Las Maldivas cuentan con un sistema nacional formal de gestión de desastres, pero su cobertura práctica varía entre islas. La Ley de Gestión de Desastres 28/2015 asigna al Estado la responsabilidad de proteger a las personas, la salud, los bienes y el entorno natural y construido mediante la reducción del riesgo, la preparación, el socorro, la respuesta y la recuperación. La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA), establecida como autoridad central de coordinación el 30 de diciembre de 2018, identifica riesgos, coordina alertas y ayuda, apoya el alojamiento temporal y la provisión de necesidades básicas, y colabora con los consejos de ciudad, atolón e isla. Los residentes y las instituciones también comparten la responsabilidad de reducir el riesgo y prepararse para emergencias. Los principales peligros son las lluvias intensas y las inundaciones tierra adentro, los ciclones, los vientos fuertes, las marejadas ciclónicas, las olas de mar de fondo o de marea conocidas localmente como Udha, los tsunamis, los terremotos, las sequías y la escasez de agua, los incendios, los truenos y relámpagos, y los incidentes marítimos o aeronáuticos. Udha afecta a casi todas las islas en muchos años y se vuelve más intensa cuando las mareas vivas coinciden con vientos fuertes. La exposición a tsunamis es especialmente relevante para los atolones orientales debido a la zona de subducción de Sumatra. Las zonas de Makran, Sumatra y la dorsal de Carlsberg son reconocidas como fuentes de tsunamis del océano Índico, y las islas meridionales también están expuestas a terremotos relacionados con la dorsal de Carlsberg. El riesgo de incendio es especialmente significativo en las zonas urbanas, mientras que las sequías y la escasez de agua pueden producirse durante el Iruvai. El riesgo no es uniforme en todo el país. Los atolones meridionales y centrales reciben más lluvia y pueden sufrir mayores daños por las precipitaciones intensas. Los atolones septentrionales están más expuestos a algunos ciclones, vientos fuertes y marejadas ciclónicas. Se ha evaluado que más del 60 % de las islas padecen una erosión costera grave. La geografía insular también dificulta el transporte, la comunicación, la evacuación y la entrega de suministros, en especial cuando se interrumpen los puertos, los aeropuertos o las conexiones entre islas. El Servicio Meteorológico de Maldivas (MMS) emite las alertas meteorológicas oficiales y gestiona el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis (NTWC). MMS utiliza cuatro niveles de alerta: blanco para información, amarillo para aviso, naranja para advertencia y rojo para una advertencia que indica un impacto extremo. Publica alertas en meteorology.gov.mv/active_alerts, en su sitio web, en la aplicación Moosun, en @MetMaldives, en la línea 3317171 y en canales de televisión como TVM, VTV y Dhivehi Channel. Los umbrales de alerta incluyen lluvia, viento, condiciones del mar, turbonadas, olas de mar de fondo o de marea, ciclones tropicales y efectos previstos de tsunamis. Por ejemplo, los umbrales de lluvia intensa van desde 50 milímetros en una hora u 80 milímetros en seis horas para el nivel blanco hasta 180 milímetros en seis horas para el nivel rojo. Los criterios de viento y mar aumentan desde aproximadamente 19–24 mph en el nivel blanco hasta más de 40–42 mph en el nivel rojo, mientras que las alertas de ciclón reflejan el paso previsto sobre las Maldivas o un atolón dentro de 24, 12 o 6 horas. Estos criterios describen las alertas de MMS y no garantizan la seguridad en un lugar concreto. Un Plan de Gestión de Desastres de la Isla (IDMP) evalúa los peligros, las vulnerabilidades y la capacidad local, cartografía las zonas expuestas, asigna responsabilidades, establece procedimientos operativos estándar y fija un plan de acción comunitario de dos años. En la validación comunitaria participan jóvenes, niños y mujeres. Un Comité Comunitario de Gestión de Desastres y un Centro Comunitario de Operaciones de Emergencia (EOC) apoyan la coordinación local. Un Equipo Comunitario de Respuesta a Emergencias (CERT) está formado por voluntarios de primera respuesta capacitados, gestionados localmente por el consejo o el comité, con formación en la que participan la Media Luna Roja de Maldivas, la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas y la Policía. Se espera que las escuelas, los puestos sanitarios, los organismos públicos y las instituciones comunitarias integren planes y procedimientos de emergencia en su trabajo. En agosto de 2026, NDMA tenía planes para 72 islas, pero la cobertura nacional no estaba completa. Los IDMP locales deben identificar rutas de evacuación y refugios seguros. Las personas deben conocer el refugio de emergencia más cercano a su vivienda y escuela, seguir las instrucciones de la isla o del consejo, participar en simulacros y vigilar las alertas oficiales. Las pruebas disponibles no establecen una lista nacional única de refugios ni criterios garantizados de admisión. El acceso puede depender de la isla, el transporte, las condiciones del mar y las instrucciones de las autoridades responsables. Nadie debe desplazarse por iniciativa propia a otro atolón durante una emergencia, salvo que las autoridades se lo indiquen. Durante una emergencia, el EOC local y el CERT apoyan las primeras medidas, mientras NDMA coordina con la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas, el Servicio de Bomberos y Rescate, la Policía, la Guardia Costera, el Servicio Nacional de Ambulancias, la Media Luna Roja de Maldivas y el sector sanitario. NDMA evalúa las necesidades inmediatas y la ayuda. Si una vivienda queda inhabitable, puede coordinar alojamiento temporal y necesidades básicas. En caso de peligro inmediato, llama a la Policía al 119, a Bomberos y Rescate al 118, al Servicio Nacional de Ambulancias al 100, a la Guardia Costera al 191 o a NDMA al 115. Se puede contactar con la Media Luna Roja de Maldivas en el 1425. El consejo local o el CERT también pueden proporcionar ayuda específica para la isla. La asistencia humanitaria, el socorro y la ayuda para la recuperación se rigen por los reglamentos de NDMA y dependen del incidente, los daños documentados, las circunstancias del hogar y los recursos disponibles. El Sistema de Evaluación de Daños y Pérdidas (DALA) registra el incidente, las personas y hogares afectados, los daños, las pérdidas y los desembolsos. Por ello, la evaluación de daños de NDMA es fundamental para decidir la asistencia. La ayuda posible puede incluir apoyo para vivienda, alimentos, ropa y atención sanitaria de emergencia, pero no existe un pago nacional único garantizado para cada desastre. La recuperación depende del alcance de los daños en viviendas e infraestructura, los recursos disponibles y el acceso a la isla afectada. NDMA coordina el socorro y la recuperación, mientras que el Plan de Gestión de Desastres de la Isla y los mecanismos nacionales de emergencia orientan el trabajo local. La Estrategia de Reducción del Riesgo de Desastres 2024–2030 y el Plan Estratégico de NDMA 2024–2029 señalan como objetivos de desarrollo infraestructuras resilientes, centros regionales de operaciones de emergencia y almacenes, refugios temporales, un Centro Nacional de Operaciones de Emergencia y una Fuerza Nacional de Respuesta a Desastres. Estas capacidades previstas no deben interpretarse como prueba de que cada instalación o servicio ya esté disponible en todas las islas. Una Junta de Preparación para Tsunamis bajo NDMA funciona con siete integrantes desde el 14 de diciembre de 2025, mientras que la implementación en las islas sigue siendo desigual y está en desarrollo.
Desastres en las Maldivas
Los desastres en las Maldivas incluyen inundaciones, olas de mar de fondo, marejadas ciclónicas, tsunamis, ciclones, incendios, terremotos, sequías, tormentas eléctricas intensas e incidentes marítimos o aeronáuticos. Más del 90 % de las islas han sufrido inundaciones, y las viviendas, los puertos, los aeropuertos, los servicios públicos, los centros sanitarios y los sistemas de comunicación suelen estar cerca de la costa. La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres coordina la reducción nacional del riesgo de desastres, las alertas, la asistencia de emergencia y la recuperación junto con los consejos locales y los servicios de respuesta.
Consejo
Considera que la preparación ante desastres en las Maldivas depende de cada isla: un plan, refugio y opción de transporte que funcionan en una isla pueden no servir en otra. Ten a mano las alertas oficiales, las instrucciones del consejo local o CERT y los contactos de emergencia; no des por sentado que las instalaciones nacionales previstas o una indemnización fija estarán disponibles en todas partes.

