En Haití existen varias formas de formación profesional, conocida localmente como formation professionnelle o enseignement technique et professionnel. La vía formal suele desarrollarse en un Centre de Formation Professionnelle (CFP) público, subvencionado o privado acreditado. Otras instituciones son los Établissements d’Enseignement Technique, los Établissements d’Enseignement Professionnel y los Centres Ménagers. El MENFP supervisa las políticas y el INFP regula técnicamente la formación profesional. La DCO supervisa los programas y centros; SISA se ocupa de la inspección, acreditación, certificación y equivalencias; DPCE apoya el análisis de necesidades, la orientación profesional y las becas; y SOPVSP conecta la formación con las necesidades de empleo. La Direction de la main-d’œuvre tiene competencias legales sobre los contratos de aprendizaje y su supervisión. El repertorio del INFP para 2026–2027 abarca cinco sectores económicos, 25 áreas de formación, 696 programas profesionales y 3.480 documentos electrónicos de referencia ocupacional. Los programas disponibles y las condiciones de admisión siguen dependiendo del centro, el departamento, la capacidad del programa y los requisitos de estudios previos u orientación. Entre los ejemplos figuran refrigeración y aire acondicionado, mecánica metalúrgica, construcción civil, mecánica automotriz, tecnologías de información y comunicación, soldadura, metalistería, edificación, electricidad doméstica o industrial, fontanería, mecánica de motocicletas e informática de oficina. Jóvenes y adultos pueden seguir estas vías. Antes de pagar o matricularse, compruebe en el directorio del INFP el estado actual, el departamento, el sector y el programa del centro. El aprendizaje tradicional, llamado apprentissage traditionnel, suele realizarse con una persona artesana cualificada conocida como boss en una microempresa o pequeña empresa. Es común en la confección y sastrería, la mecánica automotriz, los servicios de alimentación y la cosmetología; el aprendizaje agrícola suele organizarse en el seno de las familias. Esta vía puede ofrecer experiencia práctica directa, pero con frecuencia no se aplican de manera fiable los contratos escritos, la supervisión, las normas de seguridad, las reglas de pago, la calidad formativa ni la certificación. La supervisión pública directa también es incompleta. Por tanto, no debe suponerse que una práctica con un boss equivale a una cualificación profesional acreditada sin comprobar su situación legal y de certificación. La formación no formal ofrece opciones más breves para trabajadores informales y grupos desfavorecidos o desplazados. Los programas suelen durar entre 200 y 400 horas, con aproximadamente un 75 % de práctica y un 25 % de teoría. Algunos cursos de UNICEF y APADEH para jóvenes desplazados duran al menos tres meses y han abarcado alicatado, serigrafía y cosmetología moderna. Un certificado del INFP puede respaldar una primera cualificación y el acceso al empleo, pero esta formación no sustituye la escolarización general. El servicio SPS del INFP también ofrece asesoramiento a empresas, apoyo en salud y seguridad ocupacionales, asistencia a pequeñas y medianas empresas y formación móvil. No hay pruebas de que exista un sistema dual nacional que cumpla los estándares internacionales modernos de calidad; por ello, un proveedor no debe afirmar que su programa equivale automáticamente a un sistema dual extranjero o a un CFA. El Code du travail permite el aprendizaje a partir de los 14 años dentro del marco legal de formación, sujeto a un examen médico y, cuando se requiera, un examen especial. Esta norma debe distinguirse de la edad mínima general de trabajo, que es de 15 años. La educación fundamental es obligatoria entre los 6 y los 15 años, y las personas menores de 18 no pueden realizar trabajos peligrosos, insalubres o excesivamente arduos. El contrato formal de aprendizaje debe redactarse en francés y presentarse a la Direction de la main-d’œuvre; debe entregarse una copia en un plazo de 15 días. Debe indicar la ocupación, la duración, el período de prueba, las vacaciones, la remuneración, el alojamiento o las comidas cuando correspondan y las firmas de las partes. El período de prueba no puede superar los tres meses, y la duración del aprendizaje no puede exceder los tres años para la ocupación correspondiente. El aprendiz debe recibir al menos el 40 % del salario mínimo legal diario. El pago en especie, por ejemplo con comidas o alojamiento, no puede superar el 25 % de la remuneración. Los aprendices tienen derecho a formación profesional progresiva o completa, protección frente al maltrato, instrucción teórica sin reducción salarial y acceso a un examen al finalizar. Deben seguir instrucciones lícitas, ser puntuales, cuidar las herramientas y los materiales, proteger los secretos comerciales y no cambiar ni terminar el contrato antes de su vencimiento sin un motivo legítimo. El patrono debe impartir formación, proteger la salud y la seguridad, proporcionar el alojamiento o las comidas acordadas e inscribir al aprendiz para el examen. Para los aprendices menores de 16 años, el trabajo se limita a 25 horas semanales; se prohíbe el trabajo nocturno y en días festivos oficiales y se aplican al menos 15 días de vacaciones por cada período de seis meses. El INFP organiza la certificación y los exámenes. El Certificat d’Aptitude Professionnelle (CAP) es el certificado asociado a la finalización satisfactoria del aprendizaje previsto en el Code du travail. El INFP legaliza o autentica diplomas y también realiza funciones relacionadas con la Validation des Acquis de l’Expérience y las equivalencias, que permiten evaluar competencias o cualificaciones existentes. El período oficial de exámenes del INFP para 2026 va del 7 al 31 de julio. Un certificado puede fortalecer la prueba de competencias para obtener empleo, trabajar por cuenta propia o realizar una actividad generadora de ingresos, pero no garantiza un puesto. La demanda de los empleadores, los equipos, la calidad de los instructores, la seguridad y las condiciones del mercado local siguen influyendo en el resultado. No hay una tarifa nacional de matrícula fiable. Las tarifas privadas varían según el centro; la formación pública o subvencionada puede costar menos, pero no es necesariamente gratuita. El FNE puede financiar infraestructura profesional, equipos, becas o incentivos, pero las pruebas disponibles no establecen que cubra automáticamente los gastos individuales de cada alumno. El INFP afirma que la graduación es opcional, que no se puede exigir una tasa de graduación como condición para certificar y que no se puede retener un certificado por no haberla pagado. La seguridad y las condiciones de transporte pueden interrumpir la asistencia, el inicio de los cursos o los exámenes. La cobertura y la calidad formativas varían según la zona; en 2018, el 56,2 % de las instituciones documentadas se encontraba en el Oeste, mientras que las cifras anteriores de 2012 y 2013 no deben tratarse como el total nacional actual.
Aprendizaje profesional en Haití
El aprendizaje profesional en Haití permite obtener una primera cualificación ocupacional mediante formación práctica, ya sea en un centro de formación profesional acreditado o con una persona cualificada en una pequeña empresa. La formación profesional formal combina práctica y teoría, mientras que el aprendizaje tradicional suele ser informal y puede carecer de contrato escrito, supervisión y certificación fiable. Un contrato formal de aprendizaje puede durar hasta tres años y debe definir la ocupación, las condiciones de formación, la remuneración y otras obligaciones.
Consejo
Considere el aprendizaje en Haití como una decisión sobre el proveedor y el contrato, no solo como una oportunidad de aprender un oficio. Elija un CFP acreditado si le importan una teoría estructurada, la evaluación del INFP y una certificación más clara; considere el acuerdo tradicional con un boss solo si puede asegurar protecciones por escrito y acepta mayores riesgos para la calidad y el reconocimiento. Un curso no formal breve puede servir para adquirir rápidamente una habilidad práctica, pero no sustituye la escolarización general ni garantiza empleo.

