El monarca es el jefe de Estado formal y está representado en Jamaica por el gobernador general, mientras que el primer ministro dirige el Gobierno. El Parlamento está compuesto por la Cámara de Representantes elegida y el Senado designado. Jamaica tiene 63 circunscripciones uninominales para las elecciones a la Cámara, y el Senado cuenta con 21 miembros designados conforme al sistema constitucional. El partido o la coalición que cuenta normalmente con el apoyo de la Cámara forma el Gobierno y propone al primer ministro. Las funciones del Estado también incluyen la labor judicial independiente, la administración pública a través de ministerios y organismos centrales, los servicios prestados por 14 autoridades locales y la supervisión ejercida por los tribunales y otros organismos públicos. Por tanto, las elecciones y las instituciones estatales describen partes diferentes del mismo sistema político: las elecciones determinan la representación y el liderazgo político, mientras que las instituciones estatales ejercen la autoridad pública y aplican las leyes. La Comisión Electoral de Jamaica (Electoral Commission of Jamaica) administra el registro de votantes, los procedimientos electorales, los límites de las circunscripciones, la identificación de los votantes, el personal electoral y la supervisión de la financiación de las campañas.
Política en Jamaica
La política en Jamaica funciona mediante una monarquía constitucional y una democracia parlamentaria basada en el modelo de Westminster (Westminster model). El Estado incluye el Gobierno ejecutivo, el Parlamento, los tribunales, los ministerios, los organismos, las autoridades locales y los órganos de supervisión. Las elecciones eligen a los representantes de la Cámara de Representantes y normalmente determinan qué partido forma el Gobierno.
Consejo
Utiliza la estructura política de Jamaica para distinguir la representación política de la institución responsable de un asunto público concreto. Las elecciones configuran la representación y la formación del Gobierno, mientras que los ministerios, los organismos, las autoridades locales, los tribunales y los órganos de supervisión gestionan distintas funciones públicas. El enfoque más fiable consiste en identificar primero el asunto y después dirigirse a la institución que tiene la responsabilidad correspondiente.

