La identidad jurídica de un menor comienza con un certificado de nacimiento, llamado acte de naissance. Los padres, un médico o una partera pueden declarar el nacimiento ante el alcalde o el funcionario del registro civil en un plazo de seis meses, o de ocho meses si ocurrió fuera de la commune o en el extranjero. El certificado en sí es gratuito, aunque una commune puede establecer una tasa de inscripción y un consejo local o una campaña de UNICEF puede eximirla. Para inscribirlo tardíamente suele ser necesaria una sentencia del Tribunal de la prefecture. El documento se necesita para matricularse en la escuela, heredar, votar y acceder a asistencia social. La educación inicial suele impartirse en centros comunitarios de primera infancia, conocidos localmente como CEC, para niños de unos tres a cinco años; después viene la escuela primaria, desde aproximadamente los seis años. Coexisten escuelas públicas, privadas y comunitarias; la oferta comunitaria es especialmente pertinente en zonas rurales. UNICEF informó de una asistencia preescolar del 19 % en 2023; el 34 % de los niños en edad de primaria y el 47 % de los que tenían edad para cursar el primer ciclo de secundaria estaban fuera de la escuela. La distancia, las tasas, las infraestructuras deficientes, los problemas de calidad, las diferencias de género y el matrimonio infantil pueden interrumpir la educación. Según los datos nacionales citados, las tasas de finalización fueron del 53 % en primaria, el 37 % en el primer ciclo de secundaria y el 22 % en el segundo. Los adolescentes y jóvenes suelen pasar de la escuela a la educación y formación técnica y profesional, al empleo o al trabajo informal. El Ministerio de Enseñanza Técnica, Formación Profesional y Empleo, la Office national de formation et de perfectionnement professionnels y los servicios de empleo apoyan distintas partes de esta transición. Los centros de formación y las escuelas técnicas pueden exigir el BEPC o el BAC, según el curso. Un CAP suele durar de dos a tres años, mientras que los cursos breves CAFPPPP o CQP pueden durar unos nueve meses para quienes dejaron los estudios. Los aprendizajes y la formación en el sector informal siguen siendo importantes allí donde escasean las plazas formales. El Código del Trabajo de Guinea fija en 16 años la edad mínima para trabajar y protege a los menores de 18 años del trabajo nocturno y peligroso; el empleo no debe sustituir la escolaridad obligatoria. A los 18 años se alcanza la mayoría de edad y la capacidad civil. La inscripción matrimonial forma parte del sistema de estado civil: el matrimonio religioso solo puede celebrarse después del civil y, según el perfil de registro civil de UNICEF citado, la edad mínima para ambos sexos es de 18 años, con posible excepción por decreto presidencial. El matrimonio precoz puede interrumpir la educación y aumentar los riesgos para la protección; la Encuesta Demográfica y de Salud de 2018 encontró que alrededor del 46 % de las mujeres de 20 a 24 años se había casado antes de los 18. La vejez suele contarse a partir de los 60 años. Se denomina tercera edad a las personas de 60 a 79 años y cuarta edad a las de 80 años o más. La jubilación formal a través de la Caisse nationale de sécurité sociale está disponible principalmente para trabajadores asegurados. La edad de jubilación es de 55 años para trabajos físicamente exigentes, 60 para trabajadores y empleados de categorías ordinarias, y 65 para cadres, con al menos 15 años de cotizaciones y el cese definitivo del trabajo asalariado. Con menos de 15 años de cotizaciones, puede pagarse una asignación de vejez en un único pago. El sistema contributivo puede incluir prestaciones de supervivencia, orfandad e invalidez. El cuidado de las personas mayores recae en gran medida en la familia extensa y las redes de parentesco. La investigación no confirma una prestación universal de cuidados de larga duración ni un sistema amplio de residencias para mayores en Guinea. La Fédération des associations des personnes âgées de la République de Guinée representa a las personas mayores, mientras que el Fonds de développement social et de l’indigence y el Registre social unifié pueden ayudar a identificar hogares vulnerables; ninguno establece un derecho universal específico a cuidados. Durante crisis económicas, climáticas o epidémicas, niños y jóvenes pueden perder escolaridad, seguridad o ingresos familiares. El Ministère de la Femme, de la Famille et des Solidarités, los servicios sociales, las estructuras de protección infantil vinculadas a UNICEF y las vías de justicia adaptadas a la infancia pueden ofrecer protección. El programa NAFA combina transferencias focalizadas e inclusión económica para determinados hogares vulnerables, pero sus requisitos, importes y plazos dependen del programa y no se derivan automáticamente de la inscripción en el registro social.
Etapas de la vida en Guinea
Las etapas de la vida en Guinea están condicionadas por la identidad jurídica, el acceso a la educación, la incorporación al trabajo, las responsabilidades familiares, el envejecimiento y las necesidades de cuidados. Guinea tiene una población joven y principalmente rural: los resultados preliminares del censo de 2025 registran 17.521.167 habitantes, de los cuales el 43 % tiene menos de 15 años y el 61,3 % vive en zonas rurales. El apoyo y los servicios varían mucho entre communes, zonas urbanas y rurales, instituciones formales y redes familiares o comunitarias.
Consejo
Considere la identidad jurídica y la continuidad de la escolarización como primeras medidas de protección para los niños en Guinea. Para trabajar, elija formación formal si sus requisitos de acceso y ubicación son adecuados; de lo contrario, evalúe cuidadosamente un aprendizaje y mantenga la educación y las protecciones de toda persona menor de 18 años. Compruebe por separado la jubilación, los cuidados y la ayuda en crisis: el apoyo familiar, la inscripción en el registro social y los años cotizados no garantizan automáticamente pagos ni servicios.

