El riesgo de desastres en Irak varía según la geografía. Las zonas fluviales pueden sufrir inundaciones; las regiones secas, sequías y tormentas de polvo; y las zonas del norte y noreste, efectos más intensos de los terremotos. El calor extremo es un peligro práctico importante. Puede causar deshidratación y enfermedades relacionadas con el calor, aumentar el riesgo de incendio y sobrecargar los servicios de electricidad, agua, transporte y salud. Las lluvias intensas pueden inundar rápidamente las calles y las zonas bajas cuando el drenaje es limitado o está obstruido. El agua en movimiento puede ocultar desagües abiertos, carreteras dañadas, peligros eléctricos y agua contaminada. Las tormentas de polvo y arena pueden reducir la visibilidad y dificultar la respiración. Pueden interrumpir los viajes por carretera, la aviación, el trabajo al aire libre y la vida cotidiana de quienes tienen asma u otras afecciones pulmonares. La sequía se desarrolla más lentamente, pero puede afectar al agua potable, la agricultura, el ganado, la producción de alimentos y la migración. La escasez de agua también puede aumentar las tensiones entre hogares, comunidades o sectores económicos. Los terremotos no se pueden predecir de forma fiable. Son más útiles las construcciones seguras, los muebles bien sujetos, la práctica de medidas de protección y las comprobaciones cuidadosas después de los temblores que intentar adivinar cuándo ocurrirá uno. La Defensa Civil, los servicios de salud, la policía, las autoridades locales, los organismos de servicios públicos, las organizaciones de ayuda y los grupos comunitarios pueden intervenir en la respuesta a desastres. Sus funciones pueden solaparse y el acceso puede demorarse en las zonas remotas o gravemente afectadas. Un plan de emergencia familiar debe servir incluso cuando se corta la electricidad o la cobertura móvil es débil. El agua, los medicamentos esenciales, la iluminación, la comunicación, un refugio seguro y los preparativos para evacuar son sus elementos básicos.
Desastres en Irak
Entre los desastres que pueden ocurrir en Irak están el calor extremo, las sequías, las tormentas de polvo, las inundaciones, los incendios, los terremotos y las interrupciones de servicios esenciales. Sus efectos dependen del lugar, la estación, los edificios, el acceso al agua y la preparación local. Los hogares pueden reducir los daños con planes y suministros sencillos.
Consejo
Prepárate para los peligros más probables cerca de tu propia casa, en vez de tratar todo Irak como si fuera igual. Guarda artículos esenciales, protege los documentos importantes y decide cómo se comunicará tu hogar. Evacúa pronto cuando las autoridades locales lo ordenen o cuando quedarse resulte claramente inseguro.

