Madagascar no cuenta con un sistema integrado de transporte público y billetes de cobertura nacional cuya existencia esté acreditada. Las opciones dependen mucho de la ciudad, el proveedor, el estado de las carreteras, la estación y el destino. En Antananarivo, los minibuses compartidos taxi-be son la principal forma de transporte público, pero las líneas, paradas, tarifas, coordinación, accesibilidad y seguridad varían según el operador privado o la cooperativa. Los tuk-tuks tienen especial importancia en Toamasina y Mahajanga; en Toliara se utilizan los cyclopousse. Los taxis y taxi-moto ofrecen otras opciones locales. Las carreteras conectan los principales centros de población mediante rutas nacionales como los corredores RN y RNS, pero la red no es densa. Las carreteras secundarias pueden volverse difíciles durante las lluvias estacionales y, fuera de los principales corredores, puede ser necesario un vehículo con tracción en las cuatro ruedas. El taxi-brousse es el principal servicio de transporte por carretera de larga distancia; la hora de salida, el precio, el estado del vehículo y la duración dependen del proveedor y del trayecto. Viajar de noche conlleva riesgos adicionales de accidentes y seguridad debido a vehículos sin luces y posibles ataques. El servicio ferroviario se limita a determinadas regiones. El ferrocarril Fianarantsoa–Côte Est, conocido como FCE, conecta Fianarantsoa y Manakara a lo largo de unos 163 kilómetros, con aproximadamente 17 estaciones intermedias y un trayecto que suele durar entre 8 y 10 horas. La disponibilidad y los horarios dependen del operador. Las fuentes actuales disponibles no confirman de forma fiable un servicio nacional regular de pasajeros en la red ferroviaria septentrional asociada a Madarail. Los vuelos nacionales conectan algunas ciudades y la ACM regula los aeropuertos y aeródromos. Los servicios marítimos y fluviales son alternativas funcionales en algunas conexiones costeras, insulares y fluviales; la APMF regula los puertos y la seguridad marítima y de las vías navegables interiores. El tiempo y las condiciones estacionales pueden afectar estos servicios. Por eso, consulta los precios y horarios vigentes con el proveedor, la estación, el aeropuerto o el puerto correspondiente, en vez de dar por sentado que existe un horario nacional. El Ministerio de Transporte y Meteorología establece la política nacional de transporte. La Agence des Transports Terrestres (ATT; Agencia de Transporte Terrestre) se ocupa de asuntos de transporte terrestre y exámenes, mientras que las comunas y las autoridades regionales gestionan el tráfico local. El código de circulación de Madagascar se aplica en las vías públicas. Para conducir un vehículo motorizado se necesita permiso de conducir; los vehículos no motorizados pueden requerir la autorización correspondiente. Se conduce por la derecha. Está prohibido conducir bajo los efectos del alcohol, las drogas o sustancias psicotrópicas, y los conductores deben seguir las instrucciones del personal de control uniformado o claramente identificado. El Ministerio de Transporte gestiona los exámenes de conducir y el Ministerio del Interior expide los permisos. La tasa de examen indicada es de 10.000 ariary para las categorías A, A' y B, y de 15.000 ariary para las categorías C, D y E; la tasa de solicitud indicada es de 38.000 ariary. Las tasas y los procedimientos pueden cambiar, así que conviene verificarlos antes de pagar. También hay que confirmar con antelación si se reconoce un permiso extranjero o un permiso internacional de conducción. Caminar sigue siendo una opción importante para trayectos cortos en ciudades y zonas rurales, incluida Antananarivo, pero las aceras, los pasos de peatones y la iluminación son irregulares. El uso de la bicicleta es principalmente local e informal; no hay pruebas de una red nacional de ciclismo ni de infraestructuras protegidas. El tráfico mixto, los robos, el calor y el mal estado de las superficies limitan su utilidad. Caminar, ir en bicicleta y usar transporte público compartido pueden reducir las emisiones, pero las limitaciones de seguridad e infraestructura restringen su uso. El transporte también contribuye a la congestión, las emisiones de escape, el ruido, el polvo, el consumo de combustible y la erosión de carreteras y zonas costeras.
Transporte en Madagascar
El transporte en Madagascar depende sobre todo de las carreteras, con servicios formales combinados con opciones locales fragmentadas y a menudo informales. En las ciudades se usan habitualmente taxi-be, taxis, taxi-moto, tuk-tuk o cyclopousse, mientras que los taxi-brousse conectan muchas localidades en distancias más largas. El ferrocarril, los vuelos nacionales y algunos servicios marítimos o fluviales ofrecen alternativas cuando las conexiones por carretera son lentas o poco fiables.
Consejo
Planifica cada trayecto en Madagascar según la ciudad, el destino, el proveedor y las condiciones actuales: no hay un sistema nacional de billetes y horarios que permita dar por válidos los datos de transporte en todo el país. Antes de elegir un servicio local, taxi-brousse, tren, vuelo o conexión acuática, confirma la salida, el precio, la disponibilidad y las condiciones de seguridad vigentes. Evita los viajes por carretera de noche y verifica que se reconozca tu permiso antes de conducir.

