Los espacios naturales de Etiopía incluyen los lagos del Valle del Rift, los paisajes de Omo y Gambela, y las zonas de Simien, Bale, Harenna y Afar-Danakil. En el país se registran unas 325 especies de mamíferos, 872 de aves, 240 de reptiles, 71 de anfibios, 200 de peces y más de 6.000 plantas superiores. Entre las especies destacadas figuran el lobo etíope, el íbice de Walia, el gelada, el nyala de montaña, el mono de Bale y el alcelafo de Swayne. La autoridad etíope para la conservación de la fauna silvestre (Ethiopian Wildlife Conservation Authority, EWCA) gestiona la protección de la fauna silvestre, las funciones relativas a las áreas protegidas, los permisos, la aplicación de las normas y la coordinación de la investigación. El Instituto Etíope de Biodiversidad (Ethiopian Biodiversity Institute, EBI) apoya la investigación sobre biodiversidad y recursos genéticos, la conservación genética y las instalaciones botánicas. La Autoridad de Protección Ambiental (Environmental Protection Authority, EPA) supervisa el medio ambiente a escala nacional, mientras que los gobiernos regionales y las oficinas de parques gestionan buena parte de la administración local. Las comunidades aportan conocimientos de conservación y participan en la gestión de recursos y en su protección. Las categorías de áreas protegidas incluyen parques nacionales, santuarios, reservas de fauna silvestre, áreas de conservación comunitaria, reservas de biosfera y zonas de caza. El catálogo de EWCA enumera 13 áreas protegidas federales, mientras que las estimaciones de cobertura nacional varían entre aproximadamente el 12 % y el 14 %. La Estrategia y Plan de Acción Nacional para la Biodiversidad de Etiopía para 2025–2030 fija el objetivo de aumentar del 12 % al 30 % la proporción de áreas protegidas representativas y aguas continentales, y de mejorar del 30 % al 80 % la gestión eficaz de las zonas con gran biodiversidad. El pastoreo de comunidades pastoriles y agropastoriles, la agricultura, los recursos forestales y genéticos, la leña, el carbón vegetal, los materiales de construcción y las plantas medicinales interactúan con la conservación. Puede haber actividades de senderismo, observación de fauna silvestre y aves, fotografía, excursiones en barco, alojamientos comunitarios y otras formas de ecoturismo, pero el acceso depende del lugar, la estación, las carreteras, el tiempo y las normas locales. La entrada a los parques, el registro y los servicios de guía se gestionan a través de EWCA o de la oficina del parque correspondiente; las tarifas y los plazos de servicio no se publican de manera uniforme en el material oficial revisado. La caza, captura, transporte o posesión de fauna silvestre, así como la filmación, la investigación, el alojamiento y el uso comercial de fauna silvestre, pueden requerir una autorización específica. Las condiciones de los permisos pueden limitar las especies, la estación, el método y la zona; las normas de los parques exigen seguir las instrucciones de los guardaparques, mantener distancias seguras y no alimentar ni acosar a la fauna silvestre. La conversión del hábitat, el sobrepastoreo, la deforestación, la contaminación, el estrés climático, los incendios forestales, el comercio ilegal de fauna silvestre y los conflictos entre personas y fauna silvestre presionan estos sistemas. Entre las especies invasoras están Prosopis juliflora, Eichhornia crassipes, Parthenium hysterophorus y Lantana camara; la línea de base nacional registra unas 3.949.314 hectáreas afectadas por especies invasoras y fija el objetivo de reducir esa superficie un 25 % para 2030. Los conflictos pueden estar relacionados con la agricultura, el pastoreo, los asentamientos, la producción de carbón vegetal, el riego, las infraestructuras, el turismo y el uso de fauna silvestre. La planificación de áreas protegidas, las autoridades regionales, la participación comunitaria, la restauración y la aplicación de las normas constituyen las principales respuestas documentadas, pero las fuentes revisadas no acreditan una vía única de compensación o reclamaciones para todo el país.
Naturaleza en Etiopía
Etiopía cuenta con nueve ecosistemas, desde entornos afroalpinos y bosques montanos hasta sabanas, humedales, desiertos y semidesiertos. Sus paisajes se extienden desde unos 116 metros bajo el nivel del mar hasta 4.620 metros sobre el nivel del mar, a través de las Tierras Altas, el Valle del Rift, las Tierras Bajas del Sudoeste y las Zonas Áridas del Este. La protección de la fauna silvestre combina autoridades federales, gobiernos regionales, oficinas de parques y participación comunitaria.
Consejo
Considere que los planes relacionados con la naturaleza en Etiopía dependen del lugar y no se rigen necesariamente por una norma nacional general. Primero determine la ubicación, el propósito y la autoridad responsable; después confirme las condiciones de acceso, los permisos y las restricciones locales antes de visitar un lugar, utilizar recursos, filmar, investigar o planificar labores de conservación. Tenga en cuenta la participación comunitaria y los posibles conflictos cuando una actividad afecte a la tierra, la fauna silvestre o el uso local de recursos.

