Mauritania no dispone de un único servicio nacional que cubra todas las etapas de la vida. Distintas instituciones atienden necesidades diferentes. El sistema de registro civil inscribe los nacimientos a través de la Agence Nationale du Registre des Populations et des Titres Sécurisés, mediante Centres d’Accueil des Citoyens. La inscripción del nacimiento es legalmente obligatoria dentro de los 60 días y es gratuita, aunque obtener el certificado de nacimiento puede tener un coste. El certificado sirve para la identificación y el acceso escolar; la comunicación tardía puede acarrear penas de prisión de uno a seis meses y/o una multa. Según el Código de Protección de la Infancia de 2018, las personas menores de 18 años son niños. Sus derechos incluyen identidad, educación, protección y seguridad social. La educación puede continuar a través de preescolar, educación fundamental, collège, lycée y educación superior, además de la educación en mahadras, programas de alfabetización y otras vías no formales. El acceso escolar sigue siendo desigual: la distancia, el transporte, la alimentación y el coste de los materiales, la falta de escuelas completas, la pobreza, el trabajo infantil y el matrimonio precoz interrumpen la asistencia. En algunas regiones rurales, la participación en secundaria y el acceso al collège son considerablemente inferiores a los de las zonas mejor atendidas. La adolescencia suele definirse como el periodo entre los 10 y los 19 años, mientras que los programas para jóvenes suelen centrarse en las edades de 15 a 24 años. Una persona joven puede pasar del collège o lycée al bachillerato, la educación superior, la formación técnica y profesional, el aprendizaje o el empleo. ANAPEJ ofrece apoyo público para el empleo juvenil. SAFIA ofrece una segunda oportunidad educativa con alfabetización, competencias para la vida, formación práctica, apoyo a la empleabilidad y asistencia psicosocial; el acceso depende de la ubicación del programa y de las plazas disponibles, no de un derecho universal. El trabajo y la protección social cambian según la situación laboral. En general, las normas laborales de Mauritania permiten el trabajo regular a partir de los 14 años; las personas de 12 o 13 años solo pueden trabajar en una empresa familiar con autorización ministerial y fuera del horario escolar. El trabajo peligroso está prohibido para menores de 18 años, aunque el trabajo infantil sigue siendo relevante, especialmente en zonas rurales. La Caisse Nationale de Sécurité Sociale ofrece protección contributiva para prestaciones familiares, riesgos laborales, vejez, discapacidad y fallecimiento. Los trabajadores informales suelen quedar fuera de estos regímenes. La Estrategia Nacional de Protección Social 2025–2035 combina asistencia social, seguro social, inclusión productiva y respuesta a crisis, pero no establece una cobertura universal inmediata. La asistencia en la vejez combina apoyo familiar y comunitario con programas públicos específicos y pensiones contributivas. MASEF y sus servicios de acción social son responsables de la protección nacional de las personas mayores y de la asistencia social. La comunicación oficial sobre la reforma indica una edad de jubilación de 63 años, mientras que la información anterior de la CNSS todavía menciona 60 años para los hombres y 55 para las mujeres. Por ello, es necesario verificar cada caso concreto y la norma aplicable, así como el periodo mínimo de cotización o empleo. No hay pruebas fiables de que exista una pensión universal de vejez no contributiva ni una vía pública nacional de cuidados de larga duración. La discapacidad y la dependencia de cuidados se abordan mediante asistencia social, tarjetas de discapacidad, centros de rehabilitación, ayudas técnicas, prestaciones de discapacidad de la CNSS y determinados apoyos en efectivo. El Centre de Formation et de Promotion Sociale des Enfants en Situation de Handicap y el Centre National d’Orthopédie et de Rééducation Fonctionnelle ofrecen servicios especializados, pero el acceso es limitado territorial y cuantitativamente. Las familias siguen siendo fundamentales en los cuidados cotidianos. El Registre Social, Tekavoul y programas relacionados pueden conectar a los hogares elegibles con ayudas, aunque el acceso depende de la inscripción y de las normas del programa. La sequía, las inundaciones, la pobreza, el abandono escolar, la violencia, la pérdida del apoyo familiar y el desplazamiento pueden interrumpir varias transiciones a la vez. El Registre Social, Tekavoul, las transferencias de emergencia Elmaouna, el Dispositif Communautaire d’Alerte et de Nutrition y los planes nacionales de emergencia forman parte de la respuesta. Las personas refugiadas pueden ser incluidas en el Registre Social y en programas nacionales de protección. En Hodh Chargui y M’bera, la integración educativa, las mahadras, la reintegración, los espacios adaptados a la infancia y la protección psicosocial apoyan a niños y jóvenes, pero la documentación, la distancia, la financiación y la limitada capacidad de protección siguen restringiendo el acceso.
Etapas de la vida en Mauritania
Las etapas de la vida en Mauritania cuentan con sistemas separados para el registro civil, la educación, el trabajo, la protección social, la discapacidad y la vejez. Las principales transiciones van desde la inscripción del nacimiento y la escolarización hasta la adquisición de competencias, el empleo, el envejecimiento y las necesidades de cuidados. El acceso varía considerablemente según la región, la pobreza, la distancia en zonas rurales, la discapacidad y las crisis.
Consejo
Considera la asistencia durante las etapas de la vida en Mauritania como un conjunto de servicios vinculados, no como una única oficina pública. Primero asegura los documentos de identidad y después elige la vía educativa, de capacitación, laboral, de protección social o de cuidados que corresponda a la edad, situación, ubicación y plazas disponibles. Comprueba localmente el acceso, ya que la distancia rural, la pobreza, la discapacidad y las crisis pueden cambiar qué opción es viable.

