Maldivas está formada por 26 atolones naturales, 1.192 islas y 20 atolones administrativos, pero solo 188 islas están habitadas. Malé es el principal centro de restaurantes y alimentos por su densidad. En las demás islas habitadas siguen siendo fundamentales las cafeterías, las teterías, los hogares y los productores locales. Los complejos turísticos ofrecen cocina maldiva e internacional, pero el acceso y los precios difieren mucho de los servicios de alimentación de las islas habitadas. No hay un precio único nacional por comida: la ubicación de la isla, los costes de importación, el transporte, el tipo de negocio y los precios de los complejos turísticos influyen en el importe. El arroz es el principal producto básico importado. La producción local de alimentos incluye atún y otros pescados, coco, fruta del pan, taro, boniato, papaya, verduras y huevos. Las capturas de temporada, las cosechas, el clima, la reposición de las importaciones, la capacidad de almacenamiento y la distancia entre atolones pueden modificar la disponibilidad. Durante el Ramadán puede aumentar la demanda. Un informe de precios al consumidor de 2025 registró un aumento del 4,70 % para los alimentos y las bebidas no alcohólicas; entre los aumentos comunicados se incluyeron el 61,42 % para los cocos, el 24,74 % para los cortes de atún para curry y el 14,21 % para el atún. Estas cifras describen variaciones de precios, no una lista de precios fijos. Entre los platos maldivos comunes están el mas huni, con atún, coco rallado, cebolla, chile, lima y roshi; el garudhiya o baiy, con caldo de pescado y arroz; y los bocados para acompañar el té, llamados hedhikaa. Algunos ejemplos son kulhi boakibaa, bajiyaa, mas roshi y gulha. El rihaakuru es una pasta concentrada de pescado, mientras que el bon’di baiy es un plato dulce de arroz glutinoso. El coco se usa como kaashi o kaashi kiru, que significa leche de coco, y el lonumirus es una pasta de chile. Entre las variantes insulares figuran Fundi Havaadhu y Dhigumas o Kurumas Riha, de Thoddoo y el atolón de Ari, y Kattelhi Garudhiya, de Fuvahmulah. La disponibilidad puede depender de la estación, la captura y el atolón, por lo que estos ejemplos no representan una única cocina regional uniforme. El pescado está estrechamente ligado al suministro de alimentos y la nutrición en Maldivas. Una declaración de Maldivas de 2026 indicó un consumo de pescado de unos 160 kilogramos por persona al año. El Tharukaaree Riha es una alternativa vegetariana documentada. Según la investigación proporcionada, el 13,4 % de los adultos padecía inseguridad alimentaria moderada o grave, lo que muestra la importancia del acceso estable a alimentos asequibles además de las preferencias culinarias. El Ministerio de Agricultura y Bienestar Animal trabaja para garantizar la disponibilidad continua de alimentos de consumo habitual, estabilizar los precios durante las crisis y el Ramadán, y gestionar la agricultura y la cuarentena vegetal y animal. El Ministerio de Pesca y Recursos Oceánicos gestiona la pesca y el atún. La Autoridad de Alimentos y Medicamentos de Maldivas, conocida habitualmente como MFDA, controla la seguridad alimentaria. El Ministerio de Turismo y Visit Maldives apoyan la gastronomía y los servicios de alimentación relacionados con el turismo. El Ministerio de Cambio Climático, Medio Ambiente y Energía y los consejos insulares y de los atolones participan en la gestión de residuos alimentarios. La Ley de Seguridad Alimentaria (Ley n.º 6/2024) establece el marco jurídico para la seguridad alimentaria. El sistema de control de la MFDA abarca los alimentos importados y producidos localmente, desde la granja o la captura hasta la manipulación, la preparación, el almacenamiento y la distribución. Los establecimientos alimentarios deben registrarse y también existe una norma para los negocios de comida desde el hogar. El Reglamento de Envasado y Etiquetado de Alimentos 2026/R-52 y el Reglamento sobre las Responsabilidades de los Inspectores de Alimentos 2026/R-65 establecen requisitos adicionales. El Portal Dhirithi ofrece servicios de la MFDA. Las autoridades públicas, los negocios alimentarios y el público comparten la responsabilidad de que los alimentos sean seguros y estén etiquetados correctamente; las rutinas de inspección pueden variar entre islas. La pesca tradicional de atún con caña y línea y con línea de mano favorece un suministro local de menor impacto. El Plan de Gestión de la Pesca del Atún prohíbe prácticas como la pesca con redes de cerco, redes de enmalle, arrastre, explosivos, venenos o productos químicos y fusiles submarinos, además de establecer zonas protegidas y normas sobre distancias. Las Buenas Prácticas Agrícolas de Maldivas, o MGAP, abarcan la seguridad alimentaria, la protección del medio ambiente, la calidad de los productos y la seguridad de los trabajadores. La ECRFS 2025–2030 se centra en la agricultura climáticamente inteligente, la agricultura urbana y la seguridad alimentaria y nutricional en Gran Malé, Haa Dhaalu y Seenu. Las medidas sobre residuos alimentarios incluyen separar los residuos de cocina y jardín, compostar, reducir las pérdidas de alimentos y recoger el aceite de cocina usado.
Alimentación en Maldivas
La alimentación en Maldivas combina productos básicos importados con una cocina local basada en el atún, otros pescados, coco, arroz, chile y lima. Alrededor del 90 % de los alimentos son importados, mientras que solo unos 27 kilómetros cuadrados de tierra son cultivables; por eso, la distancia entre islas, el transporte marítimo, el clima y la refrigeración afectan a la disponibilidad y los precios. Las cafeterías y teterías locales, los hogares, los productores, los restaurantes y los complejos turísticos ofrecen distintas formas de comer, desde platos maldivos cotidianos hasta menús internacionales.
Consejo
Elige cómo alimentarte en Maldivas según la isla, el acceso al transporte y el presupuesto, sin dar por sentado que los precios y la disponibilidad sean uniformes. Las cafeterías y teterías locales suelen ofrecer el acceso más claro a la comida maldiva cotidiana, mientras que los complejos turísticos tienen más variedad, pero con condiciones de acceso y precios distintos. Mantén flexibles tus planes, revisa las etiquetas y las condiciones de manipulación, y reduce el desperdicio evitable de alimentos.

