La deuda formal de los consumidores en Moldavia suele contraerse con un banco, una organizație de creditare nebancară (OCN) o una asociație de economii și împrumut (AEÎ). El Banca Națională a Moldovei (BNM) supervisa bancos, OCN, AEÎ y agencias de crédito. Antes de firmar, comprueba al proveedor en el registro pertinente del BNM. Un préstamo de un particular o un prestamista sin licencia sigue siendo una relación ordinaria de derecho civil y no ofrece las mismas protecciones financieras para el consumidor de la CNPF. El prestamista suele evaluar las obligaciones existentes, el historial crediticio, los ingresos, los datos fiscales y bancarios, las garantías y el desajuste de divisas. La HCE 60/2026 se aplica a bancos y OCN desde el 19 de junio de 2026. El objetivo ordinario de la proporción entre deuda e ingresos no supera el 40 %; una excepción para ingresos más altos puede alcanzar el 55 %, mientras que, por regla general, un préstamo en divisa extranjera para una persona cuyos ingresos están en otra moneda se limita al 30 %. Si no se pueden verificar los ingresos, la base de cálculo es el 40 % del salario mínimo nacional. Los vencimientos máximos suelen ser de cinco años para el crédito al consumo, 30 años para el crédito de inversión inmobiliaria y siete años para el arrendamiento financiero. Los documentos del crédito al consumo deben ofrecer información precontractual estándar, el DAE, el importe total a pagar y un calendario de pagos. El DAE es el indicador anual del coste efectivo que se utiliza para comparar el coste del crédito. Por regla general, el consumidor dispone de 14 días naturales para desistir de un contrato de crédito al consumo; después debe devolver el principal y los intereses calculados. Se permite el reembolso anticipado. El interés anual del crédito no puede superar el 50 %, mientras que otros pagos, como comisiones, tasas, penalizaciones e intereses de demora, suelen tener un límite del 0,04 % del importe total del crédito por cada día de crédito. Por regla general, el coste total no puede superar el importe desembolsado, con excepciones para el crédito inmobiliario. La principal respuesta práctica ante dificultades económicas es contactar pronto con el prestamista, preferiblemente antes del primer impago. Solicita un estado de cuenta por escrito y pregunta por un calendario de pagos revisado, una ampliación del vencimiento, reestructuración, consolidación o refinanciación. La aprobación no es automática. La Ley 189/2025 exige que los acreedores mantengan políticas de reestructuración, pero el resultado individual sigue dependiendo del acreedor. Por lo general, no se puede refinanciar un crédito cuando ya está vencido. Un nuevo préstamo de alto coste, descubierto o crédito renovable puede aumentar la carga; un préstamo de familiares o amigos solo es más seguro si se documentan su importe, fecha de reembolso y asequibilidad. Una restanță es un importe vencido. Los atrasos pueden añadir intereses de demora y penalizaciones, empeorar el historial crediticio y permitir que el prestamista exija el pago o dé por vencida anticipadamente la deuda cuando el contrato y la ley lo permitan. En una deuda garantizada, un gaj es una prenda y una ipotecă es una hipoteca; el bien dado en garantía puede ser tomado y vendido mediante ejecución. El precio de venta puede ser inferior al esperado, y el saldo pendiente no se cancela automáticamente salvo que un acuerdo u otro documento libere al deudor. Una fidejusiune es una garantía prestada por otra persona, que puede ser responsable conforme a las condiciones de la garantía. Desde el 25 de octubre de 2025, la CNPF es competente respecto a las empresas de cobro de créditos al consumo y supervisa el cumplimiento de los límites de costes. El acreedor o empresa de cobro debe utilizar cálculos legales y comprensibles. Primero hay que reclamar por escrito al proveedor; el plazo general de respuesta es de 15 días laborables. El silencio se considera una denegación implícita para el procedimiento de queja posterior. Después, el deudor puede presentar una petición a la CNPF junto con la reclamación, la prueba de presentación y la respuesta o prueba del silencio. La CNPF no puede sustituir en todos los casos una sentencia judicial sobre una reclamación privada. Cuando un acreedor tiene un documento ejecutivo, un executor judecătoresc puede llevar a cabo la executare silită. Las medidas pueden incluir el embargo de cuentas o créditos bancarios, la ejecución sobre salarios u otros ingresos, un inventario de bienes y su venta. El deudor debe cumplir el documento y declarar los ingresos, créditos y bienes pertinentes, incluidos los bienes de propiedad conjunta o dados en garantía. Puede consultar información sobre valor y propiedad, negociar otro acuerdo de pago, solicitar la recusación si hay motivos y recurrir los actos del ejecutor. El expediente de ejecución, el ejecutor, el estado del caso y las prendas se pueden consultar en mcabinet.gov.md. Las tasas, gastos y honorarios de ejecución se suman a la deuda. Por lo general, ciertos bienes están protegidos, entre ellos los objetos personales y del hogar esenciales, los bienes de los hijos, los alimentos para un máximo de tres meses, los insumos y animales necesarios para la subsistencia agrícola, el combustible para calefacción de tres meses de invierno, las herramientas necesarias para ejercer una profesión y los equipos para discapacidades. Se puede proteger un automóvil de un valor máximo de cinco salarios medios si es indispensable. Por regla general, se protege la única vivienda cuando el deudor no tiene otra y su valor no supera 12 salarios medios. Aun así, se puede ejecutar contra un bien prendado o hipotecado. No se ha confirmado como ley vigente una propuesta de 2026 sobre límites a los desahucios invernales y protección de ingresos mínimos. El historial crediticio registra obligaciones actuales y cerradas y la duración de los retrasos. Las agencias supervisadas por el BNM suelen conservar la información durante cinco años desde el último cambio en los datos. Las normas establecen un plazo de 15 días naturales para una consulta de solicitud de crédito. El deudor puede impugnar datos inexactos ante la agencia y la fuente de información; por lo general, la verificación y el resultado tardan hasta 30 días naturales. Si la agencia o la fuente se niega a corregir el registro o no responde, el deudor puede acudir a la autoridad supervisora o presentar una demanda. La Ley 149/2012 contempla procedimientos judiciales de insolvencia para personas jurídicas y empresarios individuales, incluidos titulares de patentes. El proceso puede pasar de la observación a la reestructuración o faliment, e incluye clases de acreedores, un administrador o liquidador, una moratoria y la distribución de activos. Los bancos quedan excluidos de este régimen de insolvencia. Una persona física ordinaria con deuda de consumo no dispone, conforme al marco vigente, de un procedimiento directo de quiebra personal o cancelación automática de deudas. Las vías disponibles son la reestructuración negociada, la venta de bienes, un acuerdo judicial y la defensa frente a una ejecución ilegal. Las modificaciones propuestas para 2026 y la aplicación de la Directiva de la UE 2019/1023 no constituyen legislación vigente de exoneración personal. Después de pagar, obtén una confirmación escrita de saldo cero o del acuerdo, y confirma que el acreedor ha cerrado la cuenta y liberado la prenda o hipoteca. Comprueba el informe crediticio e impugna la información inexacta. El reembolso mejora la situación actual, pero el historial puede conservarse durante el periodo de retención aplicable. No se ha identificado una condonación automática de deuda por parte del Estado. Moldavia no cuenta con un derecho universal a la reestructuración ni con una vía pública general de asesoramiento y mediación que abarque todos los casos de deuda. En el ámbito sectorial, los préstamos individuales vencidos representaban el 1,5 % y los préstamos individuales morosos el 4,9 % en el primer trimestre de 2026; estas cifras describen el mercado crediticio y no miden la prevalencia de deuda en los hogares individuales.
Deudas en Moldavia
Una deuda en Moldavia es una obligación de pagar dinero o cumplir otra prestación que tiene un deudor. Abarca préstamos, reembolso de créditos, atrasos, cobro, ejecución, reestructuración, insolvencia y recuperación. El crédito formal al consumo procede principalmente de bancos autorizados, organizaciones de crédito no bancarias y asociaciones de ahorro y préstamo. Los impagos pueden aumentar los costes, perjudicar el historial crediticio y conducir a la ejecución sobre ingresos o bienes.
Consejo
Considera la deuda en Moldavia un problema de flujo de efectivo y ejecución que requiere actuar pronto, no algo que vaya a resolverse automáticamente mediante la quiebra personal. Deja de sumar créditos de alto coste, solicita a cada acreedor el saldo por escrito y protege el dinero necesario para el siguiente pago. Si ya hay impagos o existe un documento ejecutivo, conserva pruebas y actúa con prontitud porque pueden aumentar los costes, el daño crediticio y la ejecución sobre bienes.

