Francia tiene un sistema de derecho civil denominado derecho francés (droit français). Sus normas se encuentran principalmente en la Constitución, las leyes, los reglamentos y los códigos jurídicos organizados. El derecho de la Unión Europea y los compromisos internacionales también pueden influir en el derecho francés. La Constitución proporciona el marco básico para las instituciones públicas y protege los principios fundamentales. El Parlamento adopta las leyes, mientras que el Gobierno y otros organismos públicos dictan normas dentro de sus competencias. Las autoridades locales pueden tomar decisiones sobre los asuntos que están bajo su responsabilidad. El derecho francés se divide en grandes ramas. El derecho privado regula las relaciones entre personas y organizaciones, incluidos los contratos, la propiedad, los asuntos familiares, el empleo y las empresas. El derecho penal define los delitos y las posibles penas, mientras que el derecho público regula las autoridades públicas y sus relaciones con las personas. Francia cuenta con sistemas judiciales separados para muchos litigios ordinarios y administrativos. Los tribunales judiciales conocen de los asuntos civiles y penales. Los tribunales administrativos examinan generalmente los litigios relacionados con las autoridades públicas, los servicios públicos o las decisiones administrativas. Un asunto suele comenzar con documentos, una solicitud formal o un intento de resolver el desacuerdo. Las partes presentan los hechos y sus argumentos jurídicos, y un juez aplica las normas pertinentes. Según el tipo de decisión, puede ser posible solicitar su revisión ante un tribunal superior. Varios profesionales del derecho tienen funciones diferenciadas. Un abogado (avocat) asesora y representa a sus clientes, mientras que un notario (notaire) prepara y autentica actos importantes, especialmente en ámbitos como la propiedad, las herencias y los acuerdos familiares. Otros profesionales ayudan a hacer funcionar los tribunales, ejecutar decisiones o prestar asistencia especializada. Las pruebas escritas son especialmente importantes en Francia. Los contratos, las cartas oficiales, los recibos, las notificaciones y los registros fechados pueden demostrar lo ocurrido y lo que cada persona aceptó hacer. Un documento debe entenderse antes de firmarlo, porque una firma puede crear obligaciones jurídicas. El derecho ofrece medios para proteger los derechos y resolver litigios, pero la vía adecuada depende del asunto y de las personas implicadas. Los procedimientos pueden ser formales, y la falta de información puede debilitar un caso. Una organización temprana y un asesoramiento profesional adecuado pueden evitar que un problema pequeño se vuelva más grave.
Derecho en Francia
El derecho en Francia establece normas para las personas, las familias, las empresas, las autoridades públicas y la vida cotidiana. Se organiza principalmente mediante leyes escritas y códigos jurídicos, mientras que los tribunales interpretan y aplican esas normas. Distintos tribunales y profesionales del derecho se ocupan de diferentes tipos de problemas.
Consejo
Ante un problema jurídico en Francia, identifica primero si afecta a otra parte privada, a un empleador, a una empresa, a una autoridad pública o a un posible delito. Conserva todos los documentos pertinentes y anota los acontecimientos en orden cronológico. Busca a un profesional del derecho cualificado en Francia cuando las consecuencias puedan afectar gravemente a tu vivienda, familia, trabajo, dinero, situación jurídica o seguridad.

