Guatemala es una república democrática regida por una constitución escrita. El poder público se divide entre las ramas ejecutiva, legislativa y judicial, de modo que ninguna institución está destinada a controlar todo el Estado. El presidente dirige la rama ejecutiva y ejerce como jefe de Estado y jefe de Gobierno. El vicepresidente, los ministerios y otros organismos ejecutivos ayudan a aplicar las políticas nacionales y administrar los servicios públicos. La legislatura nacional de Guatemala (Congreso de la República) es el órgano legislativo nacional. Sus diputados debaten y aprueban leyes, autorizan el gasto público, supervisan al poder ejecutivo y representan a los ciudadanos de todo el país. Los tribunales aplican la ley y resuelven controversias. Se pretende que el poder judicial actúe de manera independiente, mientras que el tribunal constitucional guatemalteco (Corte de Constitucionalidad) se ocupa de las cuestiones constitucionales. Los partidos políticos proponen candidatos y organizan la competencia electoral. Los partidos guatemaltecos pueden estar muy centrados en los candidatos y las campañas electorales, por lo que las alianzas, los nombres de los partidos y los grupos políticos pueden cambiar con el tiempo. El gobierno también funciona a través de departamentos y municipios. Los concejos municipales y los alcaldes se ocupan de muchos asuntos locales, mientras que las organizaciones comunitarias y las autoridades indígenas pueden desempeñar funciones importantes en la consulta, la mediación y las decisiones colectivas. La política en Guatemala refleja la diversidad lingüística, cultural, económica y geográfica del país. Las comunidades mayas, xinkas, garífunas y ladinas pueden tener prioridades diferentes y un acceso desigual a las instituciones, lo que hace especialmente importantes la inclusión y la comunicación intercultural. Los ciudadanos participan votando, contactando a sus representantes, asistiendo a reuniones públicas, uniéndose a organizaciones, presentando solicitudes conforme a la ley y expresando pacíficamente sus opiniones. El periodismo, los grupos cívicos, las universidades, las asociaciones profesionales, las comunidades religiosas y los movimientos sociales también dan forma al debate público. El sistema crea oportunidades de representación, cambio pacífico y supervisión pública. Sus limitaciones pueden incluir instituciones débiles, corrupción, influencia desigual, fragmentación política y brechas entre los derechos formales y el acceso cotidiano a los servicios.
Política en Guatemala
La política en Guatemala determina cómo se toman las decisiones públicas, quién ejerce el poder y cómo los ciudadanos pueden influir en su país. Guatemala es una república democrática constitucional con autoridades nacionales y locales electas. La vida política incluye instituciones estatales, partidos políticos, organizaciones comunitarias, autoridades indígenas, empresas y la sociedad civil.
Consejo
Para entender la política en Guatemala, relaciona cada asunto público con la institución responsable de él. Distingue las decisiones oficiales de las promesas de campaña, las opiniones personales y los mensajes no verificados. La participación local puede ser tan importante como seguir a los líderes nacionales.

