Aproximadamente dos tercios de Mali son zonas áridas, semiáridas o desérticas. Las precipitaciones aumentan desde menos de 200 milímetros al año en el norte hasta más de 1.000 milímetros en algunas zonas del sur. Las llanuras inundables de los ríos Níger y Bani, los afluentes del Senegal, los bosques ribereños, las sabanas arbustivas y arboladas, los pastizales, lagos, estanques temporales, dunas y mesetas crean hábitats diferenciados. El pulso anual de las inundaciones —el ascenso y descenso estacional del nivel de los ríos y humedales— regula muchas actividades ecológicas y económicas. El delta interior del Níger es un humedal estacional especialmente importante, mientras que en el sur hay más sabanas boscosas y hábitats sudano-guineanos. En 2026, Protected Planet registró 140 áreas protegidas terrestres y de aguas continentales en Mali, 13 evaluaciones de eficacia de gestión y ninguna otra medida de conservación eficaz basada en áreas. Entre los parques nacionales están Baoulé, Kouroufing y Wongo. Las reservas de fauna incluyen Badinko, Bafing Makana, Banifing Baoulé, Fina, Kéniébaoulé, Kongossambougou, NienendouGou, Siankadougou y Talikourou. Las reservas parciales de fauna incluyen Ansongo Ménaka y Gourma. La Boucle du Baoulé fue designada para el Programa sobre el Hombre y la Biosfera de la UNESCO en 1982 e incluye zonas sahelianas y sudano-guineanas, con bosque ribereño junto al río Baoulé. Las cifras de superficie publicadas difieren considerablemente entre la reserva y la zona más amplia, por lo que no debe darse una superficie total sin especificar la fuente. Mali tiene cuatro humedales Ramsar que abarcan 4.204.640 hectáreas: el delta interior del Níger, Lac Magui, Lac Wegnia y la Plaine Inondable du Sourou. La designación Ramsar reconoce la importancia de un humedal, pero no crea automáticamente una zona de exclusión estricta. El delta interior del Níger alberga hipopótamos, manatíes de África Occidental, peces tigre, percas del Nilo, grullas coronadas y aves acuáticas migratorias. La zona de Gourma está asociada con la población de elefantes del Sahel. En 2015, un registro del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo contabilizó 350 elefantes, tras una disminución reportada del 26 %; se trata de una cifra histórica, no de un censo actual. También se han asociado iniciativas de conservación alrededor de la Boucle du Baoulé con la estabilización o el aumento de las poblaciones de elefantes, leones y hienas. La fauna y los productos forestales, incluidas especies como Uromastyx dispar, Uromastyx geyri y Pterocarpus erinaceus, pueden estar sujetos a controles del comercio internacional administrados en el marco de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. La naturaleza sustenta el pastoreo y la trashumancia, los pastos de estación seca, el cultivo de secano, el regadío y el arroz flotante, la pesca de captura, la leña, los productos forestales no maderables, las plantas medicinales y los productos de origen silvestre. Los humedales de bourgou y el acceso estacional al agua son especialmente importantes para el ganado, la pesca y la alimentación y nutrición locales. El acceso está fragmentado: las vías formales pueden implicar la gestión de áreas protegidas, el marco Ramsar o de reserva de biosfera, la Dirección General o Dirección Nacional de Aguas y Bosques, los servicios locales o proyectos comunitarios. La tenencia consuetudinaria y los acuerdos estacionales de pastoreo y pesca pueden cambiar las normas prácticas de un lugar a otro. No se ha verificado una tabla nacional de tasas públicas ni un calendario unificado de reservas y permisos. Para cazar o trasladar productos de fauna se necesita el permiso o certificado CITES aplicable. Tampoco se ha documentado un derecho de entrada pública uniforme a todas las áreas naturales. El Ministerio de Medio Ambiente, Saneamiento y Desarrollo Sostenible dirige la política ambiental nacional. La Dirección General o Dirección Nacional de Aguas y Bosques gestiona la fauna, los hábitats, los bosques, los humedales, la biodiversidad, la conservación y los controles. La Dirección Nacional de Saneamiento y Control de la Contaminación aborda la contaminación y las molestias ambientales. El Ministerio de Energía y Agua se ocupa de la política hídrica y la gestión de los ríos. Las autoridades territoriales, las instituciones consuetudinarias y los grupos locales de usuarios también influyen en el acceso y la gestión de los recursos. La Dirección de Aguas y Bosques es la autoridad administrativa CITES, mientras que el Institut d'Economie Rurale es la autoridad científica. Las visitas centradas en la naturaleza pueden incluir paisajes, humedales, fauna o zonas de reserva de biosfera, pero el potencial del ecoturismo es mayor que la oferta masiva consolidada. Las condiciones de seguridad limitan considerablemente el acceso, sobre todo en el centro y el norte de Mali. La sequía, las precipitaciones irregulares, el calor extremo, las inundaciones, el desbordamiento de los ríos, las langostas, los incendios de matorral, la erosión, la desertificación, la fragmentación de hábitats, el sobrepastoreo, la tala para la agricultura y la contaminación afectan a los hábitats y los medios de vida. Entre 1970 y 2020 se registraron al menos 40 grandes perturbaciones climáticas, y se informó que la sequía afectaba a unas 400.000 personas cada año. Los humedales también sufren problemas de gestión hídrica, contaminación, alteraciones del caudal de los ríos, especies invasoras y competencia por el uso de los recursos. Se ha relacionado la extracción artesanal de oro en Gourma con daños a los hábitats y riesgo de cianuro. La educación ambiental se imparte mediante la educación formal y no formal, PAGEEM, la radio local y la formación de agentes forestales, cazadores, curanderos tradicionales y agroganaderos. La Quinzaine de l'environnement se celebra cada año del 5 al 17 de junio. En 2025, una iniciativa de la UNESCO y la ICESCO titulada École Engagée abordó la biodiversidad, la plantación de árboles, las prácticas sostenibles y las microempresas verdes. Los proyectos de seguimiento e identificación de aves acuáticas también ofrecen aprendizaje práctico. Entre los conflictos comunes están los relativos a las tierras agrícolas y la movilidad pastoril, el agua y los pastos, el acceso a la pesca, el riego y el control de inundaciones, el pastoreo cerca de zonas de anidación de aves acuáticas, el comercio de fauna, la caza furtiva, los daños de elefantes a cultivos y la competencia por el agua y el forraje. Las respuestas pueden combinar gobernanza comunitaria, intervención de las autoridades locales, vigilancia de Aguas y Bosques, medidas contra la caza furtiva, restauración y negociación del acceso estacional. La inseguridad armada limita la vigilancia y las tareas de conservación en algunas zonas. Mali no tiene ningún sitio natural inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO; Bandiagara es un sitio mixto cultural y natural, mientras que Bafing Makana, la reserva de biodiversidad de los elefantes de Gourma y la cuenca del Níger figuran en la Lista Indicativa.
Naturaleza en Mali
La naturaleza de Mali abarca desde el Sahara, en el norte, hasta las sabanas sudanesa y sudano-guineana, en el sur, pasando por el Sahel. Los ríos, las llanuras inundables y el delta interior del Níger cambian considerablemente durante la única estación lluviosa, lo que influye en la fauna, el pastoreo, la pesca y la agricultura. El sistema de áreas protegidas de Mali incluye parques nacionales, reservas de fauna, reservas parciales de fauna, humedales Ramsar y la reserva de biosfera de la Boucle du Baoulé.
Consejo
Planifica las visitas o actividades relacionadas con la naturaleza en Mali para un lugar concreto, en vez de suponer que hay un procedimiento nacional estándar. Primero define el lugar, la temporada, el propósito y las condiciones de seguridad; después confirma quién es el servicio local responsable, cuáles son los acuerdos consuetudinarios y qué permisos o certificados hacen falta. Protege los medios de vida y los hábitats utilizando acuerdos locales negociados y evitando actividades que intensifiquen los conflictos por el agua, los pastos, las zonas de pesca o la fauna.

