El luxemburgués, también llamado Lëtzebuergesch, es una lengua germánica occidental estandarizada, de raíces franconias del Mosela, con influencia francesa y numerosas variedades regionales y locales. El francés es la lengua de la legislación, y la versión francesa de las leyes y los reglamentos de aplicación es la que tiene valor auténtico. El luxemburgués, el francés y el alemán son las lenguas de la administración y la justicia. Se puede presentar una solicitud administrativa en cualquiera de ellas. Las autoridades deberían responder en la lengua elegida, aunque la comunicación administrativa escrita suele hacerse en francés y la comunicación oral usa con frecuencia el luxemburgués. El panorama lingüístico es muy multilingüe. En el censo de 2021, que permitía indicar varias lenguas, los residentes señalaron luxemburgués (61,2 %), francés (50,8 %), inglés (25,7 %), alemán (22,5 %) y portugués (19,8 %). Las cifras abarcaron a 477.061 residentes, con una media de dos lenguas declaradas por persona. A 1 de enero de 2025, el 47,0 % de los residentes no tenía la nacionalidad luxemburguesa. Entre 2011 y 2021, el luxemburgués y el alemán perdieron peso relativo, mientras que aumentaron el inglés y otras lenguas. El uso de las lenguas cambia según el contexto. El luxemburgués ocupa un lugar central en la comunicación entre luxemburgueses. El francés se utiliza ampliamente en el comercio y la restauración, y como puente entre quienes hablan luxemburgués y quienes usan otras lenguas. El inglés funciona como lengua de trabajo común en las instituciones europeas, las finanzas y algunos sectores industriales. El portugués tiene una presencia destacada en la vida laboral y social. Según las personas y el contexto, los hablantes suelen cambiar de lengua durante una misma interacción. El luxemburgués tiene una forma estandarizada, pero el habla regional varía en Luxemburgo y en zonas próximas del este de Bélgica, el noroeste de la región del Mosela y la frontera germano-luxemburguesa. El Variatiounsatlas documenta más de 250.000 grabaciones recibidas y más de 700 diferencias. Estas variedades forman parte del panorama lingüístico, pero no constituyen lenguas oficiales distintas. En Luxemburgo hay muchas comunidades lingüísticas pequeñas. Un estudio identifica 52 comunidades con más de 100 hablantes, entre ellas las de árabe, tigriña y pular. En el censo de 2021, 11.682 personas declararon hablar lenguas eslavas meridionales, que formaron la séptima comunidad lingüística más numerosa. Luxemburgo ratificó en 2005 la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, pero no ha designado ninguna lengua regional o minoritaria tradicional conforme a la Carta. Por ello, las lenguas de migración no tienen una condición oficial nacional diferenciada como lenguas minoritarias. En los tribunales se puede usar luxemburgués, francés o alemán, sin preferencia legal por una de las lenguas. Los procedimientos suelen desarrollarse en francés o luxemburgués, mientras que el alemán se usa menos en la práctica. Una parte o un testigo que no entienda el procedimiento puede recibir asistencia de interpretación; en asuntos civiles, quien la solicita asume inicialmente el coste, sin perjuicio de un posible reembolso, mientras que en asuntos penales la fiscalía suele organizarla. También se pueden presentar escritos en luxemburgués, francés o alemán. Los servicios policiales utilizan las tres lenguas de trabajo oficiales y, según el personal disponible, otras lenguas. Los medios y la cultura reflejan la misma distribución. La radio y la televisión utilizan mucho el luxemburgués. El alemán ha tenido tradicionalmente una presencia destacada en la prensa escrita; el francés ha ganado terreno y también hay contenido en inglés, mientras que los artículos en luxemburgués son menos frecuentes en prensa. Los cines proyectan películas en versión original con subtítulos o dobladas al alemán o al francés. El teatro puede ser en luxemburgués, alemán, francés, inglés, portugués, italiano u otras lenguas. La literatura luxemburguesa se publica sobre todo en luxemburgués, francés y alemán, además de algunas obras en inglés, italiano, portugués y español. Luxemburgensia comprende obras y material impreso relacionados con Luxemburgo, con independencia de la lengua. El Gobierno y Legilux proporcionan el marco jurídico. STATEC publica estadísticas lingüísticas. El ZLS apoya la ortografía luxemburguesa, la terminología, los diccionarios y los recursos lingüísticos. El INLL es el centro público de aprendizaje y certificación lingüísticos y la autoridad nacional de certificación del luxemburgués. Esta lengua también tiene una función específica en la naturalización: el Sproochentest exige expresión oral de nivel A2 y comprensión auditiva de nivel B1. Los cursos de lengua son una vía de acceso relacionada, pero la elección lingüística en la administración, la justicia, los medios, la cultura y la participación pública forma parte del sistema multilingüe más amplio.
Lenguas en Luxemburgo
Luxemburgo tiene un panorama lingüístico multilingüe marcado por el luxemburgués, el francés y el alemán. El luxemburgués es la lengua nacional y el francés, la lengua de la legislación; las tres lenguas pueden utilizarse en la administración y los tribunales. El francés suele servir de puente entre los residentes que hablan luxemburgués y otras comunidades lingüísticas. El inglés y el portugués también se usan ampliamente en la vida cotidiana y laboral.
Consejo
En Luxemburgo, elige la lengua según la situación, en lugar de intentar usar una sola en todas partes. Para la administración formal y los tribunales, puedes usar luxemburgués, francés o alemán; en la vida cotidiana o profesional, escoge la lengua que entienda tu interlocutor. Si un procedimiento judicial lo requiere, solicita interpretación.

