Malaui cuenta con ecosistemas terrestres y acuáticos, y el agua cubre aproximadamente el 20% del país. El lago Malaui, la meseta de Nyika, el valle del Shire, el lago Chilwa, Elephant Marsh, los bosques y las zonas montañosas son paisajes naturales importantes. El lago Chilwa y Elephant Marsh son humedales Ramsar, con una superficie aproximada de 224,800 y 61,556 hectáreas, respectivamente. El Parque Nacional del Lago Malaui abarca unos 94.1 kilómetros cuadrados en 16 áreas separadas y es el único sitio natural del Patrimonio Mundial de Malaui. Es especialmente conocido por la extraordinaria diversidad de peces del lago Malaui, con más de 800 especies de peces y una proporción muy elevada de cíclidos endémicos. En todo Malaui se han registrado más de 6,000 plantas con flores, unos 192 mamíferos, 83 anfibios, 145 reptiles y 630 aves; algunas especies son endémicas o están amenazadas. La red formal de conservación de Malaui incluye parques nacionales, reservas de fauna silvestre, santuarios naturales, reservas forestales, zonas forestales protegidas y áreas de conservación comunitaria. El Departamento de Parques Nacionales y Fauna Silvestre gestiona las áreas protegidas de fauna, mientras que el Departamento Forestal, el Departamento de Pesca, la Autoridad de Protección Ambiental de Malaui, los consejos distritales, las autoridades tradicionales, las comunidades y los gestores privados de concesiones tienen distintas responsabilidades. El número de áreas protegidas depende de la definición utilizada: un perfil nacional registra 97, aproximadamente el 90% de ellas reservas forestales, mientras que el departamento de fauna silvestre enumera nueve grandes áreas protegidas de fauna, incluidos cinco parques nacionales y cuatro reservas de fauna silvestre. La naturaleza sustenta la pesca, las proteínas procedentes del pescado, la agricultura en torno a los humedales, los productos forestales, las plantas medicinales, las cuencas de agua y el turismo de naturaleza. La gestión comunitaria de recursos naturales, la cogestión, las concesiones y el reparto de beneficios vinculan la conservación con los medios de vida locales, aunque las normas de acceso varían entre lugares. Por lo general, los visitantes pueden entrar por accesos designados y necesitan un permiso del Departamento de Parques Nacionales y Fauna Silvestre y pagar la tarifa establecida; los guías, campamentos, investigaciones, filmaciones, pesca y exportación de especímenes pueden requerir autorizaciones distintas. Las tarifas y los horarios de apertura varían según el parque y la estación; conviene confirmar las tarifas publicadas anteriormente con el departamento antes de viajar. La entrada no autorizada, la caza, las trampas, matar o perturbar fauna silvestre, recoger especímenes, llevar armas o veneno, dejar residuos, preparar terrenos, buscar minerales o introducir plantas y animales pueden infringir las normas de las áreas protegidas. Las especies protegidas o amenazadas, los especímenes y el comercio internacional pueden requerir licencias, permisos y certificados. Los proyectos que puedan afectar la biodiversidad o el valor universal excepcional pueden requerir una evaluación de impacto ambiental a través de las autoridades ambientales pertinentes. Entre las principales presiones están la pérdida y fragmentación del hábitat, la deforestación, la producción de carbón vegetal, la tala ilegal, las especies invasoras, la contaminación, la sedimentación, el cambio climático, la sobrepesca, la pesca ilegal, la caza furtiva y el conflicto entre las personas y la fauna. El lago Chilwa se seca periódicamente, mientras que la presión sobre la cuenca del lago Malaui afecta la calidad del agua y los ecosistemas. La conservación puede entrar en conflicto con la pesca, la agricultura, el pastoreo, el acceso a los bosques, el suministro de agua, las carreteras y la exploración de minerales o petróleo, sobre todo donde los hogares dependen de los recursos de áreas protegidas. El Parque Nacional del Lago Malaui contiene enclaves con más de 45,000 habitantes, lo que hace central la participación comunitaria y el reparto justo de los beneficios de la conservación para una protección viable. El Departamento de Parques Nacionales y Fauna Silvestre ofrece educación para la conservación a través de escuelas y líderes comunitarios, y la Universidad de Mzuzu, la Universidad de Agricultura y Recursos Naturales de Lilongüe y la Universidad de Malaui ofrecen programas de biodiversidad. La Estrategia y Plan de Acción Nacional sobre Biodiversidad 2025–2035 de Malaui, la Evaluación Nacional de los Ecosistemas y el informe nacional más reciente al Convenio sobre la Diversidad Biológica ofrecen un contexto normativo más amplio para el trabajo de conservación actual.
Naturaleza en Malaui
La naturaleza de Malaui incluye el Gran Valle del Rift, el lago Malaui, mesetas, montañas, bosques, humedales y las especies que dependen de ellos. Las áreas protegidas, la pesca, las reservas forestales y la conservación comunitaria respaldan la biodiversidad y también proporcionan alimentos, agua, materiales, ingresos y recreación. El acceso, los usos y la protección varían según el lugar, la estación, la autoridad responsable y los permisos requeridos.
Consejo
En Malaui, considera los planes relacionados con la naturaleza como decisiones específicas para cada lugar: identifica la zona exacta, la actividad, la autoridad responsable y las condiciones de acceso antes de comprometer tiempo, dinero o equipo. Una visita habitual, una actividad de subsistencia, un proyecto de investigación y un proyecto de desarrollo siguen vías distintas de permisos y evaluación de riesgos. Evita problemas previsibles comprobando directamente las normas vigentes, limitando las actividades al alcance aprobado y teniendo en cuenta las comunidades locales y las consecuencias para la conservación.

