones meteorológicas adversas y los deslizamientos de tierra requieren preparación y planificación de emergencias, mientras que los riesgos delictivos incluyen robos, violencia, delincuencia organizada y ciberdelincuencia. Una protección eficaz combina precauciones personales, avisos oficiales, servicios de emergencia y acceso a apoyo para las víctimas.

Consejo

Considere la seguridad en Montenegro como dos preparativos relacionados: saber cómo reaccionar ante los peligros y saber dónde denunciar un delito o solicitar apoyo. Guarde el 122 y el 112 en su teléfono, mantenga seguros los documentos esenciales y los objetos de valor, y siga los avisos oficiales cuando surja un riesgo de catástrofe. Si sufre un daño, póngase en contacto con el servicio que corresponda al incidente en lugar de esperar a una única oficina central de apoyo a las víctimas.

Desastres

Montenegro afronta terremotos, inundaciones, incendios de vegetación, fenómenos meteorológicos extremos, deslizamientos de tierra, accidentes tecnológicos y cortes de infraestructuras críticas. Los riesgos prioritarios son los terremotos, las inundaciones, los incendios forestales y el mal tiempo, condicionados por el terreno montañoso, el karst y el clima mediterráneo. La protección ante desastres combina vigilancia, alertas, preparación, respuesta de emergencia, evacuación y recuperación mediante servicios nacionales, municipales y especializados.

Delincuencia

La delincuencia en Montenegro incluye delitos contra las personas y la propiedad, delincuencia organizada, trata de personas, corrupción, blanqueo de capitales y ciberdelincuencia. Los servicios policiales dependen del Ministerio del Interior; se puede llamar al 122 para emergencias policiales y al 112 para cualquier situación urgente. Ambos números son gratuitos y están disponibles las 24 horas, todos los días. La policía, la fiscalía, los tribunales, los centros de trabajo social y las organizaciones especializadas ofrecen apoyo a las víctimas, pero el acceso está fragmentado y no se concentra en un único servicio.